El mirador la cobertura vacunal voluntaria en España, prácticamente universal

España. Obligatoriedad de la vacunación para la inscripción en las escuelas infantiles-guarderías

El autor, que se manifiesta en contra de fijar por ley la obligatoriedad de la vacunación, como la de cualesquiera otra medida innecesaria de salud pública, recurre a un diálogo en el que salen a la luz algunas contradicciones y falacias que muchos ciudadanos y no pocos profesionales tienen sobre las vacunas, al tiempo que la exigencia de su obligatoriedad aparece como una evidencia más del giro al populismo en la política.

¿Habría que exigir de cumplimiento del calendario vacunal oficial para inscribirse en escuelas infantiles?
    • “Sí, sí, estaría muy bien. Mi hija está vacunada y no quiero que nadie le contagie nada. Si una niña no está vacunada, que no entre en la escuela”
    • “Pero, su hija, ¿está de verdad vacunada?”
    • “¡Pues claro!”
    • “¿Y porqué la ha vacunado?”
    • “Por que quiero que esté protegida y que no se contagie con nada de nada”
    • “Entonces, si está ya protegida, ¿tiene miedo de que le contagie algo otra niña no vacunada?”
    • “Sí, eso mismo”.
    • “Entonces, ¿cree que las vacunas no funcionan?”
    • “¡Pues claro que funcionan, por eso he vacunado a mi hija!”
    • “Pero…si funcionan ¿cuál es el problema con la niña no vacunada? ¡A su hija no podrá contagiarle nadie nada contra lo que esté vacunada!”
    • “No sé. Es verdad, mi hija está protegida. Pero es mal ejemplo que venga una niña sin vacunar”
    • “Ya, pero su hija da buen ejemplo y usted cree que las vacunas funcionan y por eso ha vacunado a su hija, que está protegida como dios manda”
    • “Eso, sí. Eso. Sí. Mi hija está protegida”
    • “Incluso, si lo piensa, su hija, que está protegida, podría transmitir la enfermedad sin que ella misma la sufriera”
    • “No sé. Creo que es al contrario, que mi hija ayuda a la protección de rebaño, que hay quien está protegido sin tenerse que vacunar”
    • “Pues, por ejemplo, en el caso de la difteria, los vacunados transmiten la enfermedad. Hay vacunas que producen protección de rebaño (inmunidad de grupo, una externalidad positiva, un beneficio para terceros) pero otras muchas no”

En España hay un calendario vacunal público, gratuito para todo el mundo, pero no es obligatorio su cumplimiento. No obstante, las tasas de vacunación rondan el 97% pues la aceptación popular y entre profesionales es de las mayores del mundo

