Política y Sociedad conocer cada servicio al detalle, sus características y ventajas

Diferentes opciones de salud, de la pública a la privada

El sistema de salud público y privado son dos sistemas diferentes, que tienen el propósito de cumplir con el derecho a la salud de los ciudadanos. Sin embargo, a pesar de tener el mismo objetivo, son más las diferencias entre cada servicio. Es por ello que resulta conveniente conocer cada servicio a detalle, sus características y ventajas, antes de determinar el servicio que resulte más conveniente para cada caso particular.

¿Cuál es el objetivo de los sistemas de salud?

Dejando de un lado si se trata de un sistema sanitario privado o público, ambos trabajan y buscan cumplir con las siguientes funciones:

  • Promover y gestionar la salud;
  • Brindar programas de medicina preventiva;
  • Fomentar la investigación y aplicar los descubrimientos a sus tecnologías;
  • Mantener activos los programas de capacitación y actualización dirigidos al personal de salud;
  • Brindar atención integral, que abarque la prevención, tratamiento y rehabilitación de cada paciente;
  • Racionar de manera adecuada y justa los insumos y recursos, con el fin de evitar el colapso del sistema de salud;
  • Reducir el ingreso de emergencias.

Sin embargo, aunque ambos tienen, en términos generales, los mismos objetivos, su plan de acción es muy diferente. Por lo tanto, analizar cada sistema por separado ayudará a comprender mejor el funcionamiento de cada uno.

Sistema de salud público

Cada año, los ciudadanos pagan a Hacienda un impuesto en función a su salario. Con este dinero, el gobierno administra el sistema de salud publica (entre otros proyectos del estado y para el pueblo), manteniendo vigente los equipos tecnológicos, invirtiendo en infraestructura, pagando los salarios del personal de salud, entre otros gastos.

Puesto que todo está financiado por el gobierno con el dinero de los impuestos, el sistema de salud público se caracteriza por brindar servicios gratuitos a cualquier persona que acuda a las instalaciones. De esta forma, se preserva un estado de igualdad social, donde las personas con menos recursos recibirán la misma atención médica que un ciudadano de altos ingresos.

Ventajas de la salud publica

Una vez que se ha aclarado cómo se maneja el financiamiento de estos servicios, resulta importante tener en cuenta las ventajas y principales características de este sistema de salud:

  • Como se mencionó recientemente, los pacientes no corren con costes médicos elevados, por lo que el dinero no será impedimento para recibir atención médica;
  • El hecho de que sea un servicio gratis, permite que las personas puedan acudir al médico con la frecuencia que sea necesaria, lo que promueve la aplicación de la medicina preventiva;
  • Este sistema brinda servicios a cualquiera que lo necesite, independientemente de su nivel socioeconómico;
  • Por lo general, las instalaciones del servicio público son más grandes que las privadas, por lo que su capacidad en cuanto a número de pacientes es mucho mayor;
  • Cuando se trata de enfermedades crónicas o tratamientos largos, los pacientes suelen ser referidos a las instalaciones públicas, debido al alto coso que supondría tratar una enfermedad de largo plazo en un centro de salud privado;
  • El ala de emergencias y algunas otras están abiertas y operativas las 24 horas;
  • La mayoría de las empresas se resguardan en la salud pública al momento de brindarles a sus empleados coberturas de seguros de salud.

Según las estadísticas, solo el 38% de la población se considera satisfecha con los servicios brindados en la sanidad pública. Sin embargo, una tasa superior al 70% de los ciudadanos asegura acudir a dichos centros de salud como primera opción.

Sistema de salud privado

Distinto al sistema de salud pública, en el privado es el cliente o paciente el que deberá mediar con los gastos de su atención médica.

De esta forma, la principal distinción entre ambos servicios es la independencia del gobierno por parte del privado, contando únicamente con el financiamiento del paciente, quien puede contar con servicios asistenciales o con la subscripción a una aseguradora, bien sea a través de una póliza o seguros de salud con reembolso de gastos.

Es aquí donde entra lo que muchos ven como una desventaja de la salud privada: el copago, que es un monto que el paciente debe pagar a algunas aseguradoras cada vez que utilice un servicio médico privado.

Suelen ser montos pequeños, y casi nunca superiores a los 100 euros; esto, con el fin de regular la visita de los pacientes a los centros privados, asegurando, de esa forma, que utilizarán sus pólizas de manera responsable y solo cuando sea necesario. Además, la cantidad de dinero que se paga, se acumula como abono para la prima anual de la póliza.

Dicho monto se determina en función al tipo de servicio que requirió el paciente, las políticas de la aseguradora y el centro de salud privado al que acudió.

¿Son convenientes los seguros médicos con copago?

La principal ventaja de abonar esta pequeña cantidad de dinero a la póliza, es que se asegura que la prima no aumentará. Sin embargo, una persona que suele acudir de manera frecuente al médico en un establecimiento privado, bien sea por enfermedades cónicas o consultas de chequeo, podrán encontrar este método algo desfavorable.

La disconformidad con este medio radica en que el copago suele ser un monto establecido, que no supone muchas variaciones. Sin embargo, si el cliente frecuenta un servicio médico más veces de la habitual, las políticas de algunas aseguradoras establecen un aumento del monto a pagar.

También puede ser una desventaja para quienes cuentan con seguros de salud con cobertura mínima, pues el copago puede ser más costoso que el monto que cubre la aseguradora. Para estas personas, resultan convenientes los seguros médicos sin copago.

Sin embargo, este tipo de pólizas pueden ser bastante favorables para quienes disfrutan de seguros de salud de máxima cobertura y, además, que no suelen acudir frecuentemente a centros de salud, o al menos no a los privados.

Ventajas de la salud privada

  • El colapso del sistema de salud público es una realidad, especialmente desde el inicio de la pandemia. Por eso, la atención y las citas en el servicio privado son más rápidas;
  • Al tener mayor cantidad de ingresos, generalmente cuentan con mejores instalaciones, mayor cantidad de médicos y equipos tecnológicos más modernos;
  • Una vez más, por ser un servicio pago, tiene mayor cantidad de especialidades a seleccionar, como dentistas, ginecólogos, psiquiatras o neurólogos;
  • La atención es más personalizada y las instalaciones son más cómodas;
  • El paciente tiene opción de contratar una aseguradora, que cubrirá parcial o totalmente los gastos, con el sistema que se explicó con anterioridad;
  • Debido a que el número de emergencias que llegan a un servicio privado es muy por debajo del público, el personal de salud suele tener más tiempo para dedicarle a cada paciente;
  • Diferente al sistema público, en el privado el paciente tiene la capacidad de elegir el doctor especialista que lo atenderá, y podría incluso escoger la fecha que le resulte más conveniente.