Murcia favorecerá la coordinación entre médicos y farmacéuticos en la atención a enfermos crónicos

la guía de actuación, elaborada por las sociedades médicas de A.P.

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La Región de Murcia será la primera Comunidad Autónoma en implantar el protocolo de coordinación entre médicos de familia y farmacéuticos para optimizar la atención a los enfermos crónicos. La Consejería de Salud colaborará con las sociedades científicas impulsoras del Modelo de coordinación entre médico y farmacéutico para la atención al paciente con enfermedad crónica en Atención Primaria.

Así se acordó en la reunión mantenida entre el consejero de Salud, Manuel Villegas, y los presidentes en la Región de Murcia de la Sociedad Española de Farmacia Familiar y Comunitaria (Sefac), Modesta Gil; la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), Eduardo Carrasco; la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), José Gómez Martín, y la presidenta de la Sociedad Murciana de Medicina Familiar y Comunitaria (Smumfyc), María Bernardina Tudela.

También asistieron a la reunión, el gerente del Servicio Murciano de Salud, Asensio López; el coordinador de la guía, José Miguel Maldonado, y el coordinador del centro de Salud de Molina de Segura, Juan Francisco Menárguez.
Actuación consensuada
El documento presentado supone el primer intento para mejorar de forma consensuada el trabajo conjunto entre médicos de atención primaria y farmacéuticos comunitarios de cara a ofrecer una atención integral de calidad a las personas con enfermedades crónicas y ha sido redactado por expertos de las sociedades españolas de Médicos Generales y de Familia, de Médicos de Atención Primaria, de Medicina de Familia y Comunitaria y de la Sociedad Española de Farmacia Familiar y Comunitaria.

El protocolo para la coordinación entre médicos de familia y farmacéuticos cuenta con el respaldo de las principales asociaciones de pacientes y analiza distintos aspectos para mejorar la coordinación entre profesionales, desde aspectos clínicos hasta la redacción de protocolos de trabajo, pasando por los elementos necesarios para generar confianza entre los colectivos médico y farmacéutico.

El objetivo de este protocolo de actuación consiste en facilitar la prevención, la educación del paciente, el control de la evolución del tratamiento y la detección proactiva de descompensaciones a través de la coordinación entre médicos y farmacéuticos.