Política y Sociedad presenta su 'Informe 2021 sobre la Atención Primaria en las Comunidades Autónomas'

Madrid fue la región con menor gasto en Atención Primaria por habitante en 2018, según la FADSP

La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) ha presentado su ‘Informe 2021 sobre la Atención Primaria en las Comunidades Autónomas’, con los datos disponibles de 2017, 2018 y 2019, en el cual se observa que, en 2018, la Comunidad de Madrid fue la que registró un menor gasto sanitario por habitante y año en el primer nivel asistencial, en concreto, 147,97 euros.

En el otro extremo se encuentra Extremadura, que dedicó 261,75 euros al gasto sanitario por habitante en Atención Primaria en 2018. Esta organización, que resalta que “sigue habiendo una ausencia de datos actualizados”, señala que “el promedio destinado a Atención Primaria en 2018 respecto al año 2010 todavía no se había recuperado, ya que era un 0,98 por ciento inferior, si bien, en los últimos años, a partir de 2016, se observa una cierta recuperación (aumento del 0,23% en el conjunto del país)”.

El presidente de la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Madrid (ADSPM) y secretario de la citada Federación, el doctor Marciano Sánchez Bayle, apuntó, durante la presentación de este informe, que “hay una gran dispersión en este porcentaje de gasto sanitario en Atención Primaria entre comunidades, yendo desde el 17,45 por ciento de Andalucía hasta el 11,48 por ciento en Madrid, el porcentaje más bajo”.

Así, en 2018, “solo seis comunidades superaban el porcentaje de 2010: Cantabria, La Rioja, Región de Murcia, Castilla-La Mancha, Andalucía y Comunidad Valenciana. El resto continúan por debajo”, puso de manifiesto Marciano Sánchez Bayle.

Disminución de las tarjetas sanitarias

Además, el presidente de la ADSPM destacó la “ligera disminución, en 2019, en el número de tarjetas sanitarias individuales (TSI) por profesional en Medicina de Familia, Pediatría, Enfermería y administrativos respecto a 2010 (-51, -57, -121 y -266, respectivamente), con una gran variabilidad entre las comunidades”.

No obstante, “las ratios (TSI/profesional) siguen siendo muy elevadas en todas ellas, ya que, en 2019, la ratio oscilaba entre 1.762 en Baleares y 907 en Castilla y León, evidentemente, por la gran dispersión y la baja densidad de la población”, recoge este estudio.

Sánchez Bayle subrayó que “el porcentaje de profesionales con más de 1.500 tarjetas es muy elevado y, globalmente, inaceptable (el 38,83%) y en algunas de las comunidades, realmente escandaloso (Baleares, con 88,28%, y Madrid, con 56,75%). En Madrid, el 52,9 por ciento de los profesionales tienen más de 2.000 tarjetas y el 56,89 por ciento de pediatras, con más de 1.500 tarjetas”.

Ratios de Enfermería, la “anomalía española”

Aunque en la ratio de tarjetas por profesional de Enfermería de la Atención Primaria se observa una “disminución global”, este portavoz de la FADSP comentó que “resulta llamativo que, en el conjunto del país y en la mayoría de las comunidades, las ratios de Enfermería sean superiores a las evidenciadas en el caso de los profesionales de la Medicina, lo que es una anomalía española, porque en la mayoría de los países del mundo, el número de profesionales de Enfermería en Atención Primaria es netamente superior al de profesionales de la Medicina”.

En cuanto a las consultas realizadas en los centros de salud, el número “disminuyó globalmente entre 2010 y 2019 (-4,62%), si bien lo hizo a costa de las consultas médicas (-8,11%), porque se observó un aumento del 2,23 por ciento en las de Enfermería. No obstante, el número de consultas de Medicina continuó siendo muy superior al de Enfermería (1,76 veces mayor)”, refleja el ‘Informe 2021 sobre la Atención Primaria en las Comunidades Autónomas‘.

“La frecuentación, obviamente, es mayor en las consultas médicas que en las de Enfermería (5,06 versus 2,87), y es mayor entre la población de más de 65 años. La tasa de urgencias y emergencias es elevada en 2019: 44,51 por cada 1.000 habitantes son resueltas por los centros coordinadores y 102,84 precisaron de un desplazamiento de profesionales sanitarios”, comunicó Sánchez Bayle.

Marciano Sánchez Bayle

Un gasto farmacéutico “elevado”

La evolución del gasto farmacéutico en recetas por habitante refleja un “crecimiento entre 2014 y 2019. El aumento global fue del 12,6 por ciento, pero oscilaba entre Navarra, que presentó una disminución del 0,7 por ciento, y Valencia, con un aumento del 24,1 por ciento. El gasto per cápita en 2019 osciló entre los 202,6 euros de Madrid y los 319,7 euros de Extremadura”, evidencia este estudio.

“Es decir, estamos ante un gasto farmacéutico elevado que tiene una tendencia ascendente muy importante, en la mayoría de los casos por encima del crecimiento de los presupuestos sanitarios públicos y que supera, en todas las comunidades, el gasto destinado a Atención Primaria”, valoró el presidente de la ADSPM.

Recomendaciones

En este sentido, el citado documento de la FADSP contiene una serie de recomendaciones y peticiones, entre ellas que “deben de incrementarse notablemente los presupuestos sanitarios para la Atención Primaria, una cifra que se estima razonable es en torno al 20-25 por ciento del presupuesto sanitario público, lo que debe de realizarse de una manera escalonada”.

Además, “se precisa, aparte de unos mayores presupuestos, un incremento sustancial de las plantillas que establezca un máximo de 1.300 tarjetas sanitarias para profesionales médicos y de Enfermería y de 1.000 para Pediatría. Debe garantizarse, también, que no existan profesionales médicos y de Enfermería con más de 1.500 tarjetas asignadas”, agregó Sánchez Bayle.

“Deben de ser convocadas todas las plazas de formación de Médicos Internos Residentes (MIR) acreditadas para Pediatría, Medicina de Familia y Enfermería Comunitaria. La Atención Primaria debe de recuperar las actividades de promoción y prevención, así como la visita domiciliaria y la atención comunitaria”, recalcó este portavoz de la referida Federación, que insta a la “recuperación de la atención presencial, que debería ser el 70 por ciento de la atención que se realiza en los centros de salud”.

Impacto de la vacunación Covid-19

Sánchez Bayle denunció “la política privatizadora de la Comunidad de Madrid”, región en la que “la financiación de la Primaria ha sido castigada. En Madrid, hay centros de salud que siguen cerrados totalmente desde marzo de 2020. Con la campaña de vacunación contra la Covid-19, parte de los recursos se han tenido que destinar a ello, pero en Madrid no se han producido refuerzos de personal, mientras se destinan los recursos a contratos privados”, por lo que el impacto de esta campaña es “negativo”, bajo su punto de vista.