El mirador

Discurso del método para el sistema sanitario en Madrid. Libertad, libertad y libertad

En un ejercicio de imaginación el autor pergeña un remedo de discurso del consejero de Sanidad de Madrid bajo la gran premisa programática de su partido y de su presidenta, la libertad, con matices disparatados en el terreno asistencial.

Borrador del discurso del nuevo consejero de salud de Madrid, España

En este discurso me juego mi continuidad en la Consejería de Sanidad, así que no puedo fallar.

Somos orgullosamente de derechas, elegidos casi por la mitad de los madrileños (el 48%; más de la mitad, el 57%, si incluimos a nuestros aliados de Vox) y, como dijo nuestra presidenta, “si te llaman fascista es que estás en el lado bueno de la historia”. https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_a_la_Asamblea_de_Madrid_de_2021
https://www.youtube.com/watch?v=4_oxurxKmnI

Lo clave es destacar la supremacía de lo privado sobre lo público pues lo que existen son personas en sus circunstancias, y la imagen de lo público es sólo mental. Además, lo sabemos, lo privado se gestiona mucho mejor que lo público, de forma que es clave que lo público sea sólo de beneficencia y que potenciemos lo privado, que es lo que funciona.

Dos ideas clave:

1. En salud y en sanidad, lo privado está sobre lo público, las personas sobre la estructura
2. En salud y en general, lo privado se gestiona mejor que lo público

¿Qué país es el más avanzado del mundo? Estados Unidos, que exporta todo lo bueno, desde democracia a Coca-Cola y, sin embargo, nos cuesta aceptar su organización sanitaria, esa que ofrece lo mejor y más nuevo. Cubre con dinero público a militares y sus familias, a los pobres y a los ancianos; es decir, hay que ofrecer atención sanitaria a los sectores improductivos pues conviene mantener la paz social, por lo público o por lo privado (apoyando la filantropía de los multimillonarios). Los demás tienen sus propios seguros y reciben atención según sus pólizas. Así, quien tiene mucha preocupación y es previsor contrata pólizas generosas, y quien no, pues lo básico. Es la libertad de elección según la “aversión al riesgo” en salud, que dicen los economistas. El que ha elegido poder tener en el futuro diálisis renal y trasplante renal paga mucho más que el que piensa que eso no le llegará. Es la gracia de la elección, del ejercer la libertad. Y si alguien no quiere contratar ninguna póliza, ningún problema, siempre le quedará lo público-público, con los pobres.

Por supuesto, coincidimos con los radicales de izquierda en que la libertad tiene limites. Por ello haremos lo imposible para dificultar la aplicación de la eutanasia y del aborto. Libertad sí, pero con orden y sensatez.

Tres ideas clave:

1. Estados Unidos es el país más avanzado del mundo, y conviene copiarlo también en la organización del sistema sanitario
2. Hay que tener un sistema para los sectores improductivos, pobres incluidos, que no somos bestias y no queremos que nadie muera en la calle con una simple apendicitis
3. La libertad es la bandera de nuestra propuesta, como demuestra en la práctica la libertad para contratar pólizas privadas según “aversión al riesgo”; quien sea más previsor, que pague más y más recibirá

Algunos ejemplos, para que se haga idea la población de nuestra propuesta y sus ventajas.

¿Qué hacer con los hospitales y los centros de salud públicos?

No somos bestias, lo repito. No somos vulgares anarquistas capaces de destruir todo. No. Estamos en el lado correcto de la historia, Y ASI NOS CONFUNDEN con el fascismo. Por eso mantendremos los hospitales y los centros de salud públicos pero, eso sí, sacaremos a concurso su propiedad y gestión, quizá en contratos de noventa años. Que sean de titularidad pública con propietarios privados. Que los compren y los gestionen en el corto plazo y al cabo reviertan de nuevo a lo público.

La convocatoria estará abierta al mundo entero, a fondos de inversión y a personas jurídicas de cualquier país, también a españoles, claro (ya lo he comentado a mis amigos del club hípico, por supuesto).

Será un poco como la estructura ferroviaria. Es decir, por ejemplo, los quirófanos tendrán uso “privativo” de la entidad que los gestiona, pero también tendrán que ofrecer la estructura al mejor postor, según dicte el mercado.

¿Que yo soy un emprendedor que ofrece cirugía estética? Pues alquilo el quirófano que precise para mis clientes y contrato por horas al personal necesario, del propio hospital, de empresas específicas o incluso del “mercado”. Así, hay que promover el auto-empleo, que médicos, enfermeras y otros profesionales estén disponibles para ser contratados por horas, o por actos.

Lo mismo si mi empresa de seguros sanitarios ofrece ingreso para determinados estudios radiológicos, que no tengo más que contratar esas instalaciones públicas y llevar mis propios radiólogos y auxiliares las horas necesarias para atender a mi clientela.

Y si soy un ginecólogo en práctica privada independiente, por ejemplo, pues contrato unas horas semanales en el centro de salud que me interese y así tengo la consulta y toda la infra-estructura que necesito para mis pacientes. También sirve de ejemplo para el trabajo de una matrona con su estatuto de trabajadora por cuenta propia. Lo mismo si quiero trabajar como médico de cabecera y establecer una iguala. Etc.

Por supuesto, iremos construyendo “hospitales públicos-públicos”, como el Zendal, grandes naves con cientos de camas corridas, con servicios higiénicos comunes, para atender al sector improductivo, que no se pueda decir que esto es el capitalismo salvaje. Los pobres tendrán también hospitales, que no somos bestias, insisto.

