Política y Sociedad Con el anuncio de una nueva estrategia estatal de salud mental a la vista

España celebra por primera vez el Día Internacional para la Prevención del Suicidio

España ha celebrado, este martes, 10 de septiembre, por primera vez, de manera oficial, el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, en fecha elegida en 2003 por la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio y la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo que se produjo en un acto que tuvo lugar en la sede del Ministerio de Sanidad, con la participación de su titular, María Luisa Carcedo; la directora general de Salud Pública, Pilar Aparicio, y el secretario general de Sanidad, Faustino Blanco.

María Luisa Carcedo

Correr contra el tiempo

Tras la presentación realizada por Pilar Aparicio, tomó la palabra María Luisa Carcedo, fundamentalmente para enunciar la tarea pública de velar por la salud de las personas, una misión para la que, según reconoció, hay que recuperar mucho tiempo perdido en materia de Salud Mental.

No obstante, Carcedo se felicitó porque este deseo institucional es cada vez más factible en virtud del dinamismo que aporta el movimiento asociativo de pacientes, capaz de sacar a las instancias oficiales de su natural abulia.

En el día celebrado, mostró también la titular de la cartera sanitaria del Gobierno su satisfacción por contar con la palabra experta, según su opinión, del psiquiatra José Luis Pedreira y con la mesura y tenacidad del presidente de la Confederación Salud Mental España, Nel González Zapico.

Faustino Blanco

Hacer visible lo invisible

Carcedo considera llegado el momento de lograr la visibilidad que necesita el problema del suicidio y romper así el tabú que todavía lo envuelve, para evitar en todo lo posible el drama que supone el suicidio y las muchas tentativas que también tienen lugar en el país.

En palabras de la máxima responsable de la Administración sanitaria, la muerte por suicidio es un acontecimiento con uno de los mayores impactos en el medio familiar, dado que cada suicidio afecta de manera trascendente a una media de seis personas, según precisó. Por eso, apela al sentir general sobre el tema del suicidio, como asunto de Salud Pública de primera importancia y para eliminar entre todos los nefastos códigos de silencio.

Las cifras del dolor

Recurrió la ministra de Sanidad al dato de la OMS según el cual 800.000 personas se quitan la vida cada año en el mundo, con el drama añadido, expresó, de que, al menos, se producen 20 tentativas por cada suicidio consumado en el planeta.

Según detalló Carcedo, el suicidio es la segunda causa de muerte entre las personas que van de los 15 a los 29 años de edad, con una tasa en toda la población europea de 13,9 suicidios por cada 100.000 habitantes que, en España, no supera el umbral de los ocho suicidios por cada 100.000 habitantes, con 3.679 fallecimientos habidos por esta vía en 2017 y una cantidad estimada de 18.000 personas afectadas de forma directa.

Drama multifactorial

Anotó la ministra de Sanidad factores complejos que en ocasiones terminan o favorecen el suicidio, como los divorcios traumáticos, los despidos del trabajo o los fallecimientos de seres queridos, eventos todos ellos que tienen el sentimiento de soledad profunda como denominador común, además de existir un vínculo, matizó, entre los trastornos mentales, la génesis de las ideas suicidas, las tentativas y los suicidios consumados, según la OMS aludida por por ella.

Pilar Aparicio

Estrategia en camino

Dedicó Carcedo buena parte de su intervención a actualizar la información disponible sobre la futura Estrategia Nacional de Salud Mental, con una parte muy destacable orientada a la prevención y abordaje de la conducta suicida.

La citada es una estrategia que prevé sensibilizar a la población general desde los altavoces de las asociaciones de pacientes y familiares y los medios de comunicación, siempre con la atención dispuesta, declaró la ministra de Sanidad, a eliminar bulos y mitos relacionados con el suicidio, con el ruego a los periodistas de que sigan siempre las normas éticas y deontológicas internacionales que dictan su trabajo al informar sobre las personas que se ven impulsadas al suicidio.

Este es un documento, afirmó Carcedo, llamado a que se refuerce la Salud Mental para poder actuar con mayores recursos colaborativos de información, como la creación de una red integrada que se base en el éxito demostrado de las líneas telefónicas de ayuda, una demanda acuciante, tal como afirmó, de las familias y sus asociaciones.

