Política y Sociedad Martí Sansaloni en un encuentro en Madrid

El consejero de Salud balear pide “altura de miras” para salvar el SNS

En un encuentro celebrado en Madrid, el Consejero de Salud de las Islas Baleares, Martí Sansaloni, se ha mostrado partidario de trabajar contando con los profesionales como única forma de abordar con éxito los fuertes desafíos que tiene planteado el Sistema Nacional de Salud. Pidió reiteradamente en su intervención “altura de miras” para salvar la sanidad. Y reconoció la resistencia de algunos cargos intermedios de la sanidad pública a compartir información y pruebas.

Leticia Rodríguez, de PwC, el consejero Sansaloni y Juan José F. Polledo, de Pfizer

Leticia Rodríguez, de PwC, el consejero Sansaloni y Juan José F. Polledo, de Pfizer

Como declaración de intenciones, lo primero que dijo el consejero de Salud balear, Martí Sanaloni, fue que alcanzar la sostenibidad es “un compromiso que tenemos con las generaciones futuras”. No descartó más reformas ante la escasez de financiación y emitió un, “si bajamos los impuestos, nos quedaremos con menos recursos para sanidad”, que podía entenderse como una velada crítica al también popular presidente de Extremadura, José Antonio Monago, quien acaba de anunciar una reducción fiscal en la autonomía que preside.

En una conferencia presidida por el sentido común, Sansaloni dedicó buena parte  de la misma a la situación sanitaria de la comunidad que representa y a los retos y oportunidades que tiene planteado el Sistema Nacional.

Evolución del gasto sanitario

Hay que tener en cuenta a la hora de hablar de macroeconomía que el gasto público de todo el Estado en sanidad, según el INE, creció 1.694 millones en 2012; es decir un 5,47%, hasta los más de 72.803 millones de euros, con lo que representa el 14,80% del gasto público total. Esta cifra supone que el gasto público en sanidad en 2012 alcanzó el 7,08% del PIB, una subida 0,29 puntos respecto a 2011, en el que fue el 6,79% del PIB.

En 2012, España descendió en la tabla que compara los países por la cuantía que dedican a sanidad: pasó del puesto 10 al 11. Más importante es su posición en el ranking de gasto público en sanidad respecto al PIB, en el que su situación mejoró y tiene un buen ratio comparado con el del resto de los países. España ocupa el puesto 22 de los 175 países que componen el ranking. En referencia al porcentaje que supone la inversión en sanidad respecto al presupuesto gubernamental (gasto público), España se encuentra en el puesto 44.

En 2012, el gasto público per cápita en sanidad en España fue de 1.577 euros por habitante. En 2011 fue de 1.542 euros, luego se produjo un incremento del gasto público en sanidad por habitante del 2,27%, 35 euros por persona. En la actualidad, según su gasto público en sanidad per cápita, España se encuentra en el puesto 21 de los 175 publicados.

Más gasto con menos presupuesto

Sansaloni, que interpretó que en 2010 se afrontaron medidas ajenas a la realidad sanitaria del país, abordó cómo en Baleares tomaron medidas “necesarias para cambiar la tendencia de más gasto con menos presupuesto”. Entró en el desánimo que cundió entre los profesionales ante la aplicación de tijeras que recortan su número e incrementa los horarios sin contraprestación económica alguna, “puesto que había que alcanzar el objetivo de déficit autonómico” y abordar el endeudamiento para “poder adaptarnos a la ley de Contratos”. No obstante, aseguró que en Baleares en la actualidad “trabajamos con menos efectivos” y con buenos resultados; mérito que atribuyó a los trabajadores públicos del sector. Habló de un recorte de 1.100 trabajadores, sobre todo de administrativos “sin vinculación con la asistencia”. Y reveló que “trabajamos más con menos y sin actividad extra”.

Todo ello, prosiguió el consejero, sin perder de vista el RDL de abril de 2012 que aborda medidas estructurales y que introduce el pago farmacéutico por nivel de renta. Farmacéutico de formación, Sansaloni habló de la farmacia hospitalaria como de un capítulo pendiente. Situó en 8.000 los productos que se han quitado del catálogo, sólo en Baleares, al detectar la duplicidad de catálogos y hasta la duplicidad de los mismos productos, incluso con distintos precios. De esta manera reveló haber conseguido el control del 80 por ciento del presupuesto sanitario público. Animó a desarrollar el Laboratorio Centralizado y contempló como una decisión acertada la centralización del de Madrid.

