Punto de vista Punto de vista

Destruyendo la Psiquiatría

Santos Ibáñez Barceló

“Se pusieron la bata blanca, que les daba autoridad. Y empezaron a llamarse a sí mismos psicofarmacólogos cuando empezaron a prescribir pastillas. Mejoró su imagen.” (1)
Robert Whitaker

Que la Medicina es un instrumento de poder y que ha sido utilizada a lo largo de la historia para legitimar las acciones de los poderosos y controlar a la gente a través del dominio de sus almas y de sus cuerpos es algo de lo que no se debe dudar (2)(3). No hay más que revisar superficialmente la historia para encontrar multitud de ejemplos: desde la concepción demoníaca de la salud mental bajo la visión de la religión durante los oscuros años de la Edad Media (4) hasta la superioridad racial del hombre blanco en el III Imperio Alemán (5), pasando por la inferioridad de los homosexuales (6) o el gen marxista (7) que justificó la doctrina fascista de nuestro Caudillo.

Estas concepciones pueden sonar bárbaras y desfasadas desde la anacrónica crítica que -como ciudadanos occidentales, sujetos de derechos y libertades y parásitos beneficiarios de siglos de progreso ilustrado y democrático (8)- podemos hacer.

Expectativas no realizadas

Sería muy hipócrita creer que se cumplieron las expectativas que el siglo XVIII vaticinó y que somos ciudadanos de un mundo en continuo progreso, donde la libertad moral, social, material o religiosa es un hecho.

Sería muy hipócrita creer que se cumplieron las expectativas que el siglo XVIII vaticinó y que somos ciudadanos de un mundo en continuo progreso, donde la libertad moral, social, material o religiosa es un hecho. En efecto, la realidad dista años luz de ser tal. Aunque pueda sonar espeluznante, en la actualidad no nos persigue la Inquisición, si bien lo hacen los antidepresivos. No nos miran como tarados por creer que hacemos brujería, pero sí por ser esquizofrénicos. Ya no nos atan a una camisa de fuerza, pero nos dan una benzodiacepina.

Obviamente, pocos cuestionan y muchos ven como normal –y alardean de definirla como moral, humanitaria y más que justificada por la ciencia- esta realidad. Lo que más debería hacernos temblar es que sean los propios pacientes los que compartan y demanden esta realidad. Hablo de la Psiquiatría Moderna y del paradigma que la justifica: el modelo biologicista y el disbalance neurobioquímico.

Proceso seguido

El proceso por el que la Psiquiatría ha llegado a articularse en lo que actualmente conocemos y practicamos no responde a cuestiones azarosas, y mucho menos a ninguna clase de devenir interno histórico que, a modo de espíritu hegeliano, la haya arrastrado a ser lo que es. Al contrario, responde a un proceso racional y teleológicamente premeditado. Dos agentes fueron los responsables de esto.

El proceso por el que la Psiquiatría ha llegado a articularse en lo que actualmente conocemos y practicamos no responde a cuestiones azarosas… sino a un proceso racional y teleológicamente premeditado

Por un lado, los propios médicos y profesionales de la Psiquiatría. Hartos de ser considerados inferiores por el resto de sus colegas por abordar una realidad definible como metafísica kantiana al resto de la medicina, charlatanes o vendedores de estrafalarios remedios freudianos. Una cuestión de inferioridad les llevó a pretender buscar una inocente igualdad -si el endocrino curaba una diabetes con una causa orgánica utilizando un fármaco, o el traumatólogo reducía una visible fractura física, ellos debían encontrar una causa orgánica a la patología que les correspondía y tratarla del mismo modo- que desembocó en una bárbara superioridad representada en uno de los más absurdos hechos que puedo pensar: ver a un psiquiatra enfundado en una bata blanca. (1)

Por otro lado, los mayores ejecutores del crimen organizado y del tráfico de vidas y almas (9): la industria farmacéutica. Siendo conscientes de este deseo por parte de los psiquiatras, así como del importante papel que juegan en él, al ser los únicos capaces de proveer la solución en forma de tratamiento farmacológico. Y con ello, la capacidad de decidir, orientando en el tratamiento y no en la patología -y si no hay patología, nos la inventamos- quién está enfermo y quién está sano. Y mucho más terrible: quién puede pagar el fármaco y quién no.

