Foto Punto SIGRE farmacias
Foto Punto SIGRE farmacias

El reciclaje de medicamentos aumenta un 11% en Murcia en el último año

Según se desprende del informe anual presentado por SIGRE y valorado por el Colegio de Farmacéuticos de Murcia

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En el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, que se celebra cada 5 de junio, el Colegio Oficial de Farmacéuticos de la Región de Murcia (COFRM) ha comunicado que el reciclaje de medicamentos aumentó un 11 por ciento en esta comunidad autónoma en el último año, según se desprende del informe anual presentado por la entidad de reciclaje de fármacos, SIGRE, en el que se constata que el 86 por ciento de los hogares de esta región utiliza el Punto SIGRE de las farmacias.

En este sentido, el 91 por ciento de los ciudadanos de esta comunidad autónoma estima "perjudicial" para el medio ambiente tirar los medicamentos a la basura o por el desagüe. Las 581 farmacias comunitarias murcianas disponen de Punto SIGRE, lo que muestra "el compromiso con la protección del medio ambiente" por parte del colectivo farmacéutico, expone la presidenta del COFRM, Paula Payá.

Por otro lado, Paula Payá considera que "disponer de estos puntos de depósito es facilitar a los ciudadanos las buenas prácticas medioambientales gracias a la cercanía y capilaridad que ofrece la red de oficinas de Farmacia". En este sentido, más del 90 por ciento de los murcianos reconoce la "idoneidad" de las farmacias para situar el Punto SIGRE.

Mayor concienciación

Precisamente, el informe mencionado señala que el 86 por ciento de los hogares murcianos recicla fármacos a través del Punto SIGRE de la farmacia, una práctica en la que destaca el colectivo de personas mayores de 55 años (87%) y el de enfermos crónicos (80%). Asimismo, existe una mayor concienciación sobre los daños que producen, al entorno, malas prácticas como tirar residuos de antibióticos a la basura o por el desagüe.

La máxima representante del COFRM estima que el reciclaje de los medicamentos permite "el procesamiento adecuado de los envases", mientras que el tratamiento de los fármacos caducados o sobrantes mediante sistemas como la incineración "supone su transformación en algún tipo de energía e impide que su vertido incontrolado contamine aguas que pueden ser reutilizadas".