Política y Sociedad farmaindustria y fundación weber presentan un informe sobre valor social de los fármacos

El 73% del aumento de esperanza de vida en países desarrollados se atribuye a nuevos medicamentos

Farmaindustria y la Fundación Weber han presentado, este miércoles, 24 de marzo, su informe ‘El valor del medicamento desde una perspectiva social 2021′, en un acto en el que el presidente de la patronal de la industria farmacéutica innovadora en España, Juan López-Belmonte, destacó que “el 73 por ciento del aumento de la esperanza de vida en países desarrollados se atribuye a nuevos medicamentos”.

En la presentación de este documento, además de Juan López-Belmonte, participaron los presidentes de la Fundación Weber, Álvaro Hidalgo; de la Sociedad Española de Reumatología (SER), el doctor José María Álvaro-Gracia; y del Foro Español de Pacientes, Andoni Lorenzo; además de la directora de Economía de la Salud de la citada Fundación, Néboa Zozaya; y el director del Departamento de Estudios de Farmaindustria, Pedro Luis Sánchez.

Juan López-Belmonte

El objetivo de este informe es “analizar el valor que aporta la innovación farmacéutica en los resultados en salud y calidad de vida de los pacientes, el impacto sobre los gastos sociales evitados, las mejoras en productividad laboral y la contribución que supone el sector para la economía en su conjunto, a través de un exhaustivo análisis de la evidencia científica”, según explican desde esta patronal.

La principal conclusión de ‘El valor del medicamento desde una perspectiva social 2021‘ es que “los medicamentos benefician a la sociedad en su conjunto, porque potencian la eficacia y eficiencia del sistema sanitario, permiten una mayor productividad laboral y generan una importante contribución a la economía nacional”.

Efecto compensación

“Tres años después de que saliera a la luz el primer informe, se hace necesario publicar esta actualización, con el objetivo de revisar los datos más recientes, recopilar nueva evidencia y repasar experiencias de éxito novedosas”, aseveró Álvaro Hidalgo, que añadió que “el efecto compensación de los nuevos medicamentos se ha producido en la mayor parte de países desarrollados, incluyendo España, y parece ser mayor a largo que a corto plazo”.

“Cada unidad adicional de gasto farmacéutico ha generado un ahorro neto de gasto directo sanitario entre 2,3 y 7,2 veces mayor. En general, los medicamentos son terapias coste-efectivas, por lo que se trataría de intervenciones eficientes en las que merece la pena invertir”, subrayó el presidente de la Fundación Weber.

Álvaro Hidalgo

En la misma línea se pronunció el presidente de Farmaindustria, que explicó que “este documento muestra, mediante la evidencia científica, que la innovación en medicamentos no es un gasto, sino una inversión; una inversión con retornos medibles desde la triple perspectiva sanitaria, económica y social”.

De esta realidad existen ejemplos por patologías, hasta 17 distintas analizadas en este informe, como, por ejemplo, el consumo medicamentos cardiovasculares, “que puede llegar a ahorrar en hospitalizaciones 3,7 veces más que lo invertido en fármacos”.

Enfermedades asociadas a la edad

Los beneficios de los medicamentos en las patologías relacionadas con las edades avanzadas, como la demencia, la enfermedad de Alzheimer y el Parkinson, también se abordan en este documento, que refleja que “si estas partidas se incluyeran en las evaluaciones económicas, el 85 por ciento de las ratios de coste-efectividad obtenidos tenderían a ser más favorables o pasarían, incluso, a demostrar ahorros netos de costes”.

En cuanto a las bajas laborales por enfermedad, la Fundación Weber señala que “un estudio estadounidense concluye que el uso de nuevos medicamentos, entre 1997-2000 y 2006-2010, redujo en un 6,3 por ciento la proporción de enfermedades que causan pérdidas laborales y el número de días de trabajo perdidos”. “Se estima que el valor de la mayor capacidad de trabajar atribuible a los nuevos medicamentos se sitúa entre 2,3 y 8,1 veces por encima del gasto en nuevos medicamentos”, expresó Hidalgo.

José María Álvaro-Gracia

En referencia a la esperanza de vida, este informe recoge que “ha aumentado a lo largo de los años hasta situarse, actualmente, en España en los 83,2 años. Entre 2000 y 2009 se ganaron en los países desarrollados 1,74 años de esperanza de vida, de los cuales en torno a tres cuartas partes (73%) se atribuyen al efecto de los nuevos fármacos”.