Método y Ciencia

La introducción de algunos psicofármacos se vio acompañada de incrementos más que asombrosos de los diagnósticos de enfermedad mental

Ambos elementos se dieron la mano y acabaron construyendo –en un aparente intento por categorizar y poner ordo ad chao al etéreo conjunto de ideas que por entonces definían la salud mental- el DSM. Y con ello una concepción sindrómica -a imagen del resto de la medicina- de la Psiquiatría. Así se quedaron articulados tanto el método como el macabro verdugo ejecutor, de una “ciencia” que esclaviza, castiga, daña y tiraniza. (10)

Numerosos hechos a la luz de la evidencia justifican el error de este planteamiento: El modelo biologicista y del disbalance neurobioquímico se articuló de forma indirecta a partir del mecanismo de acción de nuevos fármacos (11). Primero tuvimos el fármaco y después la enfermedad. Ejemplos de ello son la depresión o la esquizofrenia.

En el mismo sentido, el modelo biologicista se ha mostrado equivocado:

• En la depresión, se demostró que la depleción de la serotonina no se asociaba al desarrollo de depresión (11)
• En los esquizofrénicos, no estaban elevados ni los niveles de dopamina, ni tampoco contaban con más niveles.(11)

La introducción de algunos psicofármacos se vio acompañada de incrementos más que asombrosos de los diagnósticos de enfermedad mental (12). Ejemplos de ello son la clopromazina y el Prozac (fluoxetina).

Los pacientes de esquizofrenia evolucionan mejor en países en los que se les medica menos, como Nigeria o India, y el uso de antipsicóticos se asocia a un peor pronóstico en los pacientes esquizofrénicos (1).

La medicalización es una realidad evidente en la Psiquiatría, con polémicos síndromes como el del deseo sexual hipoactivo y la viagra femenina – flibanserina, un mal antidepresivo que aumenta solo en 0,7 el número de episodios sexuales satisfactorios al mes (12). O las más que ridículas dos semanas que el nuevo DSM-V utiliza para etiquetar como “patológico” al duelo (14).
La invención de enfermedades parece ser otra realidad (15), y en los últimos años ha sido polémica la supuesta aclaración que Eisenberg hizo sobre el TDH antes de morir. Sin embargo, parece que pudo ser un error de traducción y que hay que ser un poco escépticos en este caso (16).

La propia Psiquiatría concluye: “Hemos buscado una explicación sencilla neurobioquímica para las enfermedades mentales. pero no la hemos encontrado” (11).

No vamos a cambiar de pronto un paradigma que tan meticulosamente se ha articulado;  pero empezar a dudar de la visión que nos transmiten en las aulas y avanzar hacia una psiquiatría crítica (17) es una muy buena forma de comenzar.

REFERENCIAS

(1) País EE. «La psiquiatría está en crisis» [Internet]. EL PAÍS. 2016 [consultado 28 de abril de 2016]. Recuperado a partir de: http://elpais.com/elpais/2016/02/05/ciencia/1454701470_718224.html
(2) Foucault M. Nacimiento de la Biopolítica: curso del college de France (1978-1979).
(3) Cayuela Sánchez S. La biopolítica en la España franquista [Internet]. 2011 [consultado 28 de abril de 2016]. Recuperado a partir de: https://digitum.um.es/xmlui/handle/10201/19789
(4) Porter R. Breve historia de la locura. 2003. Turner.
(5) Cayuela Sánchez S. Biopolítica, nazismo, franquismo : una aproximación comparativa. 1 de diciembre de 2011 [consultado 28 de abril de 2016]; Recuperado a partir de: http://e-spacio.uned.es/fez/view/bibliuned:Endoxa-2011-28-5100
(6) Gais, lesbianas y transgénero durante el franquismo – Jot Down Cultural Magazine [Internet]. [consultado 28 de abril de 2016]. Recuperado a partir de: http://www.jotdown.es/2015/09/homosexuales-lesbianas-y-transexuales-durante-el-franquismo/
(7) Franco, en busca del «gen rojo» de la inferioridad | Diario Público [Internet]. [consultado 28 de abril de 2016]. Recuperado a partir de: http://www.publico.es/politica/franco-busca-del-gen-rojo.html
(8) Ortega y Gasset J. La Rebelión de las masas. 1929.
(9) Goetzsche P.C. Medicamentos que matan y crimen organizado. 2014.
(10) 1. «Convertimos problemas cotidianos en trastornos mentales» | Sociedad | EL PAÍS [Internet]. [consultado 28 de abril de 2016]. Recuperado a partir de: http://sociedad.elpais.com/sociedad/2014/09/26/actualidad/1411730295_336861.html
(11) La construcción de un mito: el disbalance neurobioquímico en las enfermedades mentales [Internet]. nogracias.eu. 2015 [consultado 28 de abril de 2016]. Recuperado a partir de: http://www.nogracias.eu/2015/08/24/la-construccion-de-un-mito-el-disbalance-neurobioquimico-en-las-enfermedades-mentales/
(12) Anatomía de una Epidemia de Robert Whitaker | Psiquiatría NET [Internet]. [consultado 28 de abril de 2016]. Recuperado a partir de: https://psiquiatrianet.wordpress.com/2010/07/18/anatomia-de-una-epidemia-de-robert-whitaker/
(13) Polémica por el «viagra» femenino [Internet]. nogracias.eu. 2015 [consultado 28 de abril de 2016]. Recuperado a partir de: http://www.nogracias.eu/2015/06/10/polemica-por-el-viagra-femenino/
(14) MUERTE SIN DUELO PARA EL DSM-5 [Internet]. nogracias.eu. 2012 [consultado 28 de abril de 2016]. Recuperado a partir de: http://www.nogracias.eu/2012/02/19/muerte-sin-duelo-para-el-dsm-5/
(15) Strambotic » «El déficit de atención no existe. Es una enfermedad inventada por las farmacéuticas para vender anfetaminas» [Internet]. [consultado 28 de abril de 2016]. Recuperado a partir de: http://blogs.publico.es/strambotic/2014/10/hiperactivismo/
(16) Aclarando lo de Leon Eisenberg | Tratamiento educativo del TDAH [Internet]. [consultado 28 de abril de 2016]. Recuperado a partir de: https://educaciontdah.wordpress.com/2013/05/28/aclarando-lo-de-leon-eisenberg/
(17) Ortiz Lobo A. Hacia una psiquiatría crítica. 2013.