Dicha estrategia también dictará que se conciencie a los profesionales sanitarios sobre la importancia de detectar y gestionar bien los casos potenciales de suicidio, además de registrar todas las tentativas que puedan tener lugar, junto a consignar, añadió la ministra de Sanidad, estos eventos en las altas de Atención Primaria y hospitalaria.

El parto de los montes

Según Carcedo, el texto estratégico está en fase muy avanzada, con objeto de que pueda ser elevado al Pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS), tras un año de trabajo intenso que ya permitió, entre otras cosas, que la línea estratégica número cinco, dedicada al suicidio, incluya múltiples enfoques a partir de una metodología participativa. Para ello, se dispone de cuatro grupo de trabajos con miembros ministeriales, del asociacionismo de pacientes, de las corporaciones profesionales y de los citados medios de comunicación.

José Luis Pedreira

Adolescentes que se van

José Luis Pedreira empezó su charla con la idea del autor literario Albert Camus de que el acto humano más meritorio de cada día es no suicidarse. Tras esa enigmática alusión, declaró que el suicidio no es una patología mental en sí misma, sino que es el desenlace de un proceso que empieza con ideas vagas de muerte provocada por uno mismo que se van consolidando hasta llegar a tentativas y actos de determinación.

Este es un continuo en el que puede haber automutilaciones, laceraciones autoinfligidas y parasuicidios, entendidos estos últimos como accidentes que pueden ocurrir en tentativas de suicidio. Para Pedreira, vivimos en un país no demasiado propenso al suicidio, a excepción de la franja poblacional de los adolescentes.

Este último es un colectivo cada vez más caracterizado por las autolesiones que buscan aliviar grandes estados de estrés como mecanismos maladaptativos para solucionar el problema del sujeto, lesiones que pueden hacerse en lugares más o menos visibles, según comentó este psiquiatra.

Incluyó Pedreira en el espectro del suicidio la inmolación terrorista y las sobredosis buscadas con estupefacientes, aunque dejó fuera los episodios de acting-out que pueden cometer personas con esquizofrenia al subir, por ejemplo, a un edificio alto para dominar el mundo y, desgraciadamente, caer.

Jóvenes y solos

Como causas de los daños autoprovocados y su expresión máxima a través del suicidio, Pedreira habló de fracaso amoroso, del bullyng y de la magnificación de problemas, casi siempre triviales desde la perspectiva de los adultos, además de existir desregulación de los afectos y decisiones precipitadas que pueden llevar a conductas suicidas como vías desesperadas para resolver el problema, al «quitarse de en medio». Todo ello en un contexto interpersonal insatisfactorio con los otros chicos, fuerte carga de negatividad y presencia de pocos amigos o falta absoluta de ellos, como rutas posibles al suicidio, tal como describió.

José Carlos Soto

Factores y no causas

Descartó este ponente la base somática, con cuestionado reflejo en el líquido cefalorraquídeo de los adolescentes muertos por suicidio, para centrarse en aspectos familiares y del medio educativo como fenómenos desencadenantes, aunque no causales, del acto final. Y con preeminancia de estados depresivos en trastornos narcisistas y trastornos límites de la personalidad.

Para incrementar la detección precoz del suicidio, aconsejó Pedreira que se empiece por hacer consciente al sujeto de su realidad y sus riesgos, que surge con la ideación suicida, instante en el que, recomendó, procede la hospitalización de observación y el correspondiente tratamiento, mediante un abordaje que debe ser anticipado por una adecuada semiología de las preguntas fundamentales y no como repaso acelerado de los posibles síntomas, estima.

En las urgencias

Todo ello con mención a que, a la llegada de la tentativa de suicidio a los Servicios de Urgencias, es preciso solventar los aspectos físicos que permitan la estabilidad somática, para, a continuación, hacer interconsulta a Psiquiatría. De cara a la prevención, citó este profesional sanitario la investigación, el incremento de recursos, la formación de los profesionales y la asunción de que los adolescentes son un grupo que precisa atención específica, al ser un colectivo especialmente vulnerable a adicciones como el alcohol, las drogas o el juego.

