Política y Sociedad toma de posesión del vicepresidente segundo y de los ministros de Sanidad y Consumo

Escuchar y resolver, los dos pilares del nuevo Ministerio de Sanidad

El Ministerio de Sanidad ha acogido este lunes, 13 de enero, la toma de posesión de los cargos de los nuevos vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Derechos Sociales y Agenda 2030, Pablo Iglesias; ministro de Consumo, Alberto Garzón; y ministro de Sanidad, Salvador Illa; el cual destacó durante su discurso que se compromete, a la hora de trabajar “en las necesidades y desafíos del sistema de Salud Pública”, a “tener muy presentes dos verbos: escuchar y resolver”.

Este evento sirvió como punto de encuentro a todos los agentes del sector sanitario, por lo que acudieron representantes de las profesiones, como los presidentes del Consejo General de Enfermería, Florentino Pérez Raya; de la Organización Médica Colegial (OMC), el doctor Serafín Romero; y del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF), Jesús Aguilar. Este último acudió junto a su secretaria general, Raquel Martínez.

El segmento del medicamento estuvo representado con la presencia del director general de la Asociación Española de Medicamentos Genéricos (AESEG), Ángel Luis Rodríguez de la Cuerda, y, por parte de Farmaindustria, el director de su Departamento de Relaciones con las Comunidades Autónomas, José Ramón Luis-Yagüe, y su director técnico, Emili Esteve. Además de las organizaciones profesionales, los representantes sindicales de los trabajadores también acudieron a la toma de posesión de Salvador Illa. Fue el caso del presidente del Sindicato de Enfermería (SATSE), Manuel Cascos. Asimismo, acudió el presidente de la Fundación Bamberg, Ignacio Para.

Como representantes políticos asistieron el secretario general del Partido de los Socialistas de Cataluña (PSC), Miquel Iceta, la presidenta del Congreso de los Diputados, Meritxell Batet, y algunos de los nuevos ministros, como la de Igualdad, Irene Montero; la de Trabajo, Yolanda Díaz; la de Exteriores, Arancha González Laya; la de Industria, Reyes Matoro; y el de Ciencia, Pedro Duque. Además, la ministra de Sanidad saliente, María Luisa Carcedo, y la actual ministra de Presidencia y Relaciones con las Cortes, Carmen Calvo, intervinieron durante el acto. No faltaron a la cita Faustino Blanco, hasta ahora secretario general de Sanidad y Consumo, y Juan Carlos Monedero, exdirector de Podemos.

María Luisa Carcedo, Salvador Illa, Meritxel Batet, Pablo Iglesias y Alberto Garzón

Trabajar con las comunidades

Illa, quien previamente, este mismo 13 de enero, prometió su cargo ante el Rey Felipe VI en el Palacio de la Zarzuela, agradeció, durante su discurso, el trabajo realizado hasta el momento por María Luisa Carcedo, y dirigió, especialmente a los trabajadores de la cartera sanitaria del Ejecutivo, “a los profesionales del sector de la Sanidad, a los sindicatos y a las asociaciones”, su compromiso de “trabajar de una forma leal, responsable y coordinada con todas las comunidades autónomas”.

“Generar diálogo es siempre una exigencia, lo es más aún si hablamos del derecho de la salud, clave en la vertebración de nuestro gobierno de bienestar”, manifestó el nuevo ministro de Sanidad, que reconoció asumir el cargo “con mucha ilusión”.

Leyes pendientes

Ángel Luis Rodríguez de la Cuerda

Por su parte, Carcedo, que confirmó que continuará como miembro de la Cámara Baja, realizó un discurso de despedida en el que aprovechó para pedir “el desbloqueo de la Ley de Eutanasia” y la “culminación de la tramitación” de la Ley de Protección de la Infancia contra la Violencia.

La colaboración público-privada

Ante la toma de posesión del nuevo ministro de Sanidad, la Alianza de la Sanidad Privada Española (ASPE) le trasladó “la absoluta disponibilidad de la patronal de la Sanidad Privada en España para trabajar conjuntamente en un escenario de máxima colaboración con la Sanidad Pública”.

En este sentido, Carlos Rus, que es el presidente de ASPE, recuerda que “la colaboración público-privada es la única vía para que el sistema sanitario, que es inflexible en sus demandas, siga sosteniéndose y pueda mantener la eficacia y calidad que ha presentado hasta el momento. Este modelo no solo sirve para ahorrar costes, sino también para mejorar los procesos, por lo que un cordón sanitario pondría en peligro la calidad de la atención de los pacientes”.

Industria y pacientes

Miquel Iceta

Desde Farmaindustria proponen “seguir trabajando con la Administración General del Estado de manera leal, colaborativa y constructiva” y recuerdan su compromiso a través del Convenio de colaboración con el Gobierno, “que entró en vigor en 2016 y en virtud del cual las compañías farmacéuticas que venden medicamentos originales se comprometen a realizar devoluciones si el gasto público en estos medicamentos crece por encima de lo que lo haga el Producto Interior Bruto (PIB) en términos reales. En este marco de entendimiento y cooperación, Administración y Farmaindustria se han comprometido a trabajar en un nuevo Convenio para 2020″, añade.

Raquel Martínez y Jesús Aguilar

La Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP) insta, por su parte, al nuevo equipo de Gobierno a que “se centre en el abordaje de la cronicidad, un reto importante para el sistema sanitario y social. El perfil de los pacientes ha cambiado y cada vez son más las personas con enfermedades crónicas que presentan pluripatologías y comorbilidades. Esta es una realidad imparable que requiere de un nuevo enfoque de nuestro sistema sanitario y social que debe centrarse en las necesidades de estos ciudadanos y sus familiares”.