  • “No sé. Sólo sé que mi hija está vacunada contra la difteria”
  • “No lo sabrá, pero por ejemplo, al niño no vacunado de Olot [Olot, Girona, España, niño de 6 años, muerto de difteria en 2015, no estaba vacunado], la difteria se la pegó alguien de su entorno, una de las diez personas que tenían el mismo germen que le mató. Esas personas eran portadores sanos, que no sufrían la enfermedad por estar vacunados, pero que transportaban la bacteria que mató al niño. La vacuna de la difteria es contra la toxina que fabrica la bacteria, no contra la bacteria propiamente dicha. La vacuna de la difteria es la misma toxina modificada, un toxoide, de forma que provoca la formación de defensas (anticuerpos como anti-toxinas) que evitan el daño en caso de infección. El niño de Olot murió por falta de anti-toxina diftérica, que no había en España”
  • “¡Pero esas personas que le contagiaron no tuvieron ninguna culpa!”
  • “Desde luego, no es cuestión de culpa, sino de dejar claro que a veces las personas vacunadas transportan gérmenes peligrosos sin sufrir daño ellas mismas. Hay vacunas que no producen protección de rebaño. Al revés, pueden dañar a otros, a terceros, una externalidad negativa. Por ejemplo, la vacuna de la difteria, pero también la de la tosferina y la de la gripe”
  • “Entonces, ¿usted no recomienda la vacuna contra la difteria?”
  • “Recomiendo vivamente la vacunación contra la difteria y la tosferina, claro. La vacuna contra la difteria es necesaria, como la de la tosferina, aunque ambas habría que mejorarlas. Pero la cuestión ahora, en esta conversación, es lo de exigir el cumplimiento del calendario vacunal oficial para entrar en la escuela”
  • “¿Está en contra?”
  • “Sí. En España es innecesario. En España las coberturas vacunales suelen rondar el 97%, con un sistema voluntario y gratuito. No se vacuna por duda vacunal apenas el 0,2%. Es casi imposible mejorar ese excelente resultado. Hay enorme confianza pública y profesional en las vacunas”
  • “Y, ¿entonces?”
  • “Es muy peligroso introducir medidas de salud pública coercitivas sin necesidad. Luego pueden seguir medidas más populistas. Usted misma lo ha dicho: “es mal ejemplo que venga una niña sin vacunar”. En esa línea, después, para evitar malos ejemplos, ¿no dejaremos entrar a niñas obesas, niñas mentirosas, con mal genio, que sean desobedientes, que sean pobres, de padres fumadores, de familias veganas, etc?”
  • “No sé. Me parece que está usted exagerando Yo lo que quiero es que se vacune todo el mundo”
  • “Y yo también, pero no hay que utilizar la coerción. En España, y en todos los países, el problema no es el de la ACEPTACIÓN, sino el del ACCESO a las vacunas. Hay que llevar la vacunas a las poblaciones marginadas, en España, y en Europa, y en América”
  • “¿Y no se hace? ¡Son gratuitas!”
  • “Que sean gratuitas no significa nada. Se trata del acceso efectivo, real, en la práctica. Por ejemplo, en 2011, en Sevilla (Andalucía) tuvimos el mayor brote de sarampión en España (casi 2.000 casos). ¿Anti-vacunas? No, claro, pobres y marginados. El brote afectó básicamente a la población de una de las zonas denominadas en Andalucía como “zonas con necesidades de transformación social”, que son aquellos espacios urbanos claramente delimitados [verdaderos guetos], en cuya población concurren situaciones estructurales de pobreza grave y marginación social, y en los que son significativamente apreciables problemas en vivienda, deterioro urbanístico y déficit de infraestructura, equipamientos y servicios públicos, elevados índices de absentismo y fracaso escolar, altas tasas de desempleo junto a graves carencias formativas profesionales, significativas deficiencias higiénico sanitarias y fenómenos de desintegración social”
  • “¿Y porqué no arreglan eso los políticos?”
  • “No lo sé. Pero no apruebe usted la obligatoriedad, pues los políticos desvían las cuestiones clave de la equidad, de la solidaridad y de la mejora de las condiciones de vida con las propuestas populistas tipo lo de exigir la vacunación para el ingreso en las escuelas”
Algunos datos
  1. En España hay un calendario vacunal público, gratuito para todo el mundo, pero no es obligatorio su cumplimiento. No obstante, las tasas de vacunación rondan el 97% pues la aceptación popular y entre profesionales es de las mayores del mundo

https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/prevPromocion/vacunaciones/coberturas.htm  https://ec.europa.eu/health/sites/health/files/vaccination/docs/2018_vaccine_confidence_en.pdf

    1. El rechazo a las vacunas es muy infrecuente en España. Por ejemplo, en la Comunidad Autónoma de Castilla y León los no vacunados a los 12 meses de edad con la triple vírica (sarampión, parotiditis, rubeola) son aproximadamente el 2 por mil (0,2%); es decir, un grupo escasísimo y sin impacto alguno en salud pública https://twitter.com/nachorosell/status/1099957172967014403

3. Otra cosa son las bolsas de “infra-vacunación” entre poblaciones pobres y marginadas, que tiene problemas de acceso efectivo (tienen acceso a vacunas gratuitas, pero tienen múltiples barreras que hacen imposible en la práctica dicho acceso) y que son clave en los brotes, como en el señalado del sarampión en Sevilla, o en el de Madrid (con cobertura vacunal del 97,8%)

http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1135-57272015000400009  https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1876034115000489

https://www.tandfonline.com/doi/pdf/10.1080/21645515.2016.1267081?needAccess=true

