Tecnología e Investigación Financiado por el fondo Covid del Instituto de Salud Carlos III

Un estudio español aclara el posible uso del plasma convaleciente en la Covid-19

— Madrid 17 Sep, 2021 - 4:13 pm

Una investigación española liderada por un equipo del madrileño Hospital Puerta de Hierro de Majadahonda y financiada con el Fondo Covid del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), ha analizado el uso de plasma procedente de personas convalecientes de la infección por SARS-CoV-2 para tratar a determinados pacientes ingresados por la Covid-19.

Los resultados, que acaban de ser publicados en la revista Journal of Clinical Investigation, surgen de un ensayo clínico multicéntrico en el que participaron 350 pacientes de 27 hospitales españoles. Así, apuntan a un efecto favorable del plasma, ya que parece evitar la necesidad de ventilación mecánica y reduce el riesgo de fallecimiento en algunas personas que ingresaban con la infección en la primera semana desde el inicio de los síntomas.

El uso de plasma procedente de donaciones de personas convalecientes de infecciones utilizado como tratamiento de esa misma infección en otras personas no es nuevo. Este posible tratamiento consiste en una transfusión al paciente infectado con plasma de la sangre de personas que pasaron la Covid-19 y se recuperaron. Desde el punto de vista biológico, se sustenta en la ‘transmisión de anticuerpos‘ desde aquellas personas que se recuperaron de la enfermedad a los pacientes que comienzan a padecerla.

Hasta la fecha, los diferentes ensayos clínicos no consiguieron identificar al grupo de personas que podría beneficiarse de este tratamiento; el estudio ahora publicado, en el que diferentes grupos de investigación del Centro Nacional de Microbiología (CNB) del ISCIII colaboraron estrechamente con los investigadores de los diferentes hospitales, identifica los grupos en los que este tratamiento podría resultar beneficioso.

Resultados de mejora

Según los resultados del estudio, el uso de plasma de convalecientes podría tener utilidad en pacientes ingresados en los primeros días desde el inicio de los síntomas y que no hayan desarrollado anticuerpos. En este subgrupo de personas, siempre que se utilice antes de que desarrollen enfermedad grave, permite evitar el empeoramiento, la necesidad de intubar al paciente y, en definitiva, reducir su riesgo de fallecimiento. Los resultados de mejora aparecen ya a los 14 días del tratamiento y alcanzan la significación estadística a los 28 días.

En concreto, el tratamiento reduce en más de 50 por ciento la necesidad de ventilación mecánica o fallecimiento (8,4% de pacientes del grupo plasma en las categorías de gravedad antes mencionada, frente a un 17% en el grupo control a los 28 días). Esta mejoría se inicia ya a los 14 días (11,7% en el grupo de tratamiento, frente al 16,4% del grupo sin plasma).