SEMG rechaza las sanciones por prescripción de fármacos contra el dolor impuestas por Madrid

Considera que es una "campaña de intimidación"

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La Junta Directiva de la Sociedad Madrileña de Médicos Generales y de Familia (SEMG-Madrid) ha puesto de manifiesto su "rechazo" a "la política de sanciones por la prescripción de fármacos contra el dolor que sigue la Consejería de Sanidad del Gobierno de la Comunidad Autónoma de Madrid".

Según señala esta sociedad científica de ámbito regional, la cartera sanitaria del Ejecutivo de esta comunidad autónoma, "a través de la Inspección de Farmacia, dependiente de la Dirección General de Inspección y Ordenación, está realizando una campaña de intimidación y persecución contra los médicos de Familia de los centros de salud que prescriben opiáceos para controlar el dolor de sus pacientes, con objetivos de ahorro económico".

"Pese a que la Comunidad de Madrid no tiene un porcentaje de prescripción de opiáceos por encima de la media nacional y está muy por debajo de la media europea, la Inspección de Farmacia tiene un programa de seguimiento de la prescripción de opiáceos en Atención Primaria para detectar el gasto en fármacos opiáceos", continúa SEMG-Madrid, que agrega que "la mayoría de estas prescripciones se originan en los hospitales".

A juicio de esta sociedad científica, "este programa se está concretando en comparecencias inesperadas y de motivo no explicitado a los médicos que trabajan en los centros de salud y que finalizan en expedientes de sanción a los médicos de Familia del Servicio Madrileño de Salud (SERMAS)". "En la inmensa mayoría de las ocasiones, éstos hacen el seguimiento de la prescripción realizada por un facultativo de la Atención Hospitalaria", aclara.
Agravio comparativo con Atención Hospitalaria
"Esta línea de actuación de la Dirección General de Inspección tiene un claro agravio: los facultativos del nivel secundario no son ni siquiera citados a declarar, pese a la constancia de ser ellos los que iniciaron la prescripción, y se actúa específicamente sobre los médicos de Familia, para que se atemoricen y suspendan el medicamento al paciente, sin importar el dolor que sufre el mismo", prosigue SEMG-Madrid, que asegura que ello ocurre "pese a la supuesta humanización que el consejero Sánchez Martos proclama como línea central de su programa".

Esta sociedad científica, que señala que esta actuación de la Administración sanitaria madrileña es "injusta", advierte "a todos los facultativos de Atención Primaria"que acudan a las comparecencias de la Inspección de Farmacia "con el correspondiente apoyo legal". Por último, anuncia que seguirá "estrechamente" estos procesos, "con el apoyo del Colegio de Médicos, sindicatos y demás sociedades científicas del primer nivel integradas en el Foro de Médicos de Atención Primaria de Madrid".