Política y Sociedad Según el consenso de clínicos, gestores y políticos reunidos por la Fundación Bamberg

Errores e imprevisión en la pandemia podrían acelerar el esperado Pacto por la Sanidad

Clínicos, gestores y políticos sanitarios reunidos por la Fundación Bamberg han llegado al consenso de que errores de imprevisión cometidos durante la pandemia de la Covid-19 podrían acelerar la consecución de un esperado Pacto por la Sanidad en España.

Tal coincidencia se expresó durante la tercera entrega del ciclo de encuentros virtuales sobre la vuelta a la normalidad sanitaria, esta vez centrada en el análisis de ‘El impacto de la Covid-19 en las patologías más prevalentes’.

Ignacio Para

Con vistas a la normalización

El presidente de la Fundación Bamberg, Ignacio Para, dio la bienvenida desde su espléndida ubicación frente a la Iglesia de San Pedro, en Ciudad Real. Asimismo, consideró muy oportuno preguntar a los clínicos, gestores y responsables de política sanitaria sobre los perjuicios, retos y oportunidades de mejora que representa la pandemia, con la preocupación que supone que se hayan postergado muchos tratamientos a pacientes crónicos.

El documento ministerial

Sobre el documento ministerial en relación con las pautas de actuación a seguir en procesos intervencionistas a partir de ahora, presentado el pasado 3 de julio, Ignacio Para expresó sus reserva, dado que es un texto que no cierra el paso a incertidumbres como las que plantean los nuevos brotes de la Covid-19, en el esquema general de recuperación de la actividad asistencial previa a la pandemia, con el riesgo, señaló, de que subsista el miedo a acudir a los hospitales por parte de miles de pacientes.

Todo ello con el requisito de observar cuatorcenas, de 14 días, y no cuarentenas, de 40, antes de intervenir a los pacientes en quirófano, desde la exigencia de informar a los ciudadanos sobre la naturaleza limpia del circuito hospitalario frente al riesgo de infección nosocomial, con visitas reducidas a un acompañante durante solo 15 minutos al día, sin generalizar, lamentablemente, según este directivo, el modelo adoptado en Madrid para sus hospitales monográficos.

Centros cerrados, profesionales agotados

El presidente de la organización convocante hizo referencia, igualmente, en sus intervenciones a lo largo de la jornada, a diferentes aspectos provocados por la pandemia. Hizo mención, por ejemplo, a que los centros de investigación permanecieron cerrados durante el confinamiento, tal como denunció públicamente el doctor Mariano Barbacid.

Para también ratificó el agotamiento de unos profesionales sanitarios que, quizá, puedan dudar de sus propias fuerzas en el caso de que volvieran a darse meses tan duros como los pasados marzo, abril y mayo,

Además, Para propuso cambiar el nombre a la Atención “Primaria”, porque no solo debe ser la entrada al sistema sanitario, sino también su salida en un nuevo modelo de atención que aún está por reformar. Además, alertó sobre la llegada continua de aviones desde China, con escala en la ciudad francesa de París.

Próximas citas

Finalmente, este ponente invitó a todos los asistentes a acudir también a la próxima cita de la Fundación Bamberg, que versará sobre los estragos de la pandemia del nuevo coronavirus en la Salud Mental, hasta que, ya en septiembre, la primera convocatoria de esta entidad después de las vacaciones estudiará en detalle las infecciones nosocomiales, víricas y bacterianas.

Para prefiere que se haga política para hacer Sanidad y no al revés, como recogió esta Fundación en un libro conciso, pero muy claro al respecto, porque ‘Un nuevo sistema sanitario para España‘ resume 33 ideas esenciales, nacidas de la obra conmemorativa del 30 aniversario de la Ley General de Sanidad, en la que se pide, entre otras cosas, un nuevo estatuto para el profesional sanitario, basado en los méritos.

