Tecnología e Investigación A la espera de que se optimice el desarrollo informático de apoyo

El Instituto de Salud Carlos III demuestra la eficacia de una nueva técnica para la fibrilación auricular

— Madrid 19 Feb, 2015 - 4:54 pm

Un equipo de científicos de la Red de Investigación Cardiovascular (RIC) del Instituto de Salud Carlos III de la ciudad de Madrid ha demostrado recientemente, mediante una investigación, la “eficacia y seguridad” de una nueva técnica para tratar la fibrilación auricular de forma personalizada.

Este trabajo, denominada RADAR y publicado en la revista especializada Journal of The American College of Cardiology, fue coordinado por el Hospital Gregorio Marañón de la capital de España, y sirvió para analizar la utilidad de esta técnica “para identificar y eliminar los focos donde se generan las fibrilaciones auriculares”. Ello fue evidenciado a la espera de que “se optimice el desarrollo informático de apoyo”, tras lo que “podrá convertirse en la técnica habitual”.

Según exponen los profesionales sanitarios participantes en este estudio, la fibrilación auricular “es la presencia de latidos cardiacos descoordinados y desorganizados que se originan en las aurículas, lo que produce un ritmo cardíaco rápido e irregular”. Así, “es la arritmia cardíaca más frecuente y se considera una de las epidemias cardiovasculares crecientes del siglo XXI”, explican.

“Tiene importantes consecuencias a largo plazo, afecta muy negativamente a la calidad de vida y se asocia a un incremento significativo en la incidencia de embolias, insuficiencia cardíaca y de la mortalidad global por cualquier causa”, continúan los miembros de la RIC del Instituto de Salud Carlos III, que añaden que los fármacos antiarrítmicos “son poco eficaces y su utilización a largo plazo da lugar a numerosos efectos secundarios, graves en muchas ocasiones”.

Es más selectiva que el método convencional

La nueva técnica evaluada “es una ablación selectiva y limitada a la eliminación de puntos de alta frecuencia, que son los realmente peligrosos y pueden ser identificados mediante un sistema computerizado que permite localizarlos rápidamente con precisión y actuar sólo sobre ellos”, sostienen los investigadores. De esta forma se probó en 232 pacientes, tras lo que se demostró “la misma eficacia pero con menos complicaciones y más seguridad que el método convencional”, afirman.

Por último, el coordinador de la investigación, el doctor Felipe Atienza, declara que “es deseable disponer lo antes posible de software que, acoplado a los sistemas de navegación que actualmente se utilizan, permita guiar las técnicas de ablación”. “Esperamos que las compañías del sector recojan este guante y pongan pronto esta tecnología al servicio de los pacientes”, concluye.