Política y Sociedad

El cambio de las aportaciones por medicamentos va a comportar una disminución de las recetas prescritas

Carlos González Bosch, de Cofares, y Rafael Borrás, de Antares Consulting
Carlos González Bosch, de Cofares,
y Rafael Borrás, de Antares Consulting
Carlos González Bosch, presidente de Cofares 
Carlos González Bosch, presidente de Cofares 

Promovido por COFARES, el primer grupo de distribución farmacéutica en España, el viernes se presentó el estudio ‘Impacto económico directo e indirecto del RDL 16/2012 en la Oficina de Farmacia’, elaborado por la consultora Antares y que adjuntamos al final. A la vista de los contenidos, el presidente de COFARES, Carlos González Bosch, al término de la presentación comentó que, a partir de ahora, será más claro diferenciar la financiación pública del gasto en medicamentos.

 

Culpabilización del fármaco

 

En la presentación del informe, Rafael Borrás, responsable de farmacia de la consultora Antares, llamó la atención sobre la excesiva atención puesta por las autoridades en el recorte de la prestación farmacéutica, como si el medicamento fuera el principal problema de la sanidad, como se releva incluso en el Real Decreto-Ley 16/2012, en donde se apuntan a otras áreas sanitarias, pero con carácter tan difuminado que no se sabe cuándo y cómo se van a aplicar, mientras que en farmacia aparece todo claramente determinado, hasta la fecha de entrada en vigor.

 

En este contexto, Borrás se refirió al hecho de que, desde 1996, se habían aprobado 29 normas destinadas a moderar, en mayor o menor medida, el crecimiento de la facturación farmacéutica. En especial, hizo mención a los Reales Decretos-Ley 4 y 8 de 2010 y 9 de 2011, que habían provocado la pérdida a la oficina de farmacia de una media del 11,2 por ciento a través de recetas del Sistema Nacional de Salud (SNS). Y con el que entrará en vigor el 1 de julio, el RDL 16/2012, el mercado total sufrirá una caída estimada del 13,5 por ciento: en total, unos 1.500 millones de euros.

 

Aportaciones y recortes

 

Los cambios y su repercusión estimada sobre la factura farmacéutica pública a través de oficinas de farmacia son los siguientes:

  • En primer lugar, el incremento de las aportaciones de los usuarios que, de una situación actual del 5,8 por ciento va a pasar al doble (10.63 por ciento), lo que representa 1.159 millones de euros. (Sobre este punto, Rafael Borrás comentó que el porcentaje de aportación se quedaba por debajo de la media europea, que del 16,2 por ciento).
  • Por otro lado, debe tenerse en cuenta el cambio de la aportación por medicamentos con cícero (aportación fija reducida), que ha pasado de 2,64 euros a 4,13 euros. Los ingresos estimados son de 71 millones de euros.
  • Finalmente, deberá tenerse en cuenta la desfinanciación de determinado número de fármacos de uso común y precio bajo, cuyo impacto sobre la facturación se estima entre 500 y 600 millones de euros. (Sobre este punto, hay consideraciones a realizar pues, entre otras, no faltan quienes consideran que podrían ser un buen mercado al que prestar atención por las oficinas de farmacia, siempre, claro que esté, que no queden dentro de la financiación medicamentos afines que les puedan sustituir. Es más, se considera que estos fármacos desfinanciados podrían ser prescritos oficialmente, aunque pagados totalmente por el usuario a la hora de conseguirlos en la farmacia).

Aspectos finales

 

En este ámbito de actuación, en la presentación del informe también se hizo referencia a las farmacias de viabilidad comprometida, para las que se anunciaron ayudas y que el estudio cuantifica entre 18 y 20 millones de euros. Sin embargo, el informe también advierte que el número de tales oficinas podría alcanzar las 2.800 con la nueva normativa a poner en marcha.