El Covid-19 incrementa la brecha digital y la desigualdad de género

— 3 Abr, 2020 - 4:57 pm

Los trabajos precarios e informales, que está encabezados por mujeres, son los más perjudicados:“El subempleo ha desaparecido. Las mujeres que trabajaban en este tipo de empleos ya no pueden contar con ellos y, por tanto, con su remuneración”, explica Diana Seseña, técnica de los programas de empleo en Acción contra el Hambre. La situación de pobreza que ya soportan las personas en riesgo de exclusión, en especial las mujeres (sufren más que los hombres la inseguridad alimentaria, ganan menos que ellos, son más vulnerables a la pobreza extrema y tienen menos posibilidades de acceder al mercado laboral), se acentúa con el COVID19. “Algunas participantes en los programas de empleo no tienen ordenador, tampoco internet, y solo están conectadas con el teléfono móvil. Y esto, que puede parecer banal, les hace que no tengan acceso a las ayudas de los servicios sociales porque solo se pueden solicitar telemáticamente”, señala Beatriz Manzaneque, técnica de empleo en Acción contra el Hambre. “Estamos teniendo que interceder para que estas personas no se queden sin subsidios y ayudas. Muchas de ellas no saben si podrán pagar el piso, el agua, la luz y si llegarán a comprar los alimentos que necesitan”, dice Manzaneque. En este mismo sentido, Lorena Hernández, responsable de los programas de empleo en Acción contra el Hambre, explica que “hay personas en situación de emergencia que necesitan una respuesta rápida, atención inmediata y directa”. Hernández añade que “estamos observando que tanto servicios sociales como organismos públicos no están adaptados para una atención telemática. No tienen dispositivos de teletrabajo, como podemos tener nosotros, para hacer el seguimiento y acompañamiento”. Acción contra el Hambre está reforzando sus programas de empleo ofreciendo apoyo psicosocial a todas estas personas que están de desempleo y que se encuentran en situación de vulnerabilidad.