El impacto de la innovación farmacéutica en el tratamiento de enfermedades como el cáncer muestra que, ” en los últimos 25 años, se han aprobado más de 140 nuevos principios activos para tumores sólidos, y la supervivencia no ha dejado de crecer. Un 70 por ciento de la mejora en supervivencia por cáncer es atribuible a los nuevos tratamientos”, asevera el estudio presentado.

Líder en I+D

La Fundación Weber estima que, “entre 2000 y 2017, más de siete millones de pacientes europeos se han beneficiado de los medicamentos huérfanos aprobados”. Además, la industria farmacéutica “es un sector líder en I+D, con casi 154.000 millones de euros de inversión en todo el mundo . En España, el 19 por ciento de toda la inversión industrial en I+D procede la industria farmacéutica y, en 2018, la industria dedicó 1.026 millones de euros a I+D”, comentó Hidalgo.

Asimismo, este sector “es una fuente de empleo de calidad: indefinido, cualificado y diverso. En nuestro país, la industria farmacéutica da empleo a 45.000 personas, dos de cada tres con estudios superiores y un 52 por ciento son mujeres. Se trata del sector de alta tecnología que más empleo genera (47%)”, agregó el presidente de esta Fundación. Por su parte, Néboa Zozaya resaltó “el efecto de arrastre que provoca la industria, pues, por cada empleo que se genera, se generan, de manera inducida, otros cuatro empleos”.

Néboa Zozaya

Igualmente, este informe señala la industria como un “tractor para la economía: cada euro en producción genera entre uno y dos euros adicionales en otros sectores. En España, las empresas farmacéuticas representan solo el 0,2 por ciento de las empresas industriales del país, pero aportan el 2 por ciento del empleo, el 2,2 por ciento de la cifra de negocios, el 3,3 por ciento del valor añadido, el 4,2 por ciento de las exportaciones y el 18,9 por ciento de la inversión en investigación y desarrollo de los sectores industriales”.

“La industria farmacéutica es un sector tractor de la economía de un país, lo que adquiere una especial importancia en este momento de crisis y necesidad de reactivación. Ha demostrado su capacidad de respuesta ante una crisis global sin precedentes. Y esta realidad debe estar en la base de la estrategia que un país moderno como España tiene que definir con respecto a la innovación de medicamentos y el acceso a los mismos, fuentes de esperanza para los pacientes y palancas clave de la competitividad de la industria farmacéutica”, declaró López-Belmonte.

La pandemia de la Covid-19

Hidalgo destacó el caso de las vacunas “como ejemplo paradigmático de ahorro de costes indirectos, ya que son una de las intervenciones de Salud Pública más coste-efectivas, con unos beneficios que normalmente superan con creces a sus costes. Por ejemplo, en España, por cada euro invertido en vacunación infantil, se ahorran 22 euros en gastos directos e indirectos”.

“No hay mejor ejemplo que el coronavirus para poner de manifiesto el valor social de encontrar una cura para el causante de la mayor pandemia global de los últimos 100 años, que está teniendo y tendrá un impacto económico y social sin precedentes”, afirmó el presidente de esta Fundación, que informó de que este documento incluye, por primera vez, un apartado para la Covid-19 y otro para las enfermedades inflamatorias intestinales.

“La industria es la palanca que necesitamos para recuperarnos económicamente de la pandemia”, apostilló Zozaya, que puso el foco sobre cómo la Covid-19 “ha estrechado la relación entre economía y salud”.

Andoni Lorenzo

Definir la estrategia adecuada

Por su parte, Andoni Lorenzo enfatizó en “la importancia del acceso a los medicamentos, de la divulgación del impacto social de los medicamentos en el ámbito de las asociaciones de pacientes y de la medición de resultados. El 70 por ciento del gasto sanitario en España está en las complicaciones de las patologías crónicas, encontrar medicamentos innovadores puede suponer mucho ahorro”.

El presidente de la SER apuntó, por su parte, que “los datos de ahorro de costes hay que manejarlos con cautela y poner el enfoque en ellos puede hacer que se pierda el enfoque principal: el gasto de la sociedad en medicamentos mejora la calidad de vida, y estamos dispuestos a pagar por ello”.

“Queremos trabajar con la Administración, con el sistema sanitario y la comunidad científica y con el conjunto de la sociedad para poner al medicamento en el lugar que le corresponde y definir la estrategia adecuada para que España cuente con el tejido productivo e investigador que se merece”, manifestó López-Belmonte.