Santos Ibáñez Barceló

Estudiante de 3° de Medicina en la UCLM (Albacete). NPO (Coordinador Nacional de Salud Pública de IFMSA-Spain)

7 Comentarios

  1. rodolfo de la torre says:

    No se si le valen de algo mis felicitaciones, pero quiero decirle que me ha sorprendido la capacidad crítica de su relato, sobre todo teniendo en cuenta que es usted un estudiante, le pido que siga pensando de esa forma, por todo los
    años que ejerza esta profesión, para que así podamos mantener la llama del arte de curar, que es nuestro trabajo y del cual después de 35 años de ejercicio, solo puedo decir que no se nada.

  2. Isidoro Jiménez Rodríguez says:

    Mi felicitación por sus acertadas apreciaciones, Santos. Ha puesto el dedo en la llaga. Habla de salud mental, pero se podría hablar de casi todos los ámbitos y espacios sanitarios ( ancianidad, maternidad, niñez, sexualidad…).
    Está al comienzo de su formación, y dudo que una vez finalizada ésta, su mente no se haya contaminado de prepotencia, soberbia y endiosamiento. Torres más altas han caído.
    Afortunadamente también estamos otros profesionales sanitarios, tan clínicos y preparados, como los que más, que cuidamos, acompañamos, protegemos y guiamos a los enfermos. Y esto, a todos los niveles asistenciales, también en salud mental, siempre marcará la diferencia.
    El tratamiento de la salud mental siempre ha estado rodeado de cuidados profesionales. Y los cuidados los prestan otros profesionales que no son los médicos. Mientras tanto, estos últimos, siempre han estado más pendientes de PSIQUIATRALIZAR a la sociedad. Y ahora, viendo que caminan por un callejón sin salida, sin aportar soluciones válidas, de PSICOLOGIZAR la salud mental.
    Estimado Santos: Desearía comprobar, dentro de 8 o 10 años, que sigue pensando igual. Que su mente lúcida y sincera, aún sigue sin contagiarse. Ello significaría que una sanidad terriblemente MEDICALIZADA, tendría opciones de encontrar su “norte”, por encima de trasnochados intereses corporativos.

  3. Muy buenas tardes querido Santos. Gracias por su breve artículo de opinión, no cabe duda de que su estilo expresivo, culto a la vez que accesible para los que somos poseedores de un intelecto superior al de las masas, ha sido uno de los puntos álgidos de mi jornada.

    En relación a este órdago de pensamiento crítico respaldado por las más exquisitas fuentes bibliográficas, es importante recalcar la posibilidad de que usted, mi buen señor, sea algo más que un futuro genio y visionario de la salud en todos los ámbitos habidos y por haber… es posible que usted sea un psicólogo humanista de manual, un caballero de reluciente armadura, portador del estandarte que afirma con puño firme que no hay psicopatología alguna y que las pastillas las carga Il Maligno. De no ser este el caso, le pido que admita mis mas sinceras disculpas, ya que es justo y sabio admitir que, estando yo diagnosticado de depresión, su artículo de opinión me ha alegrado tanto el día que me siento plenamente recuperado. Es usted el futuro, es usted la panacea, