Tecnología e Investigación En un estudio

ERESA muestra que dejar de tomar cocaína podría revertir sus efectos cardiovasculares nocivos

— Madrid 6 Nov, 2014 - 7:31 pm

Una investigación liderada por la coordinadora de la Unidad de Imagen Cardíaca de ERESA, la doctora Alicia Maceira, ha mostrado que dejar de consumir cocaína “podría revertir gran parte de los efectos nocivos que produce a nivel cardiovascular”, así como mejorar la función ventricular y normalizar “las dimensiones del corazón”.

De esta manera lo expuso la profesional sanitaria en el transcurso de un seminario científico de la Cátedra Institucional ERESA-Universidad de Valencia, en el que señaló que el proyecto de investigación Cardio–UCA “ha conseguido cuantificar la magnitud de este efecto y detectarlo en pacientes asintomáticos por medio de sofisticadas técnicas de imagen”.

Según manifestó Maceira, los resultados que arrojó la segunda fase de este trabajo son “positivos y esperanzadores”, como es el caso de que “un 71 por ciento de individuos con adicción a la cocaína, sin síntomas de enfermedad cardíaca, presentan algún tipo de afectación en el corazón”. Así, entre los trastornos más frecuentes se hallan “la dilatación y disfunción contráctil de ventrículo izquierdo y derecho, e hipertrofia del ventrículo izquierdo, así como focos de fibrosis focal”, destacó.

Al respecto, la representante de ERESA subrayó que disponer de una técnica como la CRM-3T “es lo mejor que existe en estos momentos para detectar daño muy localizado”. Ésta es utilizada en este trabajo, que busca “determinar qué factores de consumo influyen en la aparición de estas alteraciones y, por lo tanto, quiénes deberían ser sometidos a un estudio cardiológico exhaustivo”.

Por último, Maceira informó de que, en una tercera fase, este estudio, que fue financiado en parte por la Consejería de Sanidad de la Generalitat Valenciana, “pretende estudiar, por medio de coronariografía no invasiva, el efecto del consumo en las coronarias de sujetos adictos no fumadores, adictos fumadores y fumadores no consumidores de cocaína”. “Queremos intentar determinar qué mecanismos fisiopatológicos llevan a la aparición de las alteraciones cardíacas en los cocainómanos”, concluyó.