Política y Sociedad Testimonio de Howard Catton, representante mundial de las enfermeras

Enfermeras de todo el mundo dan el último adiós a los pacientes de Covid-19

Durante el último encuentro virtual organizado por el Consejo General de Enfermería, el director general del Consejo Internacional de Enfermeras (CIE), Howard Catton, ha declarado que la situación actual de la pandemia del Covid-19 en el mundo hace que sean las enfermeras las encargadas de despedir en soledad a muchas de las víctimas causadas por esta enfermedad.

Durante su intervención, Howard Catton aportó datos del ‘Informe sobre la Situación de la Enfermería en el Mundo, 2020’, trabajo realizado mediante la colaboración del CIE y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Howard Catton

Voces más que autorizadas

El director de Comunicación del Consejo General de Enfermería, Íñigo Lapetra, recordó que el CIE es el órgano máximo de representación de los 28 millones de enfermeras que actualmente trabajan en el mundo. Por otro lado, también destacó la febril actividad, a favor de la institución y la profesión enfermera durante la crisis del nuevo coronavirus, del vicesecretario de la corporación nacional, José Luis Cobos, también participante en este encuentro virtual.

Al iniciar su intervención, Catton realizó, desde la ciudad suiza de Zurich, un resumen sobre la situación de la Enfermería en el mundo y la forma en que se ve afectada, y en muchos lugares  también golpeada, por la pandemia del Covid-19.

La voz de las enfermeras

Enfermero de profesión, con formación en Reino Unido, Estados Unidos y Nueva Zelanda, este ponente puso voz a 130 asociaciones nacionales de enfermeras de todo el mundo al agradecer a los periodistas españoles su participación en este encuentro virtual, al tiempo que transmitió animo y saludos de parte de su presidenta, Annette Kennedy. Seguidamente, se refirió al informe elaborado a partir de información obtenida en 191 países.

Como primera conclusión de este trabajo, Catton afirmó que faltan seis millones de enfermeras en el mundo porque muchos países no invierten lo suficiente en sus respectivos sistemas de salud, un factor que impide cumplir los objetivos mundiales de desarrollo sostenible en extensas regiones del planeta y que tiene una lectura directa en el abordaje mundial del nuevo coronavirus, según argumentó.

Aunque es prematuro saber si un bajo número de enfermeras por población se traduce en una mayor mortalidad por Covid-19, este ponente sí observa que es manifiesto que una ratio insuficiente de enfermeras aumenta exponencialmente el riesgo de contagios y fallecimientos

Además, el cansancio y el sobreesfuerzo resultantes hacen que existan más posibilidades de cometer errores en la colocación de los Equipos de Protección Individual (EPI), hasta el punto, señaló Catton, de que el estrés es tan grande que ya hay dos enfermeras, conocidas, que se suicidaron por la presión asistencial.

Íñigo Lapetra

Número y edad

Este informe muestra, como identificó el citado representante enfermero, que esta carencia de recursos humanos afecta a la formación y la seguridad del trabajo de millones de enfermeras en el mundo, por lo que entiende como imprescindible mantener su número y mejorar las condiciones actuales de trabajo, además de formar a más profesionales, una misión para la cual los sistemas sanitarios de los distintos países deben dedicar más recursos, sin ninguna duda.

Cuestión de ratio

Sobre dicha ratio, Catton comentó que varía entre las 10 y las 100 enfermeras por cada 10.000 habitantes, según los países. En España, por ejemplo, cifró las existentes en 57 enfermeras por cada 10.000 habitantes, con el problema, añadió, de que un 20 por ciento de ellas se sitúen por encima de los 55 años de edad como rasgo de envejecimiento de las plantillas, mientras que el 40 por ciento, puntualizó, tienen entre 35 y 54 años de edad, también en España.

Para este ponente, estos dos rasgos, recursos humanos insuficientes y edad profesional en la madurez, son síntomas de que las cosas no se están haciendo bien en zonas desarrolladas, como Europa y América del Norte.

Concretamente, en Europa, tal como denunció Catton, se procede sistemáticamente a la contratación de enfermeras fuera del continente, como fuente de desequilibrios para los países de rentas bajas, que pierden capacidad sanitaria para atender a sus propias poblaciones, una dinámica que situó claramente en el terreno de la ética de los países y sobre la que habría que iniciar un debate multinacional.

Frente al Covid-19

Para este representante internacional de las enfermeras, es altamente preocupante la tasa de sanitarias infectadas, que oscila en los distintos países entre el 10 y el 20 por ciento, por encima de la media de todos los profesionales, que suele estar en el 15 por ciento.

Ve este ponente en la falta de EPI la causa de tantos contagios en las enfermeras, con una estimación de 100 enfermeras fallecidas en el mundo por el agente causante de la pandemia, que podrían ser más, si la información fuera mayor en el planeta, a pesar de que los datos son fundamentales para mejorar la evidencia y seguridad del trabajo enfermero.

En cualquier caso, Catton entiende que los profesionales sanitarios afectados por el Covid-19 en el mundo, y detectados por la OMS, son muchos menos de los reales, porque sus datos se extrajeron solo de 50 países.

