Política y Sociedad Expuesto en un evento de COSCE

La mayor transparencia en la investigación con animales coincide con una caída del 30% en su uso

Responsables de la Confederación de Sociedades Científicas de España (COSCE) han lamentado que la mayoría de europarlamentarios españoles ignore la importancia de investigar con animales, siempre con transparencia, y a pesar de que esto ha permitido reducir su utilización en un 30 por ciento.

Esta información pudo conocerse durante la presentación del ‘Informe anual 2018 del Acuerdo de transparencia sobre el uso de animales en experimentación científica en España‘, un trabajo realizado con el apoyo de la European Animal Research Association (EARA), y que fue presentado en la Residencia de Estudiantes del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Entre los asistentes a este encuentro se halló la responsable del animalario de esta última institución, la doctora Pilar Pallarés.

Margarita del Val

Por la buena senda

La vocal de Ciencias de la Vida y de la Salud en COSCE, la doctora Margarita del Val, empezó la sesión cifrando en 80.000 investigadores españoles, y 80 entidades, los miembros componentes de la asociación a la que representa.

A renglón seguido, Margarita del Val recordó que la transparencia debe ser la base de la investigación con animales y que debe haber un puente entre los científicos y los medios de comunicación. De dicha investigación con modelos animales, afirmó que ha sido esencial para alargar la vida de las personas, y los animales, tal como se ha comprobado en los últimos 20 años, lo que supone emplear animales de similares características al ser humano, cuando no existe otra posibilidad, de cara a avanzar frente a graves enfermedades.

La también investigadora del CSIC, desde el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, se mostró satisfecha por el aumento de las entidades investigadoras que se han sumado al acuerdo, hasta la actual cifra de 123, lo que permite, en su opinión, dotar a los científicos de nuevos protocolos a favor de la transparencia y la atención necesaria de los animales, independientemente del grado de adaptación en el que se encuentre cada uno de ellos.

Del Val informó, igualmente, de que todos los investigadores que trabajan con animales en España están acreditados de manera muy exigente y cumplen programas de formación continuada, dado el trabajo altamente especializado que realizan.

Javier Guillén

Adhesiones crecientes

El miembro de la Asociación Internacional para la Evaluación y Acreditación del Cuidado de Animales de Laboratorio y de la Comisión de COSCE, el doctor Javier Guillén, describió el acuerdo presentado en septiembre de 2016 como una invitación a las instituciones españolas implicadas en la experimentación animal, de cara a asumir cuatro compromisos relacionados con la adecuada comunicación y con la promoción de iniciativas que generen un mayor conocimiento y comprensión en la sociedad sobre el uso de animales en investigación científica.

En ese punto, este ponente comentó la tipología y el número de instituciones adheridas en España a este compromiso común. Del país, afirmó que es la nación europea con mayor número de organizaciones afiliadas, a pesar del carácter pionero del Reino Unido. De esta forma, es posible aumentar el nivel de cumplimiento de los compromisos de transparencia, por lo que afirmó que el informe recoge ejemplos de iniciativas como las visitas externas a los animalarios de los centros investigadores, actividad ampliamente generalizada.

Según relató Javier Guillén, este documento recoge los avances logrados hasta el momento, a través de un cuestionario de 20 preguntas enviado a las 123 organizaciones participantes, con respuesta de 62 de las mismas.

Constatar cambios

Guillén destacó como avance que, en relación con las instituciones, las organizaciones firmantes cursan al Ministerio de Agricultura información preceptiva como una declaración estadística de los animales utilizados en investigación y un informe comprensible para el público general. Además, observó como beneficio registrado la mayor apertura de los investigadores a los medios de comunicación, cristalizada en un mayor volumen de informaciones publicadas en los últimos tiempos.

Añadió el responsable de COSCE, que además es director para Europa y América Latina de la Asociación Internacional para la Evaluación y Acreditación del Cuidado de Animales de Laboratorio (AAALAC International), que el 80 por ciento de las organizaciones que respondieron afirmaron que realizan visitas externas a sus animalarios, mediante días de puertas abiertas, y visitas programadas de periodistas y de responsables políticos, aspecto en el que se avanzará, en su opinión, al ritmo que mejoren las medidas de seguridad, porque, como arguyó, los animalarios no son ni reservas naturales ni parques zoológicos. Junto a ello, mencionó que en el pasado hubo algún percance que no debe repetirse.

Además, Guillén precisó que 110 organizaciones, de las 123 firmantes, incluyen en sus portales virtuales declaraciones corporativas de su política de uso de animales de investigación, al que algunas de las webs añaden vídeos demostrativos y mención de las especies animales empleadas.

Javier Guillén, Margarita del Val y Lluís Montoliú

Adelante con las tres “erres”

Guillén, que habló como representante de la European Animal Research Association (EARA), declaró que todavía falta una adecuada homogeneización de los perfiles corporativos de los animalarios que sirvan de interlocutores ante el público general y los medios, así como pautas universales para la confección de dossieres y notas de prensa.

Sin embargo, este ponente no dudó de que se avanza en las tres “erres” previstas en el acuerdo, para el Reemplazamiento del uso de animales por técnicas alternativas, la Reducción del uso global de animales y el Refinamiento de las técnicas y protocolos hacia un mayor respeto y cuidado de las especies empleadas. Estas son tres vías de trabajo que ya sigue el 40 por ciento de las organizaciones como, por ejemplo, mediante premios destinados a los investigadores más concienciados.

Por todo ello, Guillén insistió en la necesidad de promover iniciativas, fruto de lo cual el 47,2 por ciento de las organizaciones firmantes participan ya en festivales científicos y un 26,4 por ciento en eventos locales y de apoyo, además de un 11,3 por ciento en “días de familia”; a lo que añadió un 36 por ciento de entidades que tienen proyectadas charlas formativas especialmente pensadas para centros educativos.

Sobre todo roedores

Sin negar que falta camino por avanzar, Guillén ratificó el paso firme en el que se sigue por la transparencia en el uso de animales para investigación, sin dar argumentos al movimiento animalista más radical, para lo que ofreció el dato de que, en los más de 900.000 usos realizados con animales en investigación, más de 600.000 correspondieron a roedores y únicamente un 2 por ciento a mamíferos más evolucionados, como los monos (macacos).

Para concluir su intervención, Guillén comentó que el informe incluye tres ejemplos de visitas a los animalarios, una de ellas virtual, tras lo que aseguró que se están consiguiendo avances sustantivos en esta materia en todo el mundo, como muestra la carta de 600 científicos publicada en el rotativo Usa Today, en Estados Unidos, con el ruego de lograr un acuerdo similar al británico y el español.

Lluís Montoliu

Una nube de logotipos

El siguiente en tomar la palabra es este acto de COSCE fue el miembro de su Comisión de Estudio del Uso de Animales en Investigación Científica, el doctor Lluís Montoliu, que fue presentado por Del Val como factótum del acuerdo suscrito hace dos años, y del que ahora se ven los frutos.

Como investigador científico del CSIC y del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Raras del Instituto de Salud Carlos III (CIBERER-ISCIII) del Centro Nacional de Biotecnología (CNC-CSIC), Lluís Montoliu recordó a Juan Lerma, fundador de COSCE y responsable germinal de los apoyos que ahora se reciben para mejorar la transparencia en la investigación con animales, expresado en una nube de logos de organizaciones que se suman para dar su apoyo y compromiso.

Como primer hito del acuerdo, Montoliu señaló el cambio de rumbo en las actitudes corporativas que, de manera atávica, eran partidarias de no hablar de las cosas, para dar a entender que no existían, algo que, en su opinión, corre parejo al cambio de óptica que se opera desde el ámbito público e institucional.

De igual modo, este investigador destacó la proactividad que impulsa el acuerdo, muy visible, por ejemplo, en las visitas de estudiantes de educación secundaria, entre los que se ve el florecimiento de las vocaciones investigadores o, por contra, las posturas juveniles opuestas al uso de animales en los experimentos. Estas son dos actitudes distintas que, sin embargo, predisponen a los alumnos a la reflexión y el debate. Alabó también los reportajes monográficos sobre enfermedades específicas que se prodigan en los medios de comunicación, con el objetivo de acercar la ciencia médica a la gente.

Sin caer en el triunfalismo

Lejos de cualquier triunfalismo, este científico especializado en albinismo recordó que el acuerdo por la transparencia lanzado en España sigue la estela del iniciado en 2011 por el Reino Unido, y que en nuestro país tiene algunos gaps a cubrir, como, por ejemplo, definir y universalizar el perfil de responsable de investigación animal ante la sociedad.

Pilar Pallarés

Destacó también Montoliu, en el plano internacional, que Alemania pone dinero público a través de un portal oficial en el que colaboran los investigadores públicos y privados, para explicar sus modelos animales. En ese país, precisó, la apertura de información y las campañas explicativas han atenuado una opinión pública tradicionalmente opuesta al uso de animales en experimentos. Mientras, países como Bélgica y Portugal van algunos pasos por detrás de España, al tiempo que Francia no ha hecho nada al respecto todavía porque su población es mayoritariamente contraria a la investigación con animales.

Citó también Montoliu la legislación básica de 2005, la Directiva Europea 2010/63/UE y el Real Decreto Ley 53/2013, por el que empresas y Administraciones conocen la forma correcta de proceder, algo que, según su criterio, ha contribuido a que se haya reducido el uso de animales en investigación un 30 por ciento. Todo ello con técnicas como el uso de embriones animales congelados, para evitar recurrir a animales ya formados, a través de la tercera “erre”, de refinamiento de técnicas y procedimientos.

Desinterés europolítico

No obstante a lo anterior, Montoliu lamenta que las cartas individualizadas que él mismo envió desde COSCE a 53  europarlamentarios españoles sólo obtuvieron respuesta de tres de ellos, pertenecientes a distintas formaciones políticas, y la sospecha añadida, reflexionó, de que sólo contestaron a título particular, por lo que detectó el escaso interés que hay en esta materia en Europa y apostó claramente por la transparencia.

Esto es así aunque esto exponga a los investigadores, centros investigadores y animalarios más aventajados a asaltos y sabotajes por parte de radicales animalistas, como ya ha ocurrido en varias ocasiones, argumentó este ponente. Por esta razón, animó a que el Gobierno central impulse un mayor conocimiento de la conveniencia de investigar con animales, desde principios de transparencia y respeto a las especies.

La Escuela de Atenas

Desde la grada intervino Pilar Pallarés, quien afirmó en la presentación del ‘Informe anual 2018 del Acuerdo de transparencia sobre el uso de animales en experimentación científica en España‘ que, actualmente, son los investigadores jóvenes los que ilustran a los más veteranos sobre la importancia de investigar con animales siempre desde un mimo creciente y una máxima transparencia.

Deja un comentario