¿Cómo ejercer a libertad de elección sanitaria en Madrid?

Los profesionales sanitarios son importantísimos y lo demuestran los aplausos que recibieron durante la pandemia. Los profesionales sanitarios cuentan con nuestro aprecio y admiración. Pero los profesionales sanitarios deben estar al servicio de las personas, como exige su juramento.

En Madrid veremos dentro de poco a los profesionales sanitarios autónomos con sus bicicletas yendo a donde se les llame. Cobrarán según servicio. Para entendernos, un poco como esos chicos que llevan las comidas a casa, en apenas minutos.

¿Que usted se ha quedado espantada porque durante una relación sexual se le ha roto el condón a su pareja? Ningún problema. Llama por teléfono y vienen a casa una matrona y una ginecóloga, jóvenes (usted, por supuesto, habrá podido exigir que sean mujeres y jóvenes) que se presentarán en su propia casa y en minutos, y la examinarán y le recetarán la píldora “del día siguiente”.

¿Que el niño ha vomitado al volver de la fiesta de cumpleaños de una amiguita? Ningún problema, usted llama, exige un pediatra varón añoso y en minutos este se presenta en su casa listo para atender al niño. Vendrá en bicicleta, por supuesto, que es lo que usted ha exigido.

¿Que la cena de Nochebuena ha terminado con el típico disgusto entre cuñados? Se llama por teléfono y en minutos se presentarán un psicólogo joven y una psiquiatra añosa (lo que usted ha pedido), también en sus bicicletas, lo que está de moda en su barrio.

Ya digo, accesibilidad instantánea, pues además podrá consultar primero por teléfono y/o video-conferencia, si lo prefiere.

¿Y si tengo un problema crónico?

Desgraciadamente, ni siquiera nosotros podemos eliminar el sufrimiento y la enfermedad. Somos humildes, hay que aceptar la naturaleza humana.

Eso sí, ofreceremos lo que hay que ofrecer, cuidados de especialistas sin filtro ninguno, con “unidades” apropiadas, de propiedad y gestión privada pero de titularidad pública.

¿Usted tiene una hija con anorexia nerviosa y había contratado esa posibilidad en la póliza? Le acompañaremos en su diario penar ofreciéndole la atención por una “unidad de anorexia nerviosa”, con profesionales especializados justo en esa enfermedad, certificados según los mejores estándares de Estados Unidos. Y usted no tendrá que preocuparse de nada, ni siquiera de dónde dejar el coche cuando venga a consulta pues habrá un servicio de valet, de aparca-coches. O si lo prefiere, la atención será en domicilio, para evitar el menor inconveniente. Por supuesto, tales unidades se super-especializarán porque no es lo mismo una anorexia nerviosa en una preadolescente que en un joven varón. Y, no lo dude, la atención será personalizada y cubrirá todos los problemas de su hija, de la propia anorexia o de un catarro, o de una diarrea, por ejemplo.

¿Que tiene diabetes? Lo mismo; será atendido en una “unidad de diabetes”, que ya está bien de este sin-sentido de recibir cuidados como si fuera un paciente cualquiera, mezclado y revuelto, después de contar con una póliza que cubre ese riesgo.

¿Que tiene esclerosis lateral amiotrófica? ¿Que tiene hipertensión? ¿Que tiene ovario poliquístico? ¿Que tiene insuficiencia cardíaca? ¿Que tiene tabaquismo? ¿Que padece Alzheimer? ¿Que lo suyo es depresión? ¿Endometriosis? ¿Asma? ¿Insomnio? ¿Hiperactividad? ¿Alergia al gluten? ¿Artrosis? ¿Fibromialgia? ¿Dolor de espalda? ¿Sordera? ¿Colesterol? ¿Cáncer de mama? ¿Osteoporosis? ¿Próstata? ¿Cirrosis? ¿SIDA? ¿Lupus? ¿Covid crónico? Etc. Se ha acabado el ir y venir sin que le atiendan apropiadamente. Será cuidado en unidades especializadas, con acceso inmediato por teléfono y/o video-conferencia, en un centro o en su propia casa. Usted elige.

Tres ideas clave:

1. Las estructuras sanitarias hay que mantenerlas para poder ser utilizadas por emprendedores, al mejor postor, según las normas del libre mercado
2. Los profesionales sanitarios están al servicio de las personas que sufren, con accesibilidad instantánea y total
3. La atención correcta es la atención especializada, la que se merece quien sufre problemas crónicos

En síntesis

Insisto, como dijo nuestra presidente, hay que estar en el lado correcto de la historia. Por ello, en salud y en sanidad lo que cuenta es nuestro lema: libertad, libertad y libertad.

Pero libertad con orden y sensatez. Libertad sí, libertinaje no. Así pues, no a la eutanasia y no al aborto.

(Montaje fotográfico de Juan Gérvas Zorrilla)

Juan Gérvas

Médico general jubilado, Equipo CESCA (Madrid, España). [email protected]; [email protected]; www.equipocesca.org; @JuanGrvas

1 Comentario

  1. Roberto says:

    El aullido interminable de la vida sigue por todos lados, pero en nuestra estructura social es, apenas, un susurro. No imagino estímulo, despues de lo vivido recientemente, que despierte el lado humano de las personas y los grupos sociales; aunque siempre quedan oasis en los desiertos, gracias por seguir ahí, aquí, colaborando a la vida a los oasis