El mirador

España Campo de Gibraltar es, que España no es

A modo de metáfora, que no lo es, el comentarista trae a colación la referencia al Campo de Gibraltar (el sur del sur), para llamar la atención sobre el creciente proceso de desigualdad social que está afectando a la salud y que va a ir en aumento por la discriminación de los políticos que están degradando la asistencia sanitaria pública, porque no la usan, y contra cuya degradación, en una actitud digna de elogio, se están rebelando (objetando) muchos médicos.

En el corazón de todos nosotros anida la bondad. Queremos hacer el bien y queremos que el bien prevalezca. Es tal la fuerza de ese deseo que tergiversamos la realidad. Por eso hay que ser precavidos al considerar la verdad que se oculta entre la bondad que todos queremos reflejar. Así, no conviene preguntarle a la madre “¿come su hijo frutas?”, pues la respuesta será casi siempre “sí, doctor; no le gusta mucho pero come fruta de vez en cuando”. La pregunta obtendrá otra respuesta, más cierta, si preguntamos “su hijo, ¿comió fruta ayer?”, del tipo de “no, doctor; ya sabe que a mi marido lo han echado del trabajo y se ha quedado sin el paro, y yo he perdido dos casas de las tres en que trabajaba; apenas nos da para agua, pan, tocino, patatas, electricidad y el casero, la fruta se ha convertido en un lujo”.

 

Las preguntas inducen las respuestas, sin duda.

 

En evaluación de servicios sanitarios hay que tener cuidado con las encuestas, pues los políticos, gestores, profesionales y pacientes contestan más “según lo que debería ser” que “según lo que es”. Por ejemplo, al preguntar a un médico a qué hora empieza a trabajar “en punto, o como mucho cinco minutos después”, pero si uno se sienta en la sala de espera, llega con media hora de retraso y se entretiene otra media hora con los representantes, “chico, es que hoy el tráfico ha sido una locura y estos representantes son majísimos”. “Ya, sí, claro, por supuesto”.

 

Conviene por ello la evaluación con visita a los centros, entrevistas a los profesionales y presencia en algunas intervenciones (consultas, urgencias y demás). Lo mejor es compartir un día. Puede suceder que hayas preguntado “¿hay oxígeno?”, “sí, sí, aquí está la bombona”, Y efectivamente, allí está la bombona, pero llega una urgencia (sospecha de disección aórtica) y la bombona se agota en cinco minutos y no hay morfina. Son cosas que nos pasan con frecuencia a todos, pero que cuesta admitir (y por eso siguen pasando con frecuencia)

http://www.equipocesca.org/organizacion-de-servicios/una-atencion-primaria-fuerte-en-brasil/

 

Con los políticos pasa igual: “España es el mejor sitio para nacer”. “España tiene el mejor sistema de salud del mundo”. “Ya, sí, puede ser, pero ¿lo utiliza usted?”, y la clásica respuesta es “no, no, estoy muy sano, no tengo que ir al médico”, o “soy médico no necesito médico”.

 

A los políticos les pasa lo que a mucha gente “de bien”, que evita el sistema sanitario público, y al evitarlo lo degrada, como se degrada el centro de la ciudad cuando lo abandona la burguesía y lo rellena la gente “de mal” (delincuentes, drogadictos, ex-presos, inmigrantes, mendigos, putas, vagabundos y demás). Parece que no vale la pena cuidar el común cuando no lo utiliza la clase media-alta. “Los pobres se contentan con nada” (piensan en el fondo del corazón los políticos al uso).

 

Descremado

 

Si hablas con un periodista seguro que te cuenta la misma milonga del político, esa de que tenemos el mejor sistema de salud del mundo y que España es el mejor lugar para nacer (y no digamos Cataluña, o el País Vasco, o Galicia, o Andalucía, o Murcia, o Dondesea). Pero el periodista tampoco lo emplea, pues es otro privilegiado, con sus servicios médicos que trabajan según un convenio entre la Federación de Asociaciones de la Prensa y los distintos Servicios de Salud de las Comunidades Autónomas. Para muestra un botón, Madrid

http://www.apmadrid.es/servicio-medico/informacion/ique-es-y-como-funciona-el-servicio-medico

 

