Hospitales Las células con mutación en la proteína p53 son expulsadas por descamación

En el H. de Valdecilla descubren un mecanismo que protege la piel del daño solar y del cáncer

— Santander 7 Nov, 2014 - 12:42 pm

Investigadores del Hospital Marqués de Valdecilla, Santander, han descrito por primera vez un mecanismo que actúa como un escudo natural para la piel, por el cual las células con mutación en la proteína p53 son expulsadas por descamación, protegiendo a la epidermis de la radiación solar y evitando la aparición de cáncer de piel.

En un estudio cuyos resultados publica la edición digital de “Cell Reports”, el grupo de Ciclo Celular, Células Madre y Cáncer del Instituto de Investigación Marqués de Valdecilla, IDIVAL, -el Grupo está compuesto por Isabel de Pedro González, Laura Ceballos Castillo, Pilar Alonso Lecue, Rut Molinuevo Llaria, Ana Freije León y Alberto Gandarillas Solinís-, confirma su hipótesis de que la mutación de este gen, la más vinculada al cáncer en seres humanos, promueve no obstante, en la piel normal, la eliminación de las células dañadas –por ejemplo, por acción de los rayos ultravioleta- e impide el desarrollo de un tumor. Este mecanismo es el que actúa cuando la capa más superficial de la piel se desprende tras la exposición al sol el primer día de playa.

El control del p53 sobre el ADN

La proteína p53 está considerada como el guardián de la integridad del genoma, debido a que ejerce un papel clave en el control de la replicación del ADN para que no se transmitan errores. Es, por tanto, un gen supresor de tumores y su inactivación es la alteración genética más frecuentemente encontrada en las células cancerosas de numerosos tipos de tumores, y especialmente en el carcinoma de piel, donde está presente en el 80% de los casos.

Aunque la mutación de p53 no es suficiente para que una célula normal se convierta en una célula cancerosa, cuando este gen está inactivado –es decir, se pierde el control que ejerce sobre la duplicación del material genético- y se acumulan otras mutaciones, éstas se potencian entre sí incrementándose la malignidad del cáncer.

Según explica Ana Freije, primera autora del artículo publicado, “el control que ejerce p53 sobre el ADN es tan importante para que todo funcione bien, especialmente en las células madre de la piel, que cuando se encuentra inactivado la susceptibilidad de desarrollar un cáncer agresivo es mucho mayor. Por eso pensamos que si en la piel normal no aparecían tumores aunque esa alteración estuviera presente, debía existir un sistema por el que las células mutantes se eliminaran”.

Protección frente al cáncer de piel

Esta hipótesis surgió de la observación de que en la piel normal que se expone al sol existen clones de células que tienen alterado este gen supresor de tumores y, sin embargo, no desarrollan cáncer. Ni siquiera hay una relación entre la cantidad de clones celulares mutados y la tendencia del individuo a desarrollar un carcinoma de piel.

“Lo que hemos encontrado es el mecanismo por el cual las células con mutaciones causadas por el sol son eliminadas para que no evolucionen hacia un tumor, es decir, se trata de un mecanismo protector frente al cáncer de piel”, puntualiza por su parte Alberto Gandarillas, investigador principal del grupo.

Para demostrar su hipótesis, los investigadores del IDIVAL han creado sus propias células knock-out, mediante la anulación del gen p53 en queratinocitos primarios de piel humana in vitro, una técnica en la que el grupo cántabro es pionero a nivel mundial. En este proyecto, IDIVAL ha contado con la colaboración del H.U. Central de Asturias, el Instituto Josep Carreras de Investigación de la Leucemia, la Institución Catalana de Investigación y Estudios Avanzados, la U. París Didero y el H. Saint-Louis de París.