Punto de vista la complejidad de la medicina dificulta el nivel dios de los profesionales

¿Existen los médicos nivel dios?

Curiosa e interesante reflexión de Salvador Casado que, en su blog semanal, asegura que no está en sus objetivos llegar a ser un médico nivel dios, sino a ser capaz de ser un poco más humano para atender lo mejor que pueda a sus pacientes.

Hace poco hubo cierta polémica en Twitter a partir de una traducción mía de un comentario del psiquiatra Allen Frances que cuestionaba la alfabetización estadística de los médicos. No manejar bien la información estadística disponible sería, según él, causa de sobrediagnóstico y sobretratamiento.

Uno de los comentarios posteriores expresaba su malestar con la anterior valoración, como si el traductor de la misma fuera un médico nivel dios y el resto una panda de iletrados estadísticos. Me disculpé y traté de aclarar el entuerto cosa que, al parecer, conseguí siendo mis disculpas aceptadas.
Sin embargo me quedé con una pregunta a cuestas: si el ejercicio de la Medicina es actualmente tan sumamente complejo, ¿quién sería hoy el médico nivel dios?

Respuestas varias

Los pacientes parecen desear habilidades diferentes que no siempre coinciden con lo que la formación académica dice o las preferencias del galeno

Alguno contestará que el doctor House; otro, aquel capaz de resolver cualquier cuestión ayudado de toda la tecnología posible; otros contestarán con los nombres de superespecialistas célebres o algún médico mediático de los que salen en televisión. Estas semanas quizá alguno se acuerde de la doctora Verónica Casado, recientemente premiada como la mejor médica de familia del mundo.

Es verdaderamente difícil decir qué competencias técnicas y humanas son imprescindibles, dado que, independientemente de lo que digan los planes de estudio, los pacientes parecen desear habilidades diferentes que no siempre coinciden con lo que la formación académica dice o las preferencias del galeno.

Tengo la suerte de conocer buenos médicos que destacan por cualidades diferentes. Los hay de verbo fácil y estupendas dotes de comunicación; otros con privilegiadas y enciclopédicas mentes; también los hay polivalentes y resolutivos, hábiles con el bisturí o con la habilidad de ver mucho más de lo aparente. Conozco algunos con un ojo clínico fabuloso, con destrezas estadísticas potentes o con una profunda capacidad reflexiva o analítica.

Referencia variada

Sin embargo me costaría decir quién es el más completo o el único canon a imitar. De hecho, cuando he tenido estudiantes o residentes a mi cargo, he intentado ofrecerles un buen puñado de ejemplos para que ellos mismos eligieran qué referentes les pudieran servir de mayor ayuda.

Lo que más dolor me produce es saber que muchos excelentes compañeros no pueden desarrollar una mejor labor al estar sometidos a presiones asistenciales disparatadas

Lo que más dolor me produce es saber que muchos excelentes compañeros no pueden desarrollar una mejor labor al estar sometidos a presiones asistenciales disparatadas o pertenecer a servicios o unidades que no reconocen su valía y les condenan a una actividad asistencial de beneficencia que no permite investigación, formación suficiente o promoción profesional mínima.

Lo que tengo claro es que el médico nivel dios no es necesariamente el que tiene más éxito mediático, económico o profesional. Como médico de pueblo conozco de primera mano lo importante que es tratar de ser diligente y preocuparse todo lo posible por las cuestiones que cada día llegan a consulta. Quizás a los médicos de a pie no nos saquen jamás por televisión ni nos den galardones de prestigio; quizá no nos sea posible estar actualizados en todas las materias ni tener una actividad privada complementaria que nos dé ingresos abundantes, pero tenemos al menos la posibilidad de mantener una posición digna y ofrecer un servicio esmerado. Permítanme intentarlo: no está en mis objetivos llegar a ser un médico nivel dios, pero sí llegar a ser capaz de ser un poco más humano, atender lo mejor que pueda a mis pacientes y ayudar e inspirar en lo posible a mis colegas.

 

Salvador Casado Buendía

Médico de Familia. Centro de Salud Villalba pueblo, Madrid

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