Punto de vista cada año hay en España 75.000 enfermos más de cáncer de piel

El cáncer de piel no entiende de estaciones

Resulta cuanto menos preocupante que cada año en España haya 75.000 enfermos más de cáncer de piel. De estos, casi el 95% pertenecen al cáncer de piel no melanoma, un tumor que se produce en la capa más externa de la piel y suma casi 71.000 nuevos afectados cada año. Esta cifra supone una llamada de atención a los profesionales sanitarios: debemos continuar concienciando más que nunca sobre la importancia de la prevención para evitar el desarrollo de cáncer de piel no melanoma.

El factor de riesgo más importante del cáncer de piel no melanoma es, sin lugar a duda, la exposición crónica y prolongada a la radiación ultravioleta del sol

La piel, además de ser el órgano más extenso de nuestro cuerpo, es el único que está directa y constantemente expuesto al exterior. Nos protege de agentes externos, como el calor y el frío, de las bacterias, e incluso tiene la capacidad de eliminar algunos residuos de nuestro cuerpo. Se caracteriza por su gran efecto memoria, lo que significa que los daños cutáneos que se producen durante la juventud pueden desarrollar problemas irreversibles años más tarde. De hecho, el cáncer de piel no melanoma tiene una mayor incidencia en la población a partir de los 50 ó 60 años.

El factor de riesgo más importante de este tipo de cáncer es, sin lugar a duda, la exposición crónica y prolongada a la radiación ultravioleta del sol. Esta situación se produce sobre todo durante la época estival, cuando aumenta considerablemente nuestro tiempo de exposición solar.

Sin embargo, no debemos bajar la guardia el resto del año ni olvidarnos de los más jóvenes, ya que existen estudios que demuestran cómo el 50%-80% de las radiaciones que recibimos a lo largo de nuestra vida es en la infancia y adolescencia. En este sentido, es de vital importancia sensibilizar a los ciudadanos de protegerse la piel cuando se realizan actividades al aire libre que implican exposición solar. La protección debe ir dirigida a dos importantes objetivos: evitar las quemaduras y prevenir la acumulación de rayos ultravioleta, principal factor de riesgo del cáncer de piel no melanoma.

Radioterapia y experiencia, claves para el tratamiento

Los tratamientos frente a este tipo de cáncer son cada vez más sofisticados y cuentan con resultados muy favorables en términos de curación

Aunque la cirugía es el tratamiento estándar, la radioterapia es hoy en día una alternativa eficaz para tratar este tipo de cáncer, especialmente en los casos en los que el tumor se encuentra en ubicaciones anatómicas donde el injerto o la reconstrucción son técnicamente difíciles o cuando la elección del paciente o las comorbilidades médicas impiden la cirugía. El tratamiento ofrece altas tasas de control, ya que se pueden llegar a controlar hasta el 90%-95% de los casos después de 5 años con resultados estéticos de calidad.

En definitiva, los tratamientos frente a este tipo de cáncer son cada vez más sofisticados y cuentan con resultados muy favorables en términos de curación. Sin embargo, la prioridad continúa siendo informar y formar adecuadamente, sobre todo en la infancia y adolescencia, para incidir en una mayor prevención de la enfermedad, y en este ámbito es evidente que queda mucho camino por recorrer para alcanzar el objetivo de reducir la cifra de afectados cada año.

David Esteban Moreno

Oncólogo radioterápico de GenesisCare

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