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Elecciones vascas y gallegas: recuento de daños

Los resultados de las elecciones autonómicas en Galicia y el País Vasco dan pie a nuestro analista político no sólo a enjuiciar aquéllos, sino a lanzar una perspectiva de futuro sobre su repercusión sobre la situación que se vive en el ámbito nacional.

Nueva meta volante en la larga carrera de los partidos por conseguir formar gobierno de España. Recuento de daños. Los victoriosos: PNV, repite victoria y mejora resultados. Aumenta el número de escaños, consigue superar a una hipotética coalición de Bildu y Podemos. Formará gobierno sin dificultad, en la segunda votación. Como no tiene mayoría absoluta para gobernar, irá haciendo pactos puntuales con PSOE y/o con el PP. Los socialistas son sus tradicionales socios, tanto en el parlamento vasco, como en múltiples ayuntamientos.

Podemos es otro partido que estará satisfecho de los resultados. Cumple objetivos. Sobrepasa, en votos, al PSOE en las dos circunscripciones. En Euskadi los rebasa además en escaños. Es la primera fuerza de implantación nacional en el parlamento de Vitoria (por delante de PSOE y PP). Sus 11 escaños parece provenir de los siete que pierde el PSOE y los cuatro que mengua Bildu. La presión que somete al PSOE es máxima.

Parece que con los nuevos partidos se mantienen las viejas costumbres de cambiar el voto, según sean las elecciones nacionales o autonómicas.

Si bien se puede considerar un éxito sus resultados en las provincias vascas, no se puede olvidar que, en las últimas generales, Podemos quedó como primera fuerza política en votos; por ello, en fuentes internas del partido, las expectativas eran aún mayores. Parece que con los nuevos partidos se mantienen las viejas costumbres de cambiar el voto, según sean las elecciones nacionales o autonómicas.

El tercer vencedor de la noche electoral es el PP: ha conseguido mantener el resultado en Galicia y seguir gobernando con una amplia mayoría absoluta. Alberto Núñez Feijoo se proyecta en el ámbito nacional como un político de centro derecha honrado y eficaz como gestor, y con las ideas muy claras de cómo reaccionar ante los casos de corrupción. El resultado del PP gallego es especialmente relevante dado los escándalos de corrupción que se han sucedido durante la campaña electoral.

… y los perdedores

Los esfuerzos realizados por Ciudadanos en el parlamento nacional, primero con el PSOE y después con el PP, no han sido valorados por el electorado

Veamos el capítulo de los perdedores: Ciudadanos no ha conseguido escaño ni en Galicia ni en el País Vasco. Los resultados son malos sin paliativos; no ha alcanzado tan siquiera los votos que obtuvo UPyD. Los esfuerzos realizados por el partido en el parlamento nacional, primero con el PSOE y después con el PP, no han sido valorados por el electorado. Ciudadanos tiene por delante un difícil reto, conseguir que el centro político tenga existencia per se y sea atractivo entre los españoles. Es un reto complicado en un país con un voto muy ideologizado, donde los ciudadanos que han votado alguna vez en su vida al PP y al PSOE se estima que no rebasan los 500.000. Es difícil conseguir en España el voto para un partido que tanto puede pactar con el PP como con el PSOE.

Por último el PSOE es un perdedor en los dos territorios. Son los peores resultados que ha tenido, desde 1977, el Partido Socialista. El efecto psicológico de ser rebasados por Podemos puede ser de importancia crucial en la partida que se juega en el parlamento nacional. El PSOE es el partido que más votos pierde en las dos comunidades. Pedro Sánchez sale seriamente trasquilado (quizá noqueado) de estas elecciones. Su ejecutiva impulsó a los candidatos de Galicia y Euskadi que han fracasado, sin paliativos, en estas elecciones. El futuro político de Sánchez es más oscuro que nunca.

Disquisiciones socialistas

Los socialistas están dentro de una dinámica de máxima tensión; se adentran en un período no apto para cardíacos.

El próximo sábado está prevista la reunión del Comité Federal socialista, con asistencia de todos los barones, los díscolos y los que apoyan a la actual ejecutiva. Deberán decidir si intentan formar gobierno con Podemos, ir a las terceras elecciones, o alcanzar algún acuerdo con el PP para una abstención (lo más improbable). Los socialistas están dentro de una dinámica de máxima tensión; se adentran en un período no apto para cardíacos. Las terceras elecciones, que parecen el escenario más probable, obligarán al partido a un estrés máximo, con el fantasma del ‘sorpasso’ de Podemos a la vuelta de cada esquina o de cada encuesta.

En conjunto, parece que los partidos emergentes hubieran tocado techo y que el electorado pudiera estar girando hacia un nuevo bipartidismo, claramente en la zona de centro derecha y más confuso (o todavía con emoción), en el centro izquierda.

Por otra parte, el mes de octubre volverá a tener una crónica de tribunales que ocupará las portadas de periódicos y la apertura de telediarios. Comienza el juicio de las tarjetas black de Caja Madrid. Un escándalo transversal donde estará representado el PPE, el PSOE e IU, además de sindicatos y patronal, sin olvidarme de personajes estrechamente vinculados a la casa Real. Las figuras de Blesa y Rato sentados en el banquillo, con riesgo real de condena de cárcel, significará un nuevo desgaste para el PP.
Además habrá nuevas noticias de los múltiples casos de corrupción que se instruyen en Audiencias y Tribunales Superiores de toda España. Entre otros la sentencia del caso Noos puede estar al caer. Mas terremotos mediáticos

Tomás Merina Ortega

Médico, sociólogo y politólogo. @TomasMerina

2 Comentarios

  1. Santiago E. says:

    Para mí la conclusión final es que: o cambian los líderes nacionales del PP y el PSOE o vamos al desastre.
    Un saludo,

  2. Kiko says:

    La situación política actual pone de manifiesto que nuestro sistema democrático solo admite la mayorías, con lo que toca un cambio en la ley electoral y en la propia composición y elección de las cámaras. O ir repitiendo elecciones hasta que toque la flauta y se de una mayoría posible.