Aseveraciones concluyentes

Además de reclamar más inversiones para las enfermeras del mundo, como parte de la inversión necesaria para la salud mundial, este directivo profesional pidió mayores garantías de seguridad en el trabajo a partir del suministro de todos los EPI necesarios, porque, en el afán de salvar vidas, afirmó, también se mejora la economía y la calidad de las libertades de los ciudadanos.

Para Catton, tanto el CIE como la pandemia del Covid-19 volvieron a demostrar que la evidencia científica ratifica que el número de enfermeras repercute directamente en la supervivencia de los pacientes, extremo que recordó recientemente el director general de la OMS, el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, en una rueda de prensa conjunta con el propio Catton.

Más fallecidas de las registradas

Este responsable ejecutivo del CIE cifró en 100 las enfermeras muertas en el mundo por el Covid-19, en una cifra que, según sus apreciaciones, subestima claramente la mortalidad real, ya que, matizó, solo en Reino Unido e Italia fallecieron 30 enfermeras, respectivamente.

En otro aspecto, Catton declaró que la Enfermería española tiene una gran reputación en el mundo, impulsada también por su representación corportativa, sin que no deje de ser conocida su necesidad de mayores inversiones por parte de las Administraciones públicas.

Este directivo reiteró que la Enfermería mundial y los sistemas de salud merecen mayores inversiones, con el problema que supone todavía ciertas barreras surgidas por el hecho de que el 90 por ciento de las enfermeras son mujeres y, como tales, están postergadas en muchas zonas del planeta.

En cualquier caso, Catton expresó su optimismo respecto a que la labor realizada desde Enfermería durante la pandemia sea la simiente de un mayor liderazgo en los países, con la esperanza de que haya más compañeras que asuman el perfil de enfermeras jefes en el mundo.

Concluyó este ponente, además, con el reconocimiento hacia todas aquellas compañeras cuya humanidad y profesionalidad permiten que sean las últimas en decir adiós, mirándoles a los ojos, a miles de víctimas del nuevo coronavirus que no pueden irse con el calor de sus familias.

José Luis Cobos

Mucha más información

José Luis Cobos recordó que 2020 es el Año Internacional de las Enfermeras y Matronas y que, por esta razón, el informe del CIE incorpora en esta ocasión una cantidad mucho mayor de datos de gran calidad.

Para su redacción, se hizo el esfuerzo por hacer homogénea la definición de enfermeras, ya que, aunque en España solo existen dos categorías, enfermeras y técnicos en cuidados auxiliares, en muchos países las categorías son múltiples, inexactas y confusas, relató este responsable del Consejo General de Enfermería.

Faltan 120.000 enfermeras

Además de hablar de prácticas avanzadas, y del problema de la movilidad que afecta a la pérdida de enfermeras españolas con destino profesional en el extranjero, Cobos aseguró que faltan 120.000 enfermeras en el país para ajustar su ratio a las necesidades de la población.

Resaltó este ponente, igualmente, como una de las reclamaciones principales de la campaña Nursing Now, que se supere la falta de representación política de las enfermeras en España, ante la ausencia de una figura específica para ello que sí existe en otros 170 países, por lo que considera escaso, por ejemplo, que en el Congreso de los Diputados soólo haya tres representantes de los ciudadanos que pertenezcan a la profesión enfermera.

Encuesta esclarecedora

Acerca de la encuesta del Consejo General de Enfermería, con las opiniones de 11.156 enfermeras de España, Cobos puso de manifestó que son mayoritariamente conscientes del enorme riesgo al que les expone trabajar durante la pandemia, un peligro que, para el 80 por ciento de las encuestadas, empieza por el déficit de formación para el uso de los EPI y se agrava con la falta directa de material protector en demasiados casos, así como la ausencia de test diagnósticos, apostilló.

Según este directivo, se calcula que 16 por ciento de los profesionales sanitarios españoles está contagiado al presente, con una cifra que llega a los 35.000 afectados oficiales, pero que podría llegar a los 74.000, si se tiene en cuenta, razona, el 53 por ciento de profesionales contagiados en la Comunidad de Madrid, a lo que añadió que el  80 por ciento de las enfermeras encuestadas teme repercusiones psicológicas por agotamiento físico y afectación psicológica derivada de la pandemia.

Todo ello aparte de que ya hubo que lamentar, expresó a su pesar el vicesecretario de esta corporación, la muerte de una enfermera y dos enfermeros por el Covid-19 en España, junto a una cuarta enfermera que falleció in itinere hacia su puesto de trabajo en un accidente de tráfico.

Una acción necesaria y apolítica

A pregunta de Acta Sanitaria, Cobos explicó que la querella presentada, ante el Tribunal Supremo, por el Consejo General de Enfermería contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y parte de su equipo, como el ministro de Sanidad, Salvador Illa, es de naturaleza apolítica y apunta a un presunto delito contra la seguridad de los trabajadores sanitarios y a la imprudencia grave con resultado de lesiones o de muerte.

En ese sentido, Catton afirmó que se trata de una acción legal única en el mundo, a pesar de que sí existen huelgas de enfermeras en África por la falta de medios de protección y para trabajar.

Incompresible ausencia

Cobos concluyó su intervención con el argumento de que es incomprensible que el Ejecutivo no cuente con Enfermería, que tiene muchos especialistas y Doctores en su colectivo, para los comités de expertos creados para la gestión de la pandemia en el país, órganos como el destinado para el desescalamiento del confinamiento, según sentenció.