Tecnología e Investigación En la investigación ha participado Carlos Ferrer, del Hospital Provincial de Castellón

Emplean por primera vez dos tipos de virus como biomarcadores para el cáncer rectal

— Valencia 19 Nov, 2014 - 4:17 pm

El profesor de Medicina de la Universidad CEU Cardenal Herrera en Castellón y director del Instituto Oncológico del Hospital Provincial de dicha localidad, Carlos Ferrer Albiach, ha participado en el primer estudio a nivel mundial del citomegalovirus y el virus de Epstein-Barr, como biomarcadores eficaces para el pronóstico y el tratamiento personalizado del cáncer rectal.

Dr. Carlos Ferrer.

Dr. Carlos Ferrer.

La investigación, publicada en la revista European Journal of Nuclear Medicine and Molecular Imaging, concluye que los tumores rectales coinfectados por ambos virus son más sensibles a los tratamientos preoperatorios con quimio-radioterapia. La presencia de estos virus permite predecir mejor la evolución del cáncer y la radiosensibilidad de los tejidos tumorales y, con ello, el grado de tolerancia y la dosis adecuada de radioterapia de forma personalizada para cada paciente.

Este primer estudio mundial empleando parámetros víricos como factores oncológicos predictivos en el cáncer rectal, se desarrolló en el Hospital Provincial de Castellón, en colaboración con el Instituto de Radiomedicina de Santiago de Chile, el Hospital Gregorio Marañón de Madrid y las Universidades CEU Cardenal Herrera de Castellón y Complutense de Madrid.

Individualizar terapias

El estudio, realizado sobre un total de 37 pacientes con un cáncer rectal en estado avanzado, mediante un seguimiento medio de seis meses, describe por primera vez en cáncer rectal, la relación entre los valores volumétricos del tumor y la presencia del citomegalovirus y del virus de Epstein-Barr, de forma conjunta y aisladamente.

Un 65% de pacientes con presencia de ambos virus presentó una reducción del volumen del tumor tras el tratamiento preoperatorio administrado. Estos tumores coinfectados resultaron ser más sensibles y responder mejor al tratamiento de quimio-radioterapia, que se administra como primer paso para reducir el tamaño del tumor antes del tratamiento principal, que generalmente consiste en una cirugía.

Biomarcadores víricos

Según apunta el profesor de Medicina de la CEU-UCH Carlos Ferrer, coautor del estudio, “la posibilidad de predecir la evolución del cáncer y la radiosensibilidad de los tejidos del tumor a través de estos biomarcadores víricos permitirá mejorar tanto la eficacia, como la tolerancia a la radioterapia como tratamiento, ajustando sus dosis de forma individualizada, caso por caso”.

De este modo, la prescripción del tratamiento ya no estará influenciada por los efectos registrados en otros pacientes tratados previamente, sino en la sensibilidad prevista para cada tumor. “La oncología predictiva, en este caso empleando virus como biomarcadores, puede abrir una vía para la prescripción personalizada de los tratamientos oncológicos”, concluye Ferrer.