El mirador ante un modelo de salud patriarcal, pensado para los varones

Discriminación sanitaria «bizarra» contra las mujeres

Son muchos los hechos, y aquí se cuentan algunos, en que se hace realidad la discriminación sanitaria contra los mujeres como consecuencia de una sanidad patriarcal, en la que hasta los estudios se centran solo en los varones.

Lo habitual es la discriminación sanitaria contra las mujeres

Sabemos que lo habitual es que las mujeres reciban atención inapropiada, bien por ser tratadas como varones, bien por ser ignoradas en sus condiciones. Incluso, en último término, se llega a ignorar no ya su género, sino hasta su biología.

El modelo de la salud es patriarcal, basado en varones. Por ejemplo, la mayor parte de los pacientes con síntomas médicamente inexplicables son mujeres porque el modelo de los libros se centra en los varones y, por ello, la forma de sufrir y de enfermar femenina “no cuadra” con lo aprendido por estudiantes y residentes, implícito en las guías de práctica clínica. Lo mismo sucede con los infartos de miocardio, que en las mujeres son “atípicos” porque, sencillamente, lo “típico” y que se considera como modelo es el infarto de miocardio en el varón. La discriminación sanitaria por género es universal y afecta a todos los campos de la atención (empezando por la investigación)

https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2018-05-20/feminismo-igualdad-medicina-carme-valls-mujer_1560430/

https://www.youtube.com/watch?v=LXaxh4ZM6cQ&feature=youtu.be

https://www.lamarea.com/2016/03/20/juan-gervas-las-mujeres-estan-siendo-maltratadas-la-medicina-actual/

A veces la discriminación sanitaria contra las mujeres es bizarra: el caso de T. P. F., adolescente embarazada, con gravísima discapacidad tras un intento de suicidio

La mayor parte de los pacientes con síntomas médicamente inexplicables son mujeres porque el modelo de los libros se centra en los varones

Cuando decimos que el sistema sanitario es patriarcal es difícil ser conscientes de hasta qué punto lo es. Para hacerse idea, nada como la  discriminación “bizarra» que recoge extremos insólitos, casi increíbles, pues el término bizarro tiene el significado de ‘extraño, raro, insólito’

https://www.fundeu.es/recomendacion/bizarro-significa-raro-extravagante-valiente/

Como relata Gaby Valencia, posgradista de Medicina de Familia de la Universidad Central del Ecuador (en Quito), en el debate virtual del #siapQuito

http://equipocesca.org/mujeres-y-salud-sociedad-y-sistema-sanitario-seminario-de-innovacion-en-atencion-primaria-siap-no-40-con-su-sesion-satelite-no-12-fase-presencial-en-quito-ecuador-los-dias-16-y-17-de-agosto/

“Mi intervención trata  del caso T.P.F. del año 2011 de Perú, en el que una adolescente de 13 años, perteneciente a una familia de bajos recursos, fue víctima de abuso sexual y como consecuencia quedó embarazada, razón por la cual se lanzó desde un edificio, en un intento de suicidio, que tuvo como resultado graves lesiones en su columna. Fue atendida en un establecimiento público de salud en la que se fijó la fecha para su intervención quirúrgica, pero fue suspendida una vez que los médicos supieron de su estado de gestación.

La  madre  de la adolescente pidió que se le practicase un aborto terapéutico conforme a la legislación peruana; sin embargo, los galenos se negaron en dos ocasiones y al final terminó como un aborto espontáneo. Habían transcurrido 12 semanas desde que se decidiera la necesidad de la intervención quirúrgica, y al fin fue operada su columna.

Actualmente se encuentra paralizada desde el cuello para abajo y sólo ha recuperado la movilidad de sus manos. Es totalmente dependiente de terceros para sus necesidades y utiliza una silla de ruedas para movilizarse.

Este caso habla de un condicionamiento al acceso oportuno a un tratamiento médico óptimo del que dependía definitivamente su derecho a la salud, a la vida y a la vida en condiciones dignas. Limitaron su intervención porque le correspondía continuar en su rol de mujer, en su función reproductora con un embarazo involuntario, que resultó un trato discriminatorio típico de patriarcado, en donde las palabras y las acciones del hombre son valorados y la palabras y las acciones de la mujer son devaluadas.

Definitivamente, la protagonista fue una víctima de exclusiones y restricciones en el acceso a los servicios de salud, fundamentándose en el estereotipo de género que define el ejercicio de la capacidad reproductora de la mujer como un deber en vez de un derecho de libre ejercicio.

El caso fue valorado a través de la Convención de Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer conocida como CEDAW (por sus siglas en inglés). El Comité consideró que, debido a su condición de mujer embarazada, T.P.F. no tuvo acceso a un procedimiento eficaz y accesible que le permitiese establecer su derecho a los servicios de atención médica que requería su estado de salud física y mental. Las prestaciones requeridas fueron la cirugía de la columna y el aborto terapéutico. Ello resulta más grave por tratarse de una menor, víctima de abusos sexuales y con intento de suicidio”

https://revistas.uasb.edu.ec/index.php/foro/article/view/608

La mujer, incluso una niña como en este caso, deviene puro vientre y a su vientre se sacrifica a la propia mujer.

A veces la discriminación sanitaria contra las mujeres es bizarra: el caso de la reanimación cardiopulmonar “negada” a las mujeres

Los infartos de miocardio en las mujeres son “atípicos” porque, sencillamente, lo “típico” y que se considera como modelo es el infarto de miocardio en el varón

Cuando una mujer tiene una parada cardíaca en la calle y precisa reanimación cardiovascular tiene mayores probabilidades de morir por ser mujer. Es decir, que con la misma gravedad y en las mismas circunstancias tiene mayores probabilidades de sobrevivir el varón.

El estudio se hizo en Estados Unidos y Canadá, con datos de 2011 a 2015, y se compararon las cifras según la parada cardíaca se diera en un ambiente privado o público. Era el ambiente público el que resultaba «mortífero», y los autores lo atribuyeron a las restricciones que «imponen» las mamas, y el pecho femenino en general, que «frena» la respuesta cardiopulmonar, con consecuencia de muerte. Las dudas de cómo participar en el reanimación en el caso de la mujer actúan como «barrera» y llevan a peor resultado sanitario, muertes incluidas

https://www.ahajournals.org/doi/10.1161/CIRCOUTCOMES.118.004710

Vale la pena leer el comentario en Medscape

https://www.medscape.com/viewarticle/888420#vp_1

En español, un corto comentario en Sputnik

https://mundo.sputniknews.com/salud/201711121073911681-investigacion-paro-cardiaco-reanimacion-cardiopulmonar/

Curiosamente, la industria ha reaccionado y en este año 2019 ha sacado maniquíes «mujeres» para las clases prácticas de reanimación cardiopulmonar

https://www.independent.co.uk/life-style/women/womanikin-cardiac-arrest-female-cpr-breasts-dummy-joan-a8943781.html

A veces la discriminación sanitaria contra las mujeres es bizarra: el caso de los cinturones de seguridad en los automóviles

Los ejemplos bizarros pueden multiplicarse hasta el infinito, pero por destacar, como ha señalado Mercedes Pérez-Fernández en dicho debate virtual del #siapQuito, el caso de la falta de diseño de los de cinturones de seguridad en los vehículos a motor para mujeres embarazadas (con la consecuencia de muertes fetales), o la app Siri en EEUU que permitía localizar prostitutas, y venta de Viagra, pero sin acceso a nada en relación al aborto voluntario

https://www.theguardian.com/lifeandstyle/2019/feb/23/truth-world-built-for-men-car-crashes?CMP=Share_iOSApp_Other#comments

Por cierto, en lo concreto sobre cinturones de seguridad, se ha llegado finalmente en 2019 al uso de maniquíes mujeres en los estudios para diseños de seguridad, y a la toma de conciencia de empresas como Volvo, de Suecia

https://motor.elpais.com/actualidad/volvo-considera-que-la-seguridad-de-los-coches-es-sexista/

Lo de los maniquíes mujeres es asunto clave en salud.

Síntesis

La discriminación sanitaria de las mujeres es lo habitual, pero a veces llega a extremos insólitos, casi increíbles. Estos casos “bizarros” no son simples anécdotas, sino ejemplos simbólicos de la categoría, de algo que es  innegable: la discriminación sanitaria contra las mujeres.

Juan Gérvas

Médico general jubilado, Equipo CESCA (Madrid, España). jjgervas@gmail.com; mpf1945@gmail.com; www.equipocesca.org; @JuanGrvas

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