Punto de vista contra las limitaciones impuestas por el 'protocolo'

En el rescate de líderes y guías de salud

Recogemos el último comentario del doctor Casado que, en su blog, se lamenta de la profunda crisis de liderazgo como consecuencia del ensimismamiento profesional derivado, en gran medida, del sometimiento al protocolo y que, de alguna manera, está impidiendo la presencia de los profesionales en los ámbitos públicos.

En el ámbito de la sanidad pública en el que desempeño mis funciones desde hace mucho tiempo sufrimos una profunda crisis de liderazgo. Si bien todos los puestos de responsabilidad están bien ocupados y cada vez se diseñan más cargos directivos, paradójicamente es raro encontrarse con gestores o profesionales que lideren equipos hacia objetivos o misiones concretas que abran nuevos caminos. Lo habitual es el protocolo, no salirse de lo establecido, evitar cambios e innovación y, de paso, no salir del despacho o la consulta nos vaya a pasar algo.

Esta actitud en los cuadros directivos está siendo imitada por los profesionales de a pie, que siguen sus consignas. La sobrecarga asistencial y la desidia institucional hacen que los médicos de familia salgan de su consulta a implementar alguna actividad comunitaria cada vez menos; las enfermeras y trabajadores sociales, lo mismo; y, en los hospitales, todo se baraja dentro del servicio y se interacciona lo mínimo con atención primaria u otros agentes.

La sobrecarga asistencial y la desidia institucional hacen que los médicos de familia salgan de su consulta a implementar alguna actividad comunitaria cada vez menos

Centrados en el ‘protocolo’

El problema de centrarse en el “protocolo” es que se pierde la función social de guía. Los profesionales de la salud, además de sus obligaciones asistenciales, han de ser agentes de educación sanitaria y de orientación en salud, funciones que cada vez se atienden menos y están siendo copadas por intereses mercantiles con un gran ánimo de lucro. Esto implica tener algún grado de presencia pública en la comunidad donde se trabaje, en los medios de comunicación, en Internet o en redes sociales. Implica interesarse porque los contenidos de salud de calidad se extiendan y difundan. Por fomentar la reflexión y la toma de conciencia. Por potenciar los autocuidados y la autogestión de la salud y la enfermedad.

Necesitamos líderes que vayan en cabeza, que se atrevan a abrir nuevos caminos desde una actitud de servicio y búsqueda del bien común. Pero, sobretodo, necesitamos guías que en sus pequeños ámbitos de actuación, desde una consulta de enfermería, trabajo social, psicología, fisioterapia o medicina sean capaces de orientar y animar tanto a colegas como a pacientes.

Salir del despacho

No hacen falta grandes heroicidades, basta con publicar un blog o algún artículo en un periódico local, escribir una carta al director o hablar en la radio del barrio, incluir algún mensaje de salud en nuestras redes sociales, ir una vez al año a algún colegio o a algún ámbito público a dar una conferencia, tejer redes comunitarias intraprofesionales o en la zona donde se trabaje… Salir del despacho o la consulta.

Es inadmisible que muchos gestores no conozcan personalmente a sus subalternos y viceversa. Que los profesionales de hospital no se traten nada con los de atención primaria, que los de atención primaria no conozcan a los farmacéuticos comunitarios, alcaldes o miembros con algún papel social de su comunidad. También lo es el que, al buscar información en Internet, sea rarísimo encontrar contenidos de calidad de profesionales de la salud independientes no patrocinados.

Necesitamos líderes que vayan en cabeza, que se atrevan a abrir nuevos caminos desde una actitud de servicio y búsqueda del bien común

Nuestra sociedad sigue los discursos en salud de famosos y cantamañanas sin criterio que son aupados por televisiones y medios que les dan notoriedad y visibilidad. De esta forma camina sin norte siguiendo los dictámenes de un mercado que no tiene escrúpulos a la hora de vender productos y servicios que anuncian como panacea universal para hacer caja.

Una cierta esperanza

Me da esperanza conocer a muchos profesionales de la salud que realizan esta función de guía de forma callada y constante. Gente buena que busca el bien de la gente con la que trabaja, el beneficio de sus comunidades, la mejora social. Profesionales que han de batallar con grandes cargas laborales y problemas institucionales diversos y que resisten la dificultad y aún le echan ganas para innovar o compartir un escrito o una charla. Es cierto que no suele haber reconocimiento dentro de las organizaciones donde trabajan ni a otros niveles, pero esto no está impidiendo que haya valientes que sigan llevando esta vieja antorcha.

Es posible. Desde esa certeza lanzo este pequeño llamamiento para que visibilicemos, agradezcamos y animemos el buen hacer de tanta gente que se deja la cara en el mundo de la salud.

Salvador Casado Buendía

Médico de Familia. Centro de Salud Villalba pueblo, Madrid

2 Comentarios

  1. JOSÉ IGNACIO YURSS ARRUGA says:

    Comparto tus acertados comentarios. Si me permites los profesionales sanitarios, siguiendo el hilo de tu discurso somos el paradigma de la la Educación por Competencias, recomiendo la lectura del libro “Nos quieren hacer más tontos.La escuela en la economía neoliberal de Eduardo Luque y Pilar Carrera”. En el que critica la 2manida educación por competencias”, tan de moda pero acrítica. Eso justificaria nuestro apego a los protocolos, yo creo que estamos a la defensiva pues no nos hemos adaptado a la sociedad en que la autoridad está en crisis. Nosotros que éramos o nos sentíamos autoridad, vivimos mal este mundo interconectado pero más libre en el que podemos y debemos ser cuestionados. Eso nos vuelve hoscos y reconcentrados pues tenemos miedo, miedo a la nueva dimensión humana de nuestros pacientes, más democrática. No queremos que se visualicen nuestras contradicciones y preferimos refugiarnos en discursos idealizadores, neorománticos y demagógicos fáciles pues lo más seguro ahora es la tribu. Animo a seguir tu sugerencia, pero echo en falsa foros más críticos que rompaan con un discurso enlatado y sometido a intereses comerciales demasiado descarados.

  2. Rafael Pacheco Guevara says:

    Enorme coincidencia con lo expuesto por el Dr. Casado Buendía.

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