En lo de privilegios, nada como los ministros, parlamentarios y altos cargos que son abogados del estado, un “cuerpo” de gente “de bien” cobrando trienios sin tino

http://www.elplural.com/2012/08/05/%E2%80%9Cel-clan-de-los-abogados-del-estado%E2%80%9D-se-embolsa-19-000-euros-sin-trabajar/

 

Ya digo, privilegio sobre privilegio, como algunos ministros y parlamentarios de los que dicen que cobran los 1.800 euros extras por tener que desplazarse a vivir en Madrid y tienen hasta tres casas aquí. Eso cuentan los periódicos del ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, funcionario donde los haya. Puede incorporar a su tarjeta de MUFACE a familiares que no son ya derecho habientes, desde ascendientes a descendientes, por 19 euros al mes (y un máximo de 47 euros). Y eso permite elegir privado o público y da acceso a recetas y prótesis y demás ayudas con sustanciosas rebajas (pagado todo por el común que no puede disfrutar de esos privilegios, incluso gente “de mal”, tipo delincuentes, ex-presos y los extranjeros mayores de 18 años no registrados ni autorizados como residentes en España a los que se niega asistencia pero pagan el IVA, ese IVA que el PSOE y el PP han puesto por las nubes).

 

España tiene un sistema sanitario sin cimientos, que se ha financiado por impuestos y por deuda. Es decir, un sistema que nunca ha sido viable por el descontrol de su política y gestión y por los privilegios que ofrece a los privilegiados (y que intentan remediar negando lo necesario a los necesitados)

http://elpais.com/elpais/2012/05/07/opinion/1336407125340768.html

 

En esta España nuestra de crisis financiera, económica y social, sólo crece el sector asegurador sanitario privado. En el primer semestre de 2012 creció el 2,4%; es decir, tuvo 3.340 millones de euros de ingresos en 6 meses

http://www.unespa.es/frontend/unespa/Resultados-Del-Seguro-Primer-Semestre-2012-vn3115-vst211

 

Tienen seguro sanitario privado casi 10,5 millones de españoles. Tienen seguro dental 2 millones, 1,65 millones tienen seguro de indemnización y 6,73 millones seguro privado de prestación de servicios sanitarios. Entre estos últimos, 2 millones de funcionarios con MUFACE y Cía cuyo seguro privado paga el Estado (que soporta así, directamente, el 22% de los presupuestos del sector asegurador privado con unos 1.520 millones de euros anuales).

 

El Estado también soporta a las aseguradoras a través de las deducciones en los impuestos cuando se tienen seguros privados, con unos 375 millones de euros anuales (que el PSOE prometió eliminar, pero “se le olvidó” cuando gobernó, de forma que el privilegio privado es pagado por el común que no puede disfrutar de esos privilegios, incluso “gente de mal” tipo putas, drogadictos, vagabundos y los extranjeros mayores de 18 años no registrados ni autorizados como residentes en España a los que se niega asistencia, pero que pagan el IVA de los pocos bienes y servicios que consumen).

 

El sistema se descrema y todos vivimos en un mundo irreal, pero no en el País de las Maravillas, sino en el País de las Desigualdades.

 

Campo de Gibraltar

 

¿Dónde se encuentra el sur? Donde la pobreza y el dolor, donde la injusticia y la enfermedad, donde el sufrimiento y la muerte. Donde hay mucha “gente de mal”, muchos delincuentes, drogadictos, ex-presos, inmigrantes, mendigos, putas, vagabundos y demás. Donde hay poca (si alguna) gente “de bien”.

 

¿Dónde se encuentra el sur? Donde la ciudad pierde su nombre, donde acaba el barniz de la civilización, donde los poderosos sólo buscan la flor de una mujer bella, un hombre guapo, un deportista excepcional, alguien de excepcional inteligencia y algún órgano para trasplante de algún muerto joven por lesiones y violencia. El sur como expresión de la maldad que anida en todos nosotros.

 

Pues bien, al sur del sur, Andalucía. Y al sur del sur de Andalucía, el Campo de Gibraltar. Y al sur de Europa, España. Hoy España entera se ve al sur del sur. Hoy España toda es Campo de Gibraltar. Hoy España es el País de las Desigualdades, cuya puerta abrió el PSOE para meternos a empellones y ahora el PP adorna todos los rincones, con saña especial que no esperaban sus votantes.

