Las tarjetas de crédito favorecen más el contagio por coronavirus que el dinero efectivo

— 13 Jul, 2020 - 5:09 pm

La investigación “Estudio sobre la propagación del SARS CoV-2 en el dinero en efectivo y las tarjetas de crédito”, desarrollada por los catedráticos en Medicina Preventiva y Salud Pública José Javier Castrodeza Sanz y Ángel Gil de Miguel, avala que el uso del efectivo como medio de pago no está ligado a un mayor riesgo de contagio. Esta es una de las diferentes conclusiones que arroja un estudio que desmiente la idea de que el pago en efectivo facilite la expansión de la Covid-19 frente a otros medios como las tarjetas de crédito. De hecho, se demuestra una mayor contaminación bacteriana sobre el plástico de las tarjetas de crédito que sobre las fibras de algodón de los billetes o las aleaciones de cobre de las monedas, que se han mostrado como una barrera resistente a la viabilidad del SARS-CoV-2. Esta conclusión, por lo tanto,
cuestiona las disposiciones normativas y las recomendaciones emitidas durante estos últimos meses por diferentes instituciones y organismos públicos de cara a evitar el uso del dinero en efectivo en el momento de realizar un pago. El estudio, para el que también han colaborado doctores de diferentes instituciones españolas como la Dra. María del Camino Prada García, del Complejo Asistencial Universitario de León, y el Dr. Rubén Jiménez Martín, investigador en el Área de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad Rey Juan Carlos, incide en que, a pesar del seguimiento por parte de las instituciones sanitarias, a día de hoy no hay casos reportados de transmisión de Covid-19 a través de billetes o monedas. En este sentido, la investigación demuestra que la transferencia de un virus del tipo del SARS-CoV-2 es mayor desde superficies no porosas (como el plástico o el vidrio) frente a superficies con un alto nivel de porosidad, como es el caso los billetes.

 

1 Comentario

  1. Manel Serrat says:

    Es de agradecer que existan personas con el criterio y la responsabilidad que digan las cosas por su nombre, y que las digan porqué las han comprobado antes de anunciarlas. No como viene sucediendo que primero se dicen las imaginaciones como reales, y posteriormente se estudian si se han acertado, y de no ser así, en el mejor de los casos se recrtifican, o se dejan que se vayan difuminando con el tiempo