No sin los profesionales

“La rebelión profesional” acaecida en Madrid, Sansaloni la atribuyó a que los profesionales no comprendieron unas decisiones que deberían haber contado con una implicación muy alta por parte de ellos. Así que la palabra “colaboración” fue quizás la más repetida durante su intervención.

Más tarde entraría en la necesaria colaboración y coordinación entre la asistencia primaria y los especialistas. Comentó que en Baleares se están introduciendo 10 ecógrafos (en colaboración con algunas empresas) con el objetivo de que en AP se puedan enviar imágenes al especialista. Y aunque reconoció que ambas se necesitan, consideró más apropiado que la AP contara con su propia gerencia. O sea que abogó por la imbricación asistencial, pero no en lo referente a la gerencia.

Por el cambio del modelo retributivo

En el turno de preguntas, el consejero balear se mostró a favor de cambiar el modelo retributivo, aunque insistiendo en que debería ser una medida nacional puesto que, de no ser así, “tendría un efecto inflacionista ya que las CCAA se contagian unas a otras”.

Llamó a la colaboración de todos los agentes implicados para tomar las decisiones que quedan por abordar. Y se mostró receloso de los incrementos de los gastos que se dan en los períodos electorales. Manifestó su disconformidad con las rigideces del sistema “poco distributivo” que impide que gane más quien más y mejor trabaja.

Destacó el papel de los gerentes de los servicios de salud que “han de conocer cada ítem de gasto para lograr una producción óptima”. Asignó al Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad la unificación de criterios “para planificar correctamente el importante papel de los gerentes”.

La definición de una Cartera “real” de Servicios fue otra de las propuestas, junto a la necesidad de desarrollar estudios propios por parte del Ministerio, como ya hacen otros países.

La resistencia de los cargos intermedios

En cuanto a la colaboración pública/privada, Sansaloni  explicó que en Baleares coexisten los dos modelos, haciendo hincapié en la necesidad de aclarar y concretar quién paga qué en el caso del doble aseguramiento. Reconoció la dificultad de llegar a tipos de convenios como esos, si bien los consideró muy necesarios. Se decantó por poner solución a la repetición de pruebas diagnósticas como las resonancias, que presentó como un problema no solo económico sino de salud. Reconoció resistencia a compartir información y pruebas con la privada por parte de algunos médicos que desempeñan cargos intermedios en el sector público.

También se refirió el consejero balear a los 13 millones de turistas que visitan las islas cada año, que “nos permiten cuadrar las cuentas de resultados”, y a la necesidad de la interoperabilidad del sistema como medio para que cualquier ciudadano de vacaciones pueda acceder a sus datos. Se decantó por un modelo sociosanitario “estable”, puntualizando la necesidad de abordar el envejecimiento y la cronicidad entre hospitales y la red de residencias con que cuenta, “definiendo qué le toca hacer a cada uno de los eslabones asistenciales”. Desde luego,  Sansaloni no es partidario de las indefiniciones.

Salvar al sistema sanitario

El desarrollo de herramientas para que el personal adquiera una culturita del autocuidado y la adquisición de hábitos de vida saludables fueron considerados por el consejero como fundamentales para que el paciente se sienta implicado. Sin entrar en detalles habló de un plan piloto que están llevando a cabo para el seguimiento del cáncer de colon a través de imagen.
Apunto e incidió en que una de las tareas más importantes por llevar a cabo es cumplir con los compromisos adquiridos con los profesionales. Empleando un símil marino aseguró que el barco sanitario está estabilizado, puesto que “las vías de agua son menores”. Y una vez más pidió “altura de miras para salvar el sistema sanitario”.

Se reservó para el encuentro “informal” entre consejeros de Sanidad que se celebrará en Galicia la próxima semana, la explicación de en qué consiste el Plan Sociosanitario balear.

El acto fue inaugurado por Juan José F. Polledo, el director de Relaciones Institucionales de la compañía biomédica Pfizer, que junto con la auditora-conultora PwC, habían organizado el encuentro.

Juan José F. Polledo resaltó la importancia del diálogo y del debate para llegar a consensos en los numerosos desafíos que tiene el sistema de salud. Y la responsable de Sanidad de PwC, Leticia Rodríguez, hizo un rápido repaso de los temas abordados por el consejero Martí Sansaloni.