El mirador la medicina no consigue suprimir el dolor

¿Es contagioso el dolor de espalda? Sí, claro. El dolor se contagia

Existen aspectos biopsicosociales que permiten afirmar que el dolor es contagioso y así lo pone de manifiesto lo ocurrido en Alemania tras la unificación.

Dolor y cultura

El dolor es una experiencia personal en el sentido de que se sufre en lo íntimo. Sin embargo, la interpretación y la respuesta al dolor es cultural y por ello es social, de forma que entre el estímulo que lo provoca y el dolor experimentado existen numerosos filtros, que disminuyen o acentúan su intensidad y que modifican la respuesta personal y grupal. En este sentido, la cultura permite aprender formas de comportamiento diferenciadas y simbólicamente inteligibles y comunicables y, sobre todo, la cultura de un grupo refleja una serie de prohibiciones que permiten moverse con comodidad en esa sociedad. Por ejemplo, entre los aborígenes australianos estaba vedado el hablar del dolor de espalda, por más que fuera tan frecuente como en otros grupos sociales. “La integración del dolor en una cultura le da sentido y valor, y para los individuos es un soporte simbólico pues otorga consistencia a su capacidad de resistencia y resiliencia. Todas las sociedades, al definir implícitamente una legitimidad para el dolor, están indicando lo esperable o lo no esperable y por ello el dolor se construye socialmente y se ritualiza socialmente”. El dolor se modula y percibe mezclado con  ansiedad, miedo, percepción de amenazas y catastrofismo emocional, que se “aprenden” según grupo social y cultura.

Dolor y medicina

La cultura médica occidental ve el dolor como un anacronismo, como un equivalente a la tortura y, por ello, algo a suprimir

Respecto al dolor, la cultura médica occidental lo ve como un anacronismo, como un equivalente a la tortura y, por ello, algo a suprimir (lo que se transmite a la población, incluso con decisiones económicas y políticas que alientan el uso de los servicios médicos). No es extraño que se celebre el “Día sin Dolor”, un imposible que permite promocionar los medicamentos analgésicos y que promueve una ideología de intervenciones médicas, diagnósticas y terapéuticas, que muchas veces acaban en minusvalías para el trabajo y para la vida. El dolor se interpreta como un fracaso de la Medicina, y se anima a pacientes y poblaciones a “vivir sin dolor”, pero la fantasía de la supresión total es un sueño de la razón que crea un monstruo, pues conlleva la indiferencia por la vida y graves efectos secundarios.

Dolor de espalda crónico inespecífico (lumbalgia “sin causa”)

Sirva de ejemplo el dolor lumbar crónico inespecífico, algo muy frecuente en la especie humana, en parte por la posición erecta que fuerza la columna vertebral. La columna vertebral se yergue en vertical sobre la cintura pélvica, hace un promontorio violento en la pelvis y se sostiene por un complejo mecanismo osteo-muscular. El dolor de espalda es de origen desconocido en casi el 85% de los casos, lo que se pone en relación con desajustes del mecanismo que mantiene en vertical a la columna, y por ello hablamos de “lumbalgia mecánica, o inespecífica”. La lumbalgia nos habla de la persona pues en muchos casos el dolor de espalda expresa el “vivir sin vivir en mí”, tan frecuente. La lumbalgia es un síntoma, una queja que habla de dolor y de pena y, a veces, la lumbalgia expresa el dolor de vivir. El dolor de espalda, la lumbalgia, es un síntoma honrado, como lo es todo dolor y todo síntoma, por más que muchas veces sea “médicamente inexplicable”. Como dicen Turabián y Pérez-Franco, médicos de familia, de Toledo (España), los síntomas son muchas veces expresión de la vida, y ocasionalmente, la vida misma.

El efecto perverso de la “pedagogía médica occidental”

El dolor lumbar inespecífico es una plaga con graves consecuencias, pero no por el dolor lumbar en sí, sino por interpretación personal, médica y social del mismo

El dolor lumbar inespecífico es una plaga con graves consecuencias, pero no por el dolor lumbar en sí, sino por interpretación personal, médica y social del mismo, y por las consiguientes esperadas-exigidas conductas e  intervenciones diagnósticas y terapéuticas. La plaga se contagia por elementos culturales, económicos, políticos y sociales, como se demuestra al comparar la evolución del dolor lumbar inespecífico en las poblaciones de la Alemania del Este (Alemania Democrática, comunista) cuando se fusionó con la Alemania del Oeste (Alemania Federal, capitalista) en los años 1989 y 1990. También se ha demostrado en Australia, entre los aborígenes, quienes han “aprendido” la conducta diagnóstica y terapéutica médica occidental ante el dolor lumbar inespecífico, con sus minusvalías consiguientes. Sabemos que en el último medio siglo se ha desarrollado una nueva cultura médica respecto al dolor lumbar inespecífico (y respecto al dolor en general) que está convirtiendo en inválidos a millones de personas en el mundo desarrollado, pese a que el dolor de espalda ceda espontáneamente en el 90% de los casos en menos de un mes. Incluso las hernias de disco desaparecen espontáneamente en el 50% de los casos. Ante el dolor de espalda inespecífico la Medicina occidental  somete al paciente a una “tiranía del diagnóstico” que busca una “causa” sobre la que intervenir, generalmente con medicamentos y frecuentemente con cirugía, con sus efectos adversos, además de generar una conducta de enfermedad que conlleva la baja laboral (ausencia al trabajo) y la incapacidad para muchas actividades de la vida. A este cuadro leve y muy común (incidencia anual en la población general de hasta el 20%), que podemos entender como una variación de la normalidad, se sobre-responde médicamente y por consecuencia de las intervenciones diagnósticas y terapéuticas innecesarias tenemos una verdadera epidemia de minusvalías por dolor de espalda, que antes no existía.

Dolor lumbar cuando el Este es absorbido por el Oeste

Al comparar las poblaciones de las dos antiguas Alemanias, en 1991-92, inmediatamente tras la reunificación, las diferencias en prevalencia del dolor lumbar entre las poblaciones llegaron a ser del 15% (69% en la población de la antigua Alemania Democrática contra 84% en la población de la antigua Alemania Federal). La diferencia diminuyó rápidamente al 4% en 1992-93 (83 contra 87%) y desapareció en 2003. Es decir, se homogenizó la prevalencia del dolor lumbar. Respecto a la “baja laboral” (ausencia al trabajo) por dolor lumbar al comienzo de la reunificación, la frecuencia en días perdidos era más del cuádruple entre los trabajadores de la antigua Alemania Federal; aumentó rápidamente en la población de la antigua Alemania Democrática hasta casi igualarse en 1996, y desde entonces ha ido disminuyendo en paralelo en ambas poblaciones. Por otras fuentes puede colegirse que la prevalencia del dolor lumbar ha cambiado poco en la antigua Alemania Federal, de forma que se confirma que la homogenización se ha “logrado” a costa del aumento del dolor lumbar en la antigua Alemania Democrática, de la misma forma que se ha contagiado la respuesta, incluyendo las ausencias al trabajo.

Días de “baja laboral” por dolor lumbar inespecífico, y la proporción (columnas) respecto al total de días por bajas laborales. En negrita, Alemania del Este (Democrática), en claro Alemania del Oeste (Federal).

Frente al dolor social la respuesta medicalizadora puede ser mortal

La influencia cultural, económica, política y social que cambia la respuesta al dolor es un factor clave, en último término, de las muertes por sobredosis de opiáceos en Estados Unidos (hasta 70.000 al año). En Estados Unidos los problemas sociales de la pobreza, el analfabetismo, el desempleo y la desesperación de vivir, el dolor social, ha devenido médico pues los programas sociales para pobres dependen de los estados y dependen del estado federal los programas médicos. Lo que se ha hecho es trasvasar los pobres de los programas sociales (estatales) a programas sanitarios (federales) como una forma de disminuir los costes locales. Por consecuencia, ante el asfixiante dolor de la pobreza y la miseria los médicos responden con opio y la consecuencia es mortal.

Síntesis

El dolor tiene componentes biopsicosociales que son fundamentales para entender la respuesta individual y social, especialmente la búsqueda de atención médica y, por ello, el dolor es contagioso, como demuestra el caso del dolor lumbar en Alemania. La Medicina sin Límites ofrece la posibilidad de Vivir sin Dolor, pero 1/ no lo consigue y 2/ sus efectos adversos con invalidantes, y a veces mortales.

NOTA

Este es el resumen de la presentación del firmante en el #siapArgentina, sobre “El dolor inespecífico de espalda es contagioso. Aspectos sociales del dolor”, Buenos Aires (Argentina), 8 y 9 de noviembre 2019. El periodo de inscripción acabó el 15 de octubre.

http://equipocesca.org/dolor-salud-y-sociedad-una-mirada-desde-la-atencion-primaria-seminario-de-innovacion-en-atencion-primaria-no-41-con-su-sesion-satelite-no-13/

REFERENCIAS

-Low back pain. The Lancet serie.

https://www.thelancet.com/series/low-back-pain

-Effects of culture on back pain in Australian aboriginals.

https://journals.lww.com/spinejournal/Abstract/1996/04010/Effects_of_Culture_on_Back_Pain_in_Australian.13.aspx

-Antropología, salud y enfermedad: una introducción al concepto de cultura aplicado a las ciencias de la salud.

http://www.scielo.br/pdf/rlae/v18n3/es_23.pdf

-Elementos para una antropología del dolor: el aporte de David Le Breton.

https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1726-569X2000000100008#n0

-¿Dolor de espalda? ¿Dolor de alma? Reivindicación de la queja como síntoma honrado.

https://www.actasanitaria.com/dolor-de-espalda-dolor-de-alma-reivindicacion-de-la-queja-como-sintoma-honrado/

-Los síntomas en medicina de familia no son síntomas de enfermedad, sino síntomas de vida.

https://www.elsevier.es/es-revista-atencion-primaria-27-articulo-los-sintomas-medicina-familia-no-S0212656711002848

-Disabling chronic low back pain as an iatrogenic disorder: a qualitative study in Aboriginal Australians.

https://bmjopen.bmj.com/content/3/4/e002654

-Back pain, a communicable disease?

https://academic.oup.com/ije/article/37/1/69/766646

-Commentary: When East meets West—comments on ‘back pain as a communicable disease’.

https://academic.oup.com/ije/article/37/1/74/771373

-Understanding cultural influences on back pain and back pain research.

https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1521694217300141

-Literalmente: “La medicina es el opio del pueblo”.

https://www.actasanitaria.com/literalmente-la-medicina-es-el-opio-del-pueblo/

-Has the increase in disability insurance participation contributed to increased opioid-related mortality?

https://annals.org/aim/article-abstract/2546630/has-increase-disability-insurance-participation-contributed-increased-opioid-related-mortality

-Opio a gogó, como medicamento inofensivo salvador. Fentanilo, tramadol y más en España-

https://www.actasanitaria.com/opio-a-gogo-como-medicamento-inofensivo-salvador-fentanilo-tramadol-y-mas-en-espana/

 

Juan Gérvas

Médico general jubilado, Equipo CESCA (Madrid, España). jjgervas@gmail.com; mpf1945@gmail.com; www.equipocesca.org; @JuanGrvas

1 Comentario

  1. Ignacio Yurss says:

    Genial artículo, Juan Gervas. No había leído hasta ahora un desarrollo tan claro, real y valiente sobre un tema que por pereza profesional e intelectual estamos ciegamente maltratando

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