Enseñanzas de William Osler

El cardiólogo Ignacio López Balboa, que es patrono de la Fundación Bamberg, abrió los turnos de palabra de la sesión dedicada al impacto asistencial de la pandemia, desde la “mala” costumbre que tiene esta entidad de querer arreglar siempre el mundo a partir de las opiniones de los que más saben en sus materias respectivas, sin descuidar que atender en Sanidad es dar respuesta a una demanda infinita con medios siempre limitados, según aseveración propia.

Ello en línea con el pensamiento del padre de la Medicina moderna, William Osler, cuando dijo que la Medicina es ciencia de incertidumbre y arte de probabilidad, o como cuando Galileo Galilei afirmó que todo conocimiento bien fundado llega tras un proceso tan largo como penoso, para hablar, en este caso, de una “nueva normalidad” que Ignacio López Balboa rechaza llamar así por ser un oxímoron.

Menor afluencia en Oncología

El jefe del Servicio de Oncología Médica del madrileño Hospital Universitario Puerta de Hierro de Majadahonda, el doctor Mariano Provencio, matizó que la vuelta a la normalidad en su especialidad dependerá del grado de afectación que supuso la pandemia en cada hospital y territorio, al confirmar diferencias dentro de la misma Comunidad de Madrid.

Dentro del Servicio en el que trabaja, encuentra Mariano Provencio preocupante el descenso de asistencia de pacientes, que llegó a reducirse el 5 por ciento en marzo, el 33 por ciento en abril y el 18 por ciento en mayo, respecto a la afluencia de pacientes en los mismos meses del año anterior.

Estos descensos se tradujeron en un 26,4 por ciento menos de diagnósticos de nuevos casos y una caída de actividad en hospital de día que llegó al 24 por ciento, al tiempo que se produjo una bajada del 8,2 por ciento en el total de visitas, una contracción del 7,5 por ciento en gasto de Farmacia Hospitalaria y un desplome del 76 por ciento en las estancias hospitalarias, junto a una reducción también del 71,1 por ciento de las cirugías oncológicas.

Melanoma y cáncer de pulmón

El también director científico del Instituto de Investigación en Salud del Hospital Universitario Puerta de Hierro, ve un claro peligro en que los pacientes mantengan su temor a acudir al hospital, como expresan cifras de Estados Unidos sobre la reducción de mamografías, colonoscopias y realización de pruebas de PSA, entre otros medios de diagnóstico temprano y prevención.

Este último factor redunda en un dramático descenso en las nuevas detecciones que casi siembre van ligadas a mejores pronósticos, tal como se vio con los melanomas en Holanda, según ejemplificó Provencio, y con el aviso de que descenderá la supervivencia en cáncer de pulmón, según se comunicó en el último congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO).

La cuarta oleada

El jefe del Servicio de Cardiología del coruñés Hospital Clinico Universitario de Santiago de Compostela (CHUS), el doctor José Ramón González Juanatey, distingue cuatro oleadas en la pandemia de la Covid-19, entre las cuales, la tercera viene dada por la inasistencia a los pacientes crónicos no Covid, y la cuarta se presentará en forma de estrés post-traumático, profesionales quemados (burnout), desequilibrios mentales agravados por la crisis socioeconómica y el incremento de las desigualdades en salud.

Desde su experiencia como expresidente de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), y como clínico durante la pandemia, José Ramón González Juanatey reparó en que las estancias hospitalarias debidas a la Covid-19 fueron más prolongadas que las habituales, sometieron a los hospitales a un mayor esfuerzo asistencial, especialmente visible en su especialidad, a pesar de que llegaron a sus puertas un 50 por ciento menos de personas con infarto, de las que murieron entre 10.000 y 12.000 en sus domicilios, por miedo a acudir a las urgencias.

Apuesta este cardiólogo, en cualquier caso, por los procesos asistenciales integrados, como se hace en el área sanitaria de Galicia, con la teleasistencia como medio de organizar las consultas que permiten una reducción del 20 por ciento de la presencialidad, sin renunciar a la seguridad, a la par que se produce una democratización de la atención que atrae hasta el CHUS a pacientes desde puntos más alejados de la geografía gallega.