  1. Sobre el caso del niño de Olot, sin vacunar, que murió de difteria, informe de salud pública

https://www.eurosurveillance.org/content/10.2807/1560-7917.ES.2018.23.13.17-00183

https://www.elconfidencial.com/tecnologia/ciencia/2018-04-19/suministro-antidotos-difteria-olot-antivacunas_1551793/

  1. Sobre la “inmunidad de rebaño” y sus gráficos simples y falsos

http://saludineroap.blogspot.com/2018/08/graficos-sobre-la-inmunidad-de.html

Comentario final

Las propuestas y aceptación de normas de obligatoriedad de vacunación implican desconfianza frente a la eficacia de las vacunas, y populismo que desvía la atención social de los problemas graves de equidad, solidaridad y condiciones de vida asociados a los brotes de enfermedades vacunables.

La cuestión de la obligatoriedad de las vacunas está cada vez más “caliente” en España, con jueces y políticos en Castilla-León, Cataluña, Extremadura, Galicia… dispuestos a exigir el cumplimiento del calendario vacunal oficial como requisito  para el ingreso en escuelas infantiles-guarderías (que no son parte de la educación obligatoria, que empieza más tarde, a los seis años).

Dicen [juez]: “Se prima el derecho colectivo de los niños a la salud frente al individual de los padres a la libertad ideológica”, [madre]: “A mí esta medida me tranquiliza; si una familia no está de acuerdo, como no es una etapa obligatoria, que no lleve a su hijo a estos centros y ya está”.

La Pediatría española, Asociación Española de Pediatría, está a favor de la medida y pide ampliarla a todas las etapas escolares.

Todo ello es signo y símbolo del giro a la derecha y de autoritarismo en el campo político y social, pues la “duda vacunal” se asocia en la Europa Occidental al triunfo de los partidos populistas. Vale la pena leer al respecto este texto el European Journal of Public Health

https://academic.oup.com/eurpub/advance-article-abstract/doi/10.1093/eurpub/ckz004/5364298?redirectedFrom=fulltext

Sin olvidar que el descrédito de las vacunas va paralelo al descrédito de las industrias farmacéuticas

https://www.statnews.com/2019/02/26/anti-vaccine-movement-pharma-tarnished-reputation/?utm_content=bufferd5649&utm_medium=social&utm_source=twitter&utm_campaign=twitter_organic

El Comité de Bioética de España mantiene una posición pro-vacunación obligatoria, que carece de fundamento científico, como he tratado en “Vacunas obligatorias. Comité de Bioética de España”

https://www.actasanitaria.com/vacunas-obligatorias-comite-de-bioetica-de-espana/

El nuevo presidente de dicho Comité es extremista hasta llegar a manifestar que: “Hay que retirar por un tiempo la patria potestad a los padres que no quieran vacunar”

https://www.elmundo.es/espana/2019/01/22/5c460f2dfc6c837e1a8b4750.html

Conviene recordar el caso australiano, donde existe una penalización económica a las familias que no vacunan a sus hijos ( ‘No Jab, No Pay’). Tal penalización va contra los pobres que tienen dificultades de acceso y por ello va contra la equidad, pues los ricos no precisan de ayudas estatales, ni se resienten por las penalizaciones

https://www.researchgate.net/publication/318080173_Immunisation_coverage_and_socioeconomic_status_-_questioning_inequity_in_the_’No_Jab_No_Pay’_policy

Síntesis

Irónicamente, las propuestas y aceptación de normas de obligatoriedad de vacunación implican desconfianza frente a la eficacia de las vacunas, y populismo que desvía la atención social de los problemas graves de equidad, solidaridad y condiciones de vida asociados a los brotes de enfermedades vacunables.

 

Juan Gérvas

Médico general jubilado, Equipo CESCA (Madrid, España). jjgervas@gmail.com; mpf1945@gmail.com; www.equipocesca.org; @JuanGrvas

Deja un comentario