 

“El sur”, película mágica de Víctor Erice, con un médico de protagonista

http://elpais.com/diario/2004/06/03/espectaculos/1086213607850215.html

 

El sur del sur, el Campo de Gibraltar. Y España toda Campo de Gibraltar. Donde la desigualdad se mide por llegar (o ni siquiera llegar) al final mes con dificultad. Eso supone, por ejemplo, peor alimentación, más pan, patatas y tocino, más obesidad y mayor riesgo de diabetes. Hoy los pobres son obesos y sobre todo diabéticos y lo que se asocia con la diabetes es la dificultad de llegar a final de mes (ser pobre), como bien demostró Antonio Escolar Pujolar en el sur del sur, Andalucía

https://sites.google.com/site/adspandalucia/

 

En el sur no sirven las explicaciones fáciles. En el sur todo interacciona: el dolor, la pobreza, la desigualdad, la violencia, las armas blancas (y de las otras), la injusticia, el tabaco y el alcohol (y otras drogas), el desempleo (y la precariedad laboral), la mala alimentación, la peor higiene, la privación (material y cultural), las enfermedades de pobres (tuberculosis, deshidratación y demás), las minusvalías (físicas y psíquicas), las viviendas infrahumanas, el frío (y el calor), la contaminación, el no poder llegar a fin de mes, la prostitución, la inseguridad, la falta de futuro y la muerte antes de tiempo.

 

Muerte violenta y antes de tiempo. Muerte por arma de fuego. 8 balas en el cráneo, 1 en el cuello y 3 en el cuerpo. Así murió un médico de la gente “de mal” en el sur del sur, en el Campo de Gibraltar, Juan García Rodríguez (“Don Juanito”), fusilado a quemarropa por la tropa de la gente “de bien”, a las 11 de la noche, el 24 de febrero de 1937, en la cuneta, a 200 metros del poste del km 112, en la carretera Cádiz-Málaga, a las afueras de la Línea de la Concepción (Campo de Gibraltar). A “Don Juanito” está dedicado el libro “Sobremortalidad por cáncer en el Campo de Gibraltar. El medio social, la piedra clave”

http://issuu.com/epidemos/docs/elmediosociallapiedraclavebn

 

Antonio Escolar Pujolar demuestra que el aumento de la mortalidad por cáncer en el sur del sur no se debe simplemente a la contaminación de las fábricas del Polo Industrial instaladas allí desde 1967. Hubo cancerígenos, como el amianto, pero el exceso de mortalidad es el resultado de siglos de injusticia y de desigualdad, de supervivencia en la pobreza, de precariedad, de contrabando de tabaco, de penurias y desgracias, y de abusos de los poderosos (ingleses y españoles). Es decir, de los determinantes sociales que bien se comentan en la entrevista que hizo Luis Palomo al propio Antonio Escolar Pujolar

http://www.fadsp.org/pdf/revista/122/Entrevista.pdf

 

Antes el PSOE y ahora el PP (con ayuda de CiU) quieren llevar el sur del sur, el Campo de Gibraltar, hasta los Pirineos, y lo están logrando, el País de la Desigualdad. España es ya toda Campo de Gibraltar.

 

Juan GérvasY, no podía ser menos, amenazan a los médicos de los pobres, de la gente “de mal”.

 

“La Ley está para cumplirla”, dicen habiendo ya experimentado la militarización del país con el “estado de alarma”, en el caso de los controladores. Amenazan a los médicos objetores, a los que no quieren convertirse en ejecutores de su maldad.

 

Al sur del sur, al sur de Andalucía, al sur del Campo de Gibraltar queda la dignidad de los médicos que se oponen a las leyes injustas, a la negación de atención a los extranjeros mayores de 18 años no registrados ni autorizados como residentes en España a los que se niega asistencia.

 

Ningún español, ni “de bien” ni “de mal”, quiere esto. Ni los votantes del PP ni los del PSOE (ni de los otros partidos). Ningún español quiere una España Campo de Gibraltar. Pero España es Campo de Gibraltar, que España no es.

 

Juan Gérvas ([email protected]) es médico general y promotor del Equipo CESCA (www.equipocesca.org)

 

 

Acta Sanitaria