Para recuperar la continuidad asistencial truncada por la pandemia, González Juanatey aboga por la evaluación con indicadores de resultados, y no de procesos, en un contexto de transparencia para detectar oportunidades de mejora, a la vez que se transmiten en tiempo real los datos de salud de los pacientes, como añadió.

Protagonismo de la inmunología

La jefa del Servicio de Inmunología del Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid, la doctora Estela Paz Artal, razonó sobre la forma en que unidades como la que cuenta con sus servicios pasaron de ser bastante discretas y desconocidas a ser centro de todas las preguntas, desde todos los ángulos de los hospitales y sin tener todavía respuestas satisfactorias que ofrecer

La también presidenta de la Sociedad de Inmunología de la Comunidad de Madrid confirmó que este tipo de asistencia se concentra en centros de tercer nivel caracterizados por su alta complejidad, con el doble componente de ser laboratorio diagnóstico sobre comportamientos por exceso y defecto del sistema inmune, además de espacio de consulta y asesoramiento multidisciplinar con otras especialidades, como expresan, por ejemplo, la actividad trasplantadora y la producción hematopoyética.

Sobre el abordaje de la Covid-19, recordó Estela Paz Artal el inadecuado uso inicial de interferones y la necesidad de salir al paso de las tormentas de citocinas y la hiper estimulación macrofágica, similares a las vistas en algunos tratamientos recientes con terapias CAR-T.

Como actividades principales, se refirió esta ponente a la atención de peticiones para la medición de citocinas y los recuentos linfocitarios en linfopenias, a partir de la creación de comités de inmunoterapia, además de vigilar las inmunodeficiencias primarias y secundarias, y para la administración de inmunoglobulinas intravenosas en hospital de día.

Reseñó Artal como efectos de la pandemia el afloramiento de debilidades estructurales en el Sistema Nacional de Salud (SNS) y el frenazo en seco de los trasplantes de órganos sólidos que, poco a poco, empiezan a ser retomados.

Neurólogos, en primera línea

El jefe del Servicio de Neurología del Hospital Universitario Clínico San Carlos de Madrid, el doctor Jorge Matías Guiu, destacó la complejidad de hacer teleconsultas en su especialidad, mediante llamadas que pueden durar horas y que no contaron con la ayuda de familiares durante el confinamiento.

Después de un periodo especialmente difícil y singular, Jorge Matías Guiu afirmó que los neurólogos pasaron a primera línea para atender pacientes infectados agudos, a diferencia de su papel tradicionalmente desempeñado hasta la pandemia.

Como en Cardiología, este neurólogo también detectó daños por inasistencia de los pacientes, aunque todavía son difíciles de calcular, junto a los perjuicios que tendrá la suspensión de la atención a personas con Alzheimer o epilepsia, sin citar otras.

Alertó Matías Guiu del peligro inherente a que circulen diferentes cepas de SARS-CoV-2 en el escenario europeo y del resto de África. Igualmente, y según él, el nuevo coronavirus no penetra siempre en el sistema nervioso central, aunque aún está por ver su efecto futuro en la neurodegeneración.

Enfermeras educadoras a distancia

La directora de la Unidad de Diabetes del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona, la doctora Rosa Corcoy Pla, refirió que este centro asistencial fue el que experimentó mayor demanda durante la pandemia en Cataluña.

Ello con el surgimiento de las enfermeras educadoras para lograr una adecuada continuidad asistencial y para poder dar inicio a tratamientos insulínicos complejos, además de atender a pacientes especialmente vulnerables en los que confluyen obesidad, diabetes, e hipertensión, según señaló Rosa Corcoy Pla.

Sobre el futuro de las teleconsultas, Corcoy Pla asume que podrán suponer el 50 por ciento de la actividad ambulatoria, terreno en el que la Endocrinología ya cuenta con una década de adelanto en el hospital en el que trabaja.

Ignacio Para, Federico Plaza, Angelino Ruiz e Ignacio L. Balboa

Medicamentos para intubar, anestesiar y tratar

El responsable de Asuntos Corporativos de la compañía farmacéutica Roche Farma España, Federico Plaza, destacó un solapamiento de pacientes durante la pandemia, en el que se sobrepusieron 200.000 casos de la Covid-19 a las cifras habituales de asistencia.

