La SEFH presenta un nuevo modelo de evaluación de competencias de los residentes

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El Grupo de Tutores de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria, SEFH, ha creado un nuevo modelo de evaluación de competencias de los residentes de esta especialidad, adaptándolo a las necesidades de los farmacéuticos. Esta nueva herramienta ha sido presentada en la Jornada de Actualización que el citado Grupo ha celebrado este jueves en Madrid, con el patrocinio de Celgene.

En palabras del doctor Miguel Ángel Calleja, vicepresidente de la SEFH y coordinador de la Jornada, “formar a nuestros futuros especialistas es vital para el desarrollo actual y futuro de nuestra profesión. Para ello, aportarles herramientas para la evaluación formativa y desarrollo del residente es una garantía”.

Por su parte la doctora Ana Lozano, del servicio de Farmacia del H. de Cabueñes, Gijón, abunda en que la SEFH ha desarrollado este modelo adaptándolo a las necesidades de los farmacéuticos, porque “la ficha de evaluación que hasta ahora se estaba utilizando está pensada para médicos, y los ítems son difíciles de aplicar en nuestro entorno. De ahí la necesidad de desarrollar una nueva forma de evaluación y hacerlo específicamente para nuestra especialidad“.
Evaluación formativa
La evaluación por competencias surge como desarrollo del Real Decreto (RD) 183/2008 de Formación Sanitaria Especializada y supone un cambio en el sistema de evaluación de los residentes. “Así, se ha pasado de una evaluación sumativa a una evaluación formativa, donde se tienen en cuenta todos los dominios competenciales en materia de conocimientos, habilidades y actitudes para lograr una formación integral del profesional de futuro“, indica la doctora Lozano.

Según se establece en el citado RD 183/2008, las funciones del tutor de residentes son planificar, gestionar y supervisar todo el proceso de formación, proponiendo medidas de mejora en la impartición del programa y favoreciendo el autoaprendizaje, la adquisición progresiva de responsabilidades y la capacidad investigadora del residente.
Un farmacéutico motivado
El perfil del tutor es el de un farmacéutico motivado por los aspectos docentes que implica dicha misión y comprometido con su Servicio. “Una labor que en la mayoría de los casos hace desinteresadamente y añadida a las funciones que tiene asignadas en su área. Aunque esta situación está evolucionando desde el voluntarismo hasta una profesionalización de sus funciones”.

“La misión del tutor”, concluye la doctora Lozano, “debe estar centrada en el aprendizaje del residente y no en su enseñanza. Apredizaje que debe estar centrando en las necesidades de cada residente, potenciando sus puntos fuertes y haciendo un feed-back positivo en sus debilidades para mejorar estas deficiencias. Y para ello es imprescindible una tutoría continua”.