Política y Sociedad Con 203 votos a favor, 140 en contra y 2 abstenciones

El Congreso da luz verde a la Proposición de Ley del PSOE sobre la eutanasia

— Madrid 11 Feb, 2020 - 9:12 pm

La proposición de ley orgánica de regulación de la eutanasia, impulsada por el Grupo Parlamentario Socialista, ha superado su primera votación en Pleno: el Congreso de los diputados ha aprobado, con 203 votos a favor, 140 en contra y 2 abstenciones, la toma en consideración de esta iniciativa legislativa, que continúa así su tramitación parlamentaria.

Ahora, tal y como se recoge en el Reglamento del Congreso, se abrirá un periodo de enmiendas. Si los grupos parlamentarios presentan enmiendas a la totalidad, se debatirán en el Pleno y solo si la ley supera este trámite, se pasará al estudio por parte de la Ponencia y posteriormente a la Comisión competente, donde se debatirán las enmiendas al articulado. Finalmente, al tratarse de una ley orgánica, el Pleno del Congreso celebrará un nuevo debate y se deberá votar el conjunto de ley resultante tras las modificaciones que haya podido sufrir durante el proceso legislativo, para el se requerirá el apoyo de la mayoría absoluta. Si lo obtiene, la ley pasa al Senado, donde se seguirá un proceso similar. Finalmente, el Congreso tendrá que validar o no las modificaciones que se hayan hecho en dicha Cámara.

María Luisa Carcedo

Respecto a la eutanasia, la Proposición de Ley del PSOE argumenta que «significa etimológicamente ‘buena muerte’ y se puede definir como el acto deliberado de dar fin a la vida de una persona, producido por voluntad expresa de la propia persona y con el objeto de evitar un sufrimiento».

Sobre esta base y en defensa de la eutanasia, dicha agrupación política señala que «la legalización y regulación de la eutanasia se asientan sobre la compatibilidad de unos principios esenciales que son basamento de los derechos de las personas, y que son así recogidos en la Constitución española. Son, de un lado, los derechos fundamentales a la vida y a la integridad física y moral, y de otro, bienes constitucionalmente protegidos como son la dignidad, la libertad o la autonomía de la voluntad».

En consecuencia, el PSOE destaca que «esta ley introduce en nuestro ordenamiento jurídico un nuevo derecho individual como es la eutanasia. Se entiende por esta la actuación que produce la muerte de una persona de forma directa e intencionada mediante una relación causa-efecto única e inmediata, a petición informada, expresa y reiterada en el tiempo por dicha persona, y que se lleva a cabo en un contexto de sufrimiento debido a una enfermedad o padecimiento incurable que la persona experimenta como inaceptable y que no ha podido ser mitigado por otros medios».

Contenido de la Propuesta

La Propuesta de Ley del Grupo Parlamentario Socialista consta de cinco capítulos, dos disposiciones adicionales, una disposición transitoria, una disposición derogatoria y cuatro disposiciones finales. El primero de los apartados está destinado a delimitar su objeto y ámbito de aplicación. El capítulo II establece los requisitos para que las personas puedan solicitar la prestación de ayuda para morir y las condiciones para su ejercicio y el III va dirigido a regular el procedimiento que se debe seguir.

El capítulo IV establece los elementos que permiten garantizar a toda la ciudadanía el acceso en condiciones de igualdad a la prestación de ayuda para morir y el V regula las comisiones de control y evaluación que deberán crearse en todas las comunidades autónomas y en las ciudades de Ceuta y Melilla a los fines de esta ley.

Por su parte, el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso de los Diputados presentó una Propuesta de Ley relativa a los derechos y garantías de la dignidad de la persona ante el proceso final de la vida, una alternativa al proyecto de Ley de despenalización de la eutanasia, del PSOE.

Según este documento, «morir constituye la última de las etapas de la biografía personal de cada ser humano, y así como es aceptado por todos que el ordenamiento jurídico debe procurar que todas las personas disfruten de una vida digna, también debe asegurar que todas tengan derecho a morir con la máxima dignidad».

La eutanasia «no es una obligación»

En su exposición en le Pleno del Congreso, la exministra de Sanidad María Luisa Carcedo señaló que «quién quiera vivir que viva pero que nos dejen a los demás morir dignamente», ya que aclaró que «la eutanasia no es una obligación». En este sentido, pidió a los políticos que «piensen, por una vez, en los ciudadanos, y sobre todo en los que están en estas condiciones», palabras, que como recordó la exministra, fueron pronunciadas por Fernando Cuesta, paciente que recurrió a Suiza para «lograr esa muerte digna que deseaba», y que «resumen el objeto de esta ley, mejor que cualquier discurso».

A continuación, María Luisa Carcedo citó tres de los casos más recientes  y «dolorosos» vividos en España de pacientes que solicitaban una «muerte digna», como el de Ángel Hernández, que «tras 30 años de cuidados, cumplió con el deseo de su mujer, María José, quien le rogaba que la ayudará a morir. Su decisión le costó la paradójica acusación de violencia de género y el tener que sufrir la cárcel, breve tiempo, pero la sufrió».

Carcedo recalcó que «lo que pretende esta ley es regular un nuevo derecho, y quien quiera que lo ejerza y quien no quiera no tiene la obligación de ejercerlo». Además, añadió que se trata de una regulación que «va más allá de la despenalización del Código Penal de ayudar a morir dignamente».

Alternativa del PP

Así, el Partido Popular (PP) señala sobre su propuesta que «con la presente ley se pretende, en primer lugar, dar una respuesta legal a todos a los dilemas a los que se enfrentan las Administraciones y el personal sanitario en el caso de las personas que se encuentran ante el proceso final de su vida».

Respecto a los cuidados paliativos, la Propuesta de Ley del PP indica que cuando están «dirigidos a mitigar el dolor de los pacientes, incluso cuando ello pueda acortar o incluso poner en peligro inminente su vida, puede ser la opción más adecuada, y a la vez, la más humana, para garantizar que puedan afrontar el proceso final de su vida en la mejores circunstancias posibles».

Además, dicho Grupo Parlamentario reitera que el objeto de la ley «se ocupa del proceso del final de la vida, concebido como final próximo e irreversible, eventualmente doloroso y potencialmente lesivo de la dignidad de quien lo padece para, en la medida de lo posible, aliviarlo, en su transcurrir, con respeto a la autonomía, la integridad física y la intimidad de la persona».

 

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