Todo ello con carencias que evidenciaron la necesidad de reforzar el suministro de fármacos imprescindibles para intubar y anestesiar a los pacientes, y todo el arsenal dictado desde la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), en paralelo a una investigación que se nutrió, al principio, de estudios observacionales foráneos, pero que ya cuenta hoy con más de 100 ensayos clínicos en marcha en España.

Lamenta Federico Plaza que las listas de espera se hayan convertido en un aspecto crítico en cáncer, junto a la pérdida de oportunidad que supuso el freno a los diagnósticos precoces, al haberse dado una contracción del 70 por ciento en las consultas, mientras que, en relación con el futuro de la teleasistencia, vaticina un modelo híbrido de atención presencial y remota en el que esta última agilice los trámites.

Industria a la altura

El responsable de Acceso al Mercado y Compromiso Exterior de la compañía farmacéutica UCB Pharma, Angelino Ruiz López, declaró que la industria farmacéutica supo estar a la altura durante la pandemia y que también será un colaborador leal durante la reconstrucción.

Ello al asegurar Angelino Ruiz López que los medicamentos llegaran al último domicilio, con la multiplicación de la producción y los suministros, en un clima de colaboración con las autoridades sanitarias, del que ahora también se beneficia la reanudación de la investigación.

Dentro de las incógnitas traídas por la pandemia, este directivo sitúa el aumento de las listas de espera y el impacto aún por descubrir de los posibles rebrotes de la Covid-19, con la ventaja de haber acelerado la digitalización todavía incipiente que, sin embargo, demuestra sobradamente su utilidad estos últimos meses.

Sin trasplantes de hígado

El jefe del Servicio de Cirugía General y Digestiva del Hospital Clínic de Barcelona, el doctor Constantino Fondevila, precisó que su actividad quirúrgica bajó el 75 por ciento, con una caída en el número de trasplantes de hígado, de los que solo se realizó uno, el 13 de marzo, con la encomienda de proceder solo ante los casos de hepatitis fulminantes.

Ello en paralelo a la ausencia total de trasplantes de este órgano en todo el país entre los días 13 y 19 de marzo, a la vez que las donaciones se redujeron a solo una por día, junto a la práctica suspensión de las intervenciones electivas, dentro de un contexto asistencial caracterizado por la elevación de la mortalidad debida a la ventilación invasiva.

Preservar plantillas

El jefe del Servicio de Traumatología del Hospital Clínic de Barcelona, el doctor Andreu Combalia Aleu, comentó que los Médicos Internos Residentes (MIR) de su especialidad tuvieron que pasar a reforzar el Servicio de Urgencias, mientras que la mitad del personal médico del centro, especialmente aquel situado en edades de riesgo por la Covid-19, pasaron a teletrabajar para poder contar con una plantilla de relevo, en caso de necesidad.

Lamenta Andreu Combalia Aleu el aumento de la mortalidad en cirugía de fracturas de cadera, por retraso en la programación quirúrgica y por demoras debidas a la realización de los test del nuevo coronavirus, lo que coexistió también con un enfoque más conservador y no tan intervencionista en los casos en los que se pudo demorar la cirugía sin pérdida de seguridad para los pacientes.

En el camino a una reconversión paulatina, desde la escalada a la desescalada, Combalia Aleu aludió a un aprendizaje experimentado por todos los clínicos, útil, aunque doloroso.

Teresa Millán, Ignacio Para, Ana Ojanguren, Jon Guajardo, José Manuel Vicente y Julio García Pondal

Laboratorios, gestores y políticos

El segundo bloque de esta jornada se centró en el impacto de la pandemia en la gestión asistencial y sanitaria, con participación de responsables de compañías farmacéuticas, gestores y portavoces sanitarios de partidos políticos representados en el Parlamento.