Alcohol, drogas y ludopatía

Sobre la mencionada investigación, precisó Pedreira que deben detectarse y analizarse los aspectos emocionales y la influencia de alcohol y las drogas, mientras que, a la hora de concentrar los recursos necesarios, mencionó el entrenamiento del personal asistencial, especialmente a la hora de realizar las entrevistas clínicas, con un tipo de formación que debería ser adaptada igualmente al personal docente, según considera.

Recurrió también este ponente a Albert Persaud para afirmar que no se pueden eliminar completamente el riesgo de suicidio hasta, al menos, cinco años de haber sido detectado e iniciado el tratamiento. En contra del deseo de asociaciones de pacientes, desconfía del poder del teléfono de la esperanza para hacer seguimiento en los casos que se encaminan al suicidio, por lo que requirió que este recurso esté bien diseñado para derivar a los servicios sanitarios y sociales.

Concluyó este psiquiatra con la lectura de un poema de Mario Benedetti en el que los versos llaman a la resistencia del que padece el sufrimiento máximo al quedar siempre un fuego interior y algún cariño posible, un colofón efectista que contrastó con la proyección de una diapositiva que incluyó una soga con nudo corredizo.

Nel González Zapico

Habla Salud Mental España

Como representante de la sociedad civil intervino Nel González Zapico. Tras recordar que su voz es prestada por más de 300 asociaciones de pacientes que suman más de 47.000 personas asociadas, agradeció a Carcedo su compromiso.

De igual modo, se centró el presidente de Salud Mental España en la conmemoración del día, con el avance constatado de que antes ni siquiera se hablaba de suicidio por el lastre de culpabilidad que acompañaba al término. Y con la diferencia de que hoy la palabra ya incluye cierta carga de esperanza, o así quiso verlo.

En datos de González Zapico, en 2017 se suicidaron en España 2.718 hombres y 961 mujeres, el doble de víctimas mortales debidas al tráfico rodado, con una coincidencia del 65 al 95 por ciento entre el suicidio y algún tipo de patología mental.

Según cifró este ponente, padecer esquizofrenia, por ejemplo, multiplica por nueve el riesgo de recurrir al suicidio, al tiempo que aumenta 21 veces en el caso de concurrir depresión mayor.

Predictible y prevenible

En cualquier caso, González Zapico puso el acento en el carácter predictible y prevenible del suicidio. Por ello, pidió un servicio telefónico similar al número 016 puesto a disposición de las ciudadanas y ciudadanos en situaciones de violencia de género.

Recalcó el presidente de esta organización de Salud Mental que los intentos de suicidio no son llamadas de atención y sí requieren la coordinación de los servicios de emergencia, que deben ser adecuadamente formados, además de la conveniencia de instaurar una asignatura de educación emocional que enseñe a los jóvenes a tener una vida estable en la que encajar los conflictos y las penas de forma adecuada.

En ese momento se dolió González Zapico por la tragedia que supuso en España la pérdida de 300 adolescentes y jóvenes menores de 30 años, muertos por suicidio en 2018. Tras esto, este ponente, que participa en la redacción de la línea tres de la estrategia estatal de Salud Mental en proceso, instó a que los poderes públicos arbitren los medios necesarios para que el suicidio deje de tener su actual y enorme peso social y personal.

Cecilia Borrás

El silencio mata

La representante de la Asociación de Supervivientes DSAS, Cecilia Borrás, encuentra inconcebible que 2019 sea el primer año que se celebra en España el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, con carácter oficial, un síntoma necesario, aunque tardío, del muro de silencio que empieza a caer, según apreciación propia, ya que la información es la mejor herramienta para la prevención del suicidio.

Cecilia Borrás trajo a la memoria igualmente a la especialista del Hospital Sant Pau de Barcelona, la doctora Carmen Tejedor, como pionera al impulsar el primer plan de prevención del suicidio en toda España, bajo el lema de ‘Queremos decirte algo importante‘, que se convirtió en el primer grito elevado contra la ocultación del suicidio.

Por todo lo dicho, demandó Borrás que se prodigue la información necesaria a la sociedad con el objetivo de que no se suiciden 10 personas cada día en España. Además, acudieron otras personas que perdieron a familiares en el pasado, como José Carlos Soto.

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