Política y Sociedad Según una encuesta del Consejo General de Enfermería sobre la pandemia

El 70% de enfermeras confirma haber trabajado sin equipos de protección frente al Covid-19

— Madrid 22 Abr, 2020 - 4:07 pm

Según los resultados que se desprenden de la encuesta ‘Impacto del Covid-19 en la Enfermería‘, del Consejo General de esta profesión, sobre la crisis sanitaria, siete de cada 10 enfermeras confirman haber trabajado sin equipos de protección frente a la pandemia y la mayoría suspende la gestión del Gobierno y los Ejecutivos de las comunidades autónomas.

Los datos definitivos de esta encuesta, que involucró a más de 11.000 enfermeras de España, refrendan la percepción general de que los profesionales sanitarios no cuentan con los más elementales equipos de protección contra el virus, lo que podría explicar el altísimo volumen de sanitarios contagiados en España.

Las cifras oficiales muestran que un total de 31.788 profesionales sanitarios (15,57% del total de casos positivos) -a 21 de abril- resultaron infectados desde el inicio de la pandemia. Sin embargo, extrapolando las respuestas de la encuesta de la Organización Colegial de Enfermería, casi 74.000 enfermeras preserntaron síntomas compatibles con el Covid-19 sin confirmar si tuvieron o no la enfermedad por la ausencia de test de diagnóstico.

Por otra parte, de los enfermeros encuestados a los que sí se les hizo la correspondiente prueba (solo al 23%), prácticamente una tercera parte –un 30,2 por ciento- fue certificado como caso positivo. El 5 por ciento incluso tuvo que trabajar con síntomas.

Test a profesionales

En cuanto a la realización de test a profesionales, Cantabria, La Rioja, Comunidad de Madrid y Cataluña son las regiones donde más profesionales dicen haberse sometido a dicha prueba. La Comunidad de Madrid (47,9% de los casos), Castilla-La Mancha (40,1%) y Cataluña (31,1%) son las comunidades autónomas con mayores porcentajes de enfermeras potencialmente infectadas por presentar síntomas que identifican con la enfermedad.

Las enfermeras reportan que en su mayoría fueron víctimas de la escasez de materiales de protección, lo que las dejó expuestas al contagio. Así, a pesar del tiempo transcurrido desde el inicio de la pandemia, el 72,1 por ciento considera que las profesionales trabajan con poco o ningún material de protección. No obstante, si consideran solo los dos o tres últimos días, de respuesta a la encuesta, el porcentaje de “poco” y “nada” experimentaría una mínima reducción, manteniéndose en un 69,2 por ciento.

En cuanto al material de seguridad específico, el Consejo General de Enfermería indica que el 74 por ciento de los encuestados asegura que en su unidad no hubo mascarillas, el 55 por ciento reporta carencia de monos o trajes completos y la mitad afirma no tener a su disposición una simple bata. Siete de cada 10 piensan que se trabajó sin protección. Por comunidades autónomas, Extremadura, Andalucía, Aragón y Castilla-La Mancha son las que mayores carencias de equipos de protección sufren, según la opinión de las enfermeras.

Respecto al posible motivo de la infección por Covid-19, el 85 por ciento de los encuestados en Impacto del Covid-19 en la Enfermería‘ señalan que fue por su trabajo asistencial, concretamente por la falta de equipo de trabajo o material inadecuado (37%); el cuidado de pacientes que aún no habían sido diagnosticados (42%); y el 6,2 por ciento por contagio entre compañeros.

1 Comentario

  1. Isidoro Jiménez Rodríguez says:

    ¿A QUE ESPERAN PARA HACER LAS PRUEBAS ANALÍTICAS ?
    El personal de Enfermería (enfermeras y auxiliares), junto a los oficios que prestan su labor en los ámbitos asistenciales, en primera línea, deberían haber sido los primeros en realizarse las pruebas de deteectoras del coronavirus. Y ello, por simple sentido común, como medida básica, para proteger, no sólo la salud y la de sus familiares, sino la de sus pacientes.
    Nuestras “galeno-bolivarianas” autoridades sanitarias, infringiendo las más elementales reglas éticas y morales, aún no se han decidido a realizar esta prueba a los colectivos que están más en contacto con pacientes afectados de coronavirus.
    Lo lógico es que por tal actitud de nuestras autoridades (médicas) sanitarias, se les exijan responsabilidades ante los tribunales.
    Nunca el fín, que en nuestro caso yo entiendo que es el evitar la bala laboral de la práctica totalidad de las enfermeras y enfermeros, debe justificar el medio: entorpecer que el principal colectivo clínico se realice tal análisis.
    Considero que también la administración de justicia, bien a través de la Fiscalía Anticorrupcion u otros órganos (que yo desconozco) debería haber actuado, de “motu propio” ante la circunstancia que señala la información precedente.