Tecnología e Investigación según un estudio del Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental

Los europeos nacidos en los años 50 y 60 podrían pensar más en suicidarse, según un estudio

— Madrid 25 Mar, 2021 - 10:14 am

Los europeos nacidos en las décadas de los años 50 y 60, los llamados baby boomers, piensan más en el suicidio que las generaciones precedentes, según muestra un estudio liderado por científicos del Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental (CIBERSAM) y de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), que fue publicado en la revista Epidemiology and Psychiatric Sciences.

“Estos resultados podrían implicar una mayor necesidad de apoyo social y de Salud Mental en el futuro, a medida que esta generación envejezca”, apuntan los autores de esta nueva investigación, que se centró en dilucidar si las tendencias de ideación suicida en Europa podrían responder a los efectos de la edad, el momento o la cohorte de nacimiento, tratando de dar respuesta a dos cuestiones fundamentales: si las personas mayores piensan más en suicidarse y si lo piensan más ahora que antes.

Para ello, se analizaron, durante el período 2004-2013, datos de más de 50.000 personas de 50 años o más en 20 países, pertenecientes a la población de estudio del proyecto europeo Athlos. De ellas, casi un 8 por ciento mostró ideación suicida.

Los resultados de esta investigación muestran, en su conjunto, que la idea de quitarse la vida aumenta en las personas de mediana edad (50-64 años), para disminuir en la primera etapa de la vejez (65-79 años) y, de nuevo, aumentar a partir de los 80 años. Así, “los datos apoyan que la relación entre la edad y la idea de suicidarse puede no ser lineal en las personas mayores, y sugieren que los diferentes grupos de edad deben analizarse por separado en el estudio de la ideación suicida”, subrayan estos investigadores del CIBERSAM.

Según generaciones

Por generaciones, se evidencia que las personas nacidas durante la Segunda Guerra Mundial (generación silenciosa) tuvieron prevalencias de ideas suicidas muy bajas durante todo el seguimiento. Según la directora de este estudio, la doctora María Cabello, “esto es congruente con las observaciones de algunos autores de que estas generaciones podrían haber aprendido a adaptar las aspiraciones personales para perseverar en tiempos difíciles y ser más resistentes a las frustraciones”.

Por el contrario, se observa una tendencia creciente de ideación suicida para las generaciones de la posguerra, alcanzando el nivel más significativo en los nacidos entre 1953 y 1964. “Habría que reflexionar si la institucionalización del cuidado al mayor, la visión negativa del envejecimiento que se ha impuesto en esta generación y la pérdida del tejido social tradicional podrían explicar estos resultados”, apunta dicha investigadora.

Además, la mediana edad podría ser un período asociado con cargas económicas, sanitarias y sociales que podrían aumentar la prevalencia de esta ideación suicida, según recogieron, anteriormente, otros autores. A pesar de esta asociación significativa por grupos de edad, este estudio constata que son las variables personales las que explican en mayor medida la presencia de la ideación suicida.