Como primera en hablar, la directora de Relaciones Institucionales de la compañía farmacéutica Alexion, Ana Ojanguren, afirmó que también las enfermedades raras y ultrarraras deben ser consideradas prevalentes, porque, sumadas, reúnen a millones de pacientes en total, aunque supongan pocos por cada una de las muchas patologías poco a nada frecuentes.

Dentro de esta paradoja estadística, Ana Ojanguren estima que las enfermedades raras y ultrarraras afectan al 7 por ciento de la población, a poca distancia del 8 por ciento que supone la diabetes y el 30 por ciento las alergias, patologías, en cualquier caso, y según su opinión, marcadas por los retrasos diagnósticos y las demoras en unos tratamientos que también se vieron arrinconados durante la pandemia.

Salvar a cuantos más mejor

Por su parte, la directora de Asuntos Corporativos del laboratorio Lilly España, Teresa Millán, señaló la idoneidad de llevar medicamentos a los paciente por los cauces de la investigación, a pesar de que esta vía se vio alterada al priorizar la urgencia de destinar todos los recursos disponibles a salvar la vida del mayor número posible de pacientes con la Covid-19.

Con el cese de la investigación por motivos de seguridad y el cierre de los hospitales, supuso, según esta directiva, la suspensión de los reclutamientos de pacientes voluntarios, lo que fue un serio contratiempo, aunque sí se pudo avanzar, de manera progresiva, en la monitorización en remoto.

Según Teresa Millán, España ya era fuerte en investigación antes de la pandemia, por el reconocimiento internacional de sus clínicos como científicos, reputación que deberá ser incrementada también, alegó, en el deseado Pacto de Estado por la Sanidad, en el que también la industria quiere participar.

Fracaso en Salud Pública

El director gerente de la vizcaína Organización Sanitaria Integrada (OSI) de Barrualde Galdakao, Jon Guajardo Remacha, opinó que la gran política sanitaria no supo transmitir mensajes nítidos y de unidad durante la crisis asistencia, situación en la que el foco excesivo en los hospitales no debe hacer perder de vista la integración de la asistencia sanitaria, lastrada, a su juicio, por el fracaso experimentado en el área de la Salud Pública.

No obstante, se presentó Jon Guajardo Remacha a sí mismo como a un optimista, a tenor de la resistencia mostrada por el sistema sanitario durante la pandemia, A partir de un buen papel jugado por los gestores, que no deberán bajar la guardia cuando en el próximo otoño lleguen gripes y virus sincitiales y otros fenómenos respiratorios susceptibles de ser masivos.

El peor test de estrés

El director gerente del Hospital Clínico Universitario de Valladolid, José Manuel Vicente Lozano, razonó que el SNS superó estos meses su peor test de estrés, en un tiempo en el que la especie humana recordó todo lo vulnerable que puede llegar a a ser ante enemigos microscópicos, porque, según su criterio, llegarán nuevas pandemias debidas a patógenos aún desconocidos o mutados.

Recomienda José Manuel Vicente Lozano aumentar la cintura y flexibilidad en Atención Primaria y Salud Pública, sin renunciar a la Inteligencia Artificial y la robotización que ya estaban en marcha, mediante profesionales más polivalentes y planes de contingencia bien definidos en los hospitales, sin dejar a los pacientes crónicos en tierra de nadie y después de modificar los códigos para ictus e infarto, inoperantes durante la pandemia.

Multiplicación de camas

El director médico del Hospital Universitario Puerta de Hierro, el doctor Julio Garcia Pondal, precisó que la gran ola de pacientes de la Covid llegó a este hospital el pasado 3 de marzo, para alcanzar su cénit el 31 de ese mismo mes y empezar a normalizarse entre el 26 de mayo y el 2 de junio, en una región como la Comunidad de Madrid, que llegó a registrar 24.000 pacientes afectados por el nuevo coronavirus.

Respecto a este hospital, detalló Julio Garcia Pondal que aumentó sus 560 camas hasta las 1.000, aunque solo se llegaron a ocupar 869, mientras que los espacios para cuidados críticos pasaron de 43 a 93. Resaltó, igualmente, el doble circuito limpio-sucio de coronavirus y la necesidad de vigilancia epidemiológica con Medicina Preventiva diaria para evitar brotes graves que pudieran derivar en nuevos confinamientos.

