Política y Sociedad

El director de RRHH del SERMAS confirma una reducción del presupuesto para personal por el descenso del número de trabajadores

Armando Resino
Armando Resino

De acuerdo con la información recabada por Acta Sanitaria y que, según parece, fue la que promovió un desmentido de la Consejería de Sanidad de Madrid, se insiste en la reducción progresiva del personal del Servicio Madrileño de Salud (SERMAS), sin que en ningún caso se haga referencia a próximas rebajas salarias. Y es que, de acuerdo con tales datos, en los seis años que van desde 2008 a 2014, se han perdido 4.262 puestos de trabajo en los hospitales públicos y las plantillas presupuestarias de todos los hospitales del SERMAS de gestión directa ha pasado de 50.365 profesionales en 2008 a 46.103 en 2014. De 2013 a 2014 se pierden 1.437 trabajadores sanitarios en los hospitales.

 

La intranquilidad de los profesionales

 

Resino insistió en que este año no se va a producir ninguna rebaja retributiva, “ya que la dotación que hemos incluido dentro del presupuesto va a cubrir las necesidades que en estos momentos tiene nuestra organización”. En tono preocupado incidió en que, “en estos momentos, esto produce una intranquilidad grande en los profesionales: a los que tienen plaza fija, porque temen ver mermada su retribución, y a los eventuales, porque pueden ver peligrar su puesto de trabajo”.

 

La explicación detallada sobre la bajada de los conceptos retributivos lo achaca a las 500 jubilaciones forzosas, que unidas a las voluntarias suponen una cifra importante. En este punto matiza que se están produciendo muchas jubilaciones voluntarias a los 63 años, sobre todo entre profesionales del sector de la enfermería y auxiliares. En cambio Resino apunta a que la partida correspondiente al personal eventual ha crecido en 74 millones de euros, “dato que no da la información que habla de bajada de sueldos y de complementos”. El director general de RRHH lo concretaba en estos términos: “estoy teniendo bastantes jubilaciones de los trabajadores que llevan cotizados 40 años y que, por lo tanto, se pueden jubilar a esa edad; y también hay las jubilaciones normales, de los 65 años, en la práctica totalidad de las categorías”.

 

Los esfuerzos ya están hechos

 

Armando Resino pone el acento en que el presupuesto es prácticamente idéntico al del año anterior si bien reconoce una caída del 0,34 por ciento “que es de 10, 2 millones de euros aproximadamente, que en un presupuesto de 2.969 millones de euros supone un porcentaje mínimo”. Asegura que en el presente año ya se ha hecho un esfuerzo extraordinario “y yo creo que en 2014 hay que recoger el fruto y comenzar a trabajar en otra línea, sin que afecte a las retribuciones y sin tomar las medidas que se tomaron como consecuencia de la situación económica que padecemos”. Y reconoce que el capítulo uno del presupuesto de sanidad es muy complejo, “porque recoge multitud de partidas presupuestarias y de programas presupuestarios. Por eso admite que es tan complicado hacer un análisis sobre los mismos.

 

Una de las medidas tomadas por Resino ante esas noticias ha sido la de enviar un correo a todos los gerentes del SERMAS para que “desmientan esa información y evitar que se siembre la intranquilidad en el sector”.

 

Ante la pregunta de cuál es el sueldo medio de un médico, suelta de memoria una retahíla de categorías, de situaciones profesionales, de horarios, de vinculaciones jurídicas, de categorías y lugar de trabajo, que hace fácil comprobar lo arduo de la empresa. Por ello argumenta que, cuando salen estudios en que los que se analizan estas partidas, han de llevar “nombre y apellido”.

 

Algunos problemas con la productividad

 

Como prueba de que no pretende escurrir el bulto, Resino asegura que a nivel retributivo estamos dentro de las 5 ó 6 comunidades autónomas que tienen las retribuciones más altas en el conjunto del sistema. En cuanto a los problemas de productividad habidos, se remitió al contrato programa, “que hacemos cada año y que contiene una serie de indicadores que son medidos por las diversas direcciones generales que son competentes”. Y matiza que, por ejemplo, “los indicadores de recursos humanos los mido yo. El director de Gestión Económica hace lo propio con este indicador, así como el de Lista de Espera, o el de Actividad; y todo eso se evalúa. Y una vez que ya tienen todos los datos me lo remiten a mí, que calculo el porcentaje de cumplimiento. Así que en un año que ha habido que hacer esfuerzos extraordinarios hay hospitales que han cumplido razonablemente bien y otros que han cumplido menos. Y es ahí de donde se deriva en que el porcentaje de percepción de la productividad es menor”.

 

Aclara que este funcionamiento se viene produciendo desde hace años. Y subraya “que no es que este año nos hayamos vuelto locos ni hayamos tenido un ajuste presupuestario”. Por ello explicita que “el crédito que tenía para productividad me ha cubierto el cumplimiento de objetivos de los distintos centros, tanto de primaria, como del SUMA, como de hospitales”.

 

Se busca lugar con 90.000 plazas para opositores

 

Una de las consecuencias del descenso de personal y, por tanto del ahorro de las partidas dedicadas a ello, ha hecho que su Dirección General, según indica, pueda seguir adelante con las ofertas de empleo público. Y recita de memoria que son “la de Medicina de Familia, que me parece que son 306; 1.600 corresponden a enfermeras; 1.300 a auxiliares de enfermería; de matronas entre 100 y 110; y unos 40 fisioterapeutas”. En total cita el número de 3.451 plazas que “son las que permiten los presupuestos”.

 

Dada la situación de paro en el sector reconoce la abundante demanda de candidatos; una demanda que se eleva a 45.000 enfermeras opositoras, que según confiesa no sabe muy bien como ubicar para hacer el examen, “ya que ello requiere un lugar dotado de 90.000 plazas puesto que tiene que haber un sitio vacío entre una y otra”. Y añade que “creo que es el proceso más grande que se ha dado en España en cuanto al número de candidatos. 45.000 personas en una oposición son muchas”.