Hospitales El Regional y el Virgen de la Victoria

Dos hospitales de Málaga estudian la retirada de inmunosupresores y su efecto tras trasplante renal

— Málaga 6 Nov, 2014 - 1:18 pm

Un equipo de nefrólogos de dos hospitales públicos de Málaga, el Regional y el Virgen de la Victoria, están participando en la actualidad en un ensayo clínico multicéntrico sobre los efectos de la retirada de inmunosupresores tras un trasplante renal, investigación en la que también toma parte el Hospital Vall de Hebrón de Barcelona y el Clínico de Tenerife.

El objetivo de este trabajo es conocer estas consecuencias y, para ello, se cuenta con la coordinación del director de la Unidad de Gestión Clínica Intercentros de los hospitales malagueños e investigador del Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (IBIMA), el doctor Domingo Hernández. Por su parte, está financiado por el Instituto de Salud Carlos III de Madrid.

De esta manera, este estudio, que tiene la aprobación de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) y de los comités éticos de los centros sanitarios, y que tendrá una duración de tres años, “forma parte de la estrategia de individualización de los tratamientos en personas que han sido sometidas a un trasplante renal”, sostienen desde estos centros andaluces.

En este sentido, los representantes de los hospitales exponen que se busca saber “si la retirada progresiva de la medicación inmunosupresora conlleva un mayor riesgo de aparición de anticuerpos contra el injerto, lo que se conoce como rechazo del órgano trasplantado”. Para ello, se dispone de la participación de 230 pacientes trasplantados de los tres hospitales implicados.

Por último, y destacando que, en el tratamiento postrasplante, los pacientes “reciben de por vida una medicación inmunosupresora cuyo objetivo es evitar que el sistema inmunológico del receptor produzca anticuerpos que lucharían contra el órgano trasplantado y provocaría un rechazo”, los investigadores de este estudio informan de que ésta “tiene muchos efectos secundarios”. Por ello, consideran que la retirada de los esteroides “mejoraría la función cardiovascular”.