Carmen Andrés, Rosa Romero, Juan Luis Steegmann y Antonio Román

Salir de la cotidianidad

La portavoz adjunta de Sanidad del Grupo Socialista en el Congreso de Diputados, Carmen Andrés Añón, describió la forma en la que los profesionales sanitarios tuvieron que dejar a un lado su trabajo cotidiano, generalmente a base de tratamientos programados en el tiempo, para actuar con inmediatez ante las enormes urgencias que planteó la pandemia.

Todo ello dentro de un esfuerzo titánico que, en opinión de Carmen Andrés Añón, deberá llevar a un pacto social protagonizado por las instituciones y la sociedad civil, porque la protección de la salud es un Derecho constitucional y el nuevo coronavirus muestra como nunca la vulnerabilidad de la especie humana.

Hacia un gran acuerdo social

Andrés Añón pide más recursos y más eficiencia para la Sanidad, a la vez que se revisan a fondo sus recursos humanos para que puedan ser planificados a corto y medio plazo, sin recurrir a fórmulas de temporalidad, además de reforzar su presencia en Atención Primaria y Salud Pública, con especial atención a Enfermería y los centros de salud.

Sumó esta ponente a lo anterior aportaciones legislativas en materia de Epidemiología, con cauces de colaboración con las compañías farmacéuticas privadas, “aunque suene raro”, y más espacio para la gestión clínica, según enumeró.

Ello a la par que se produce la transformación digital que permiten las nuevas formas de trabajar, hasta que se alcance ese gran acuerdo social con los profesionales que dan excelencia al sistema sanitario, las empresas que supieron responder y los gestores que hicieron mucho con muy poco, en palabras de la portavoz socialista.

Sin tacticismos ni ideologías

La presidenta de la Comisión de Sanidad en el Congreso de Diputados, Rosa María Romero Sánchez, considera que es labor de los políticos recoger las propuestas de los sanitarios en una crisis que aún no terminó, profesionales asistenciales que, en opinión de esta diputada del PP, se ganaron a pulso el Premio Princesa de Asturias de la Concordia.

Para Rosa María Romero Sánche, fue muy duro tanto no ver venir la pandemia como tener que asumir 600 pacientes en UVI y días en los que llegó a haber cerca de 1.000 fallecidos, en un tiempo como el actual, para la reflexión, en el que habrá que estimular la Atención Primaria y estar muy atentos a los efectos que tendrá haber postergado millones de pruebas y tratamientos no Covid-19, durante el confinamiento.

Sobre el Pacto de Estado, largamente esperado para la Sanidad, advirtió esta ponente de que precisará la generosidad de todos al aparcar tacticismos e ideologías, desde el acuerdo logrado para el 90 por ciento de los temas y alcanzado por todos los partidos..

De la micro y meso gestión

El portavoz adjunto Sanidad del PP en el Senado, el doctor Antonio Román Jasanada, declaró que, desde la óptica de la micro y la meso gestión, el Pacto por la Sanidad también debe incluir a la industria y la investigación, para dejar una Sanidad mejor a nuestros hijos y a los nietos que, en muchos casos, vieron marchar a sus abuelos por causa de la pandemia.

Antonio Román Jasanada citó al doctor Tedros Adhanom, que es el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cuando dijo que lo peor de la pandemia aún está por llegar, aunque sí aceptó el político español que no parece que se vaya a producir en el país el mismo estrés asistencial ni el potencial colapso de los hospitales que esta pasada primavera

Por un pull de profesionales

Receta este senador no financiar la Sanidad con porciones de PIB y sí contar con un pull de profesionales polivalentes ante crisis sanitarias como la vivida en los últimos meses. En jornada posterior al Día Mundial de la Zoonosis, celebrado el pasado 6 de julio, apuesta por el concepto de One Health, gracias al cual los veterinarios empiezan a advertir de nuevas posibles enfermedades que puedan saltar de determinadas especies animales a la población humana.

Reclamó, además, este ponente potenciar la industria sanitaria nacional de productos para no depender de material de protección, respiradores y otros dispositivos necesarios en situaciones de pandemia, mientras encuentra que la actualidad sanitaria viene marcada tanto por la asistencia a pacientes agudos con la Covid-19 como a las repercusiones que traerá el retraso en la atención a pacientes crónicos no infectados.

Para estas tareas, en opinión de Román Jasanada, habrá que habilitar circuitos y corredores limpios de SARS-CoV-2, en un tiempo, asume, en el que la gobernanza será clave para lograr el ansiado pacto sanitario que deberá poner en primera fila a pacientes y profesionales sanitarios.

 Vox acusa

Juan Luis Steegmann, que es parlamentario de VOX, confirmó que la realización de ensayos clínicos se vio muy perjudicada por la pandemia. Como portavoz de Sanidad , recordó que el juicio político de su grupo fue muy duro con la gestión de la crisis sanitaria realizada desde el Gobierno. La principal queja fue dirigida a los fallos en el sistema de alertas epidemiológicas desde el surgimiento de la nueva enfermedad.

En ese aspecto, prefiere Juan Luis Steegmann hablar de una endemia a plazo fijo, que de pandemia, al requerir estar en alerta permanente a la vez que se deberían levantar hospitales monográficos en cada provincia de España.

Reclama Steegmann, además, la prometida Agencia Nacional de Salud Pública, el apoyo de todos los territorios al Ministerio de Sanidad, en cuestiones epidemiológicas y un plan nacional de vigilancia microbiológica interna y exterior, ante el desastre provocado por el coladero público, aspecto que ilustró con la llegada sin control sanitario de temporeros a Lérida para la recogida de la fruta, desde otros países.

Este ponente también pide una tupida red de emergencias, vigilar las residencias de ancianos y crear unidades de Microbiología en todas partes, en un país que debería ser autosuficiente en tecnología, investigación y producción industrial, ya que, advirtió, esto va a ir a peor.

Luis González

Farmacias abnegadas

Destacó entre las intervenciones realizadas por los asistentes la del presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid (COFM), Luis González, presentado por Para como responsable de uno de los colegios profesionales más dinámicos del país. González expresó, en nombre de las oficinas comunitarias de la Comunidad de Madrid, hasta que punto sus titulares y colaboradores se sintieron solos ante el peligro.

Ello en un esfuerzo en el que el sector dio la talla sin reservas para evitar que los pacientes se quedaran sin su medicación, para atender a toda la población, a pesar del gran peligro que suponía no contar con los debidos medios de protección individual, pagado en alto número de vidas de compañeros de profesión, muchas veces únicos agentes de salud en miríadas de pequeños municipios, como resaltó Luis González.

Mario Mingo

Aprender de los errores

Como en las anteriores entregas de este ciclo, cerró la sesión el presidente del Consejo Asesor de esta Fundación, Mario Mingo, para quien la pandemia fue, en sus meses más duros, fuente de aprendizaje diaria para el personal asistencial.

También resumió Mario Mingo, de lo dicho por parte de los panelistas, el alto número de personas fallecidas por infartos en sus domicilios, durante el confinamiento; en paralelo al cese en la actividad en trasplantes, también por miedo al patógeno en los hospitales, junto al aumento galopante de las listas de espera, que requieren un plan nacional específico, después de meses en los que los gestores tuvieron que capitanear transformaciones aceleradas de los centros asistenciales con un inédito apoyo en las nuevas formas de atender a distancia a los ciudadanos.

Los hospitales, por su parte, tendrán que tener, a partir de ahora, planes de contingencias bien asentados dentro de una Salud Pública que también tendrá que salir reforzada después de esta crisis sanitaria, y sin olvidar, apostilló Mingo, el esfuerzo de provisión de medicamentos realizado por los laboratorios y la necesidad de desarrollar una salud atenta a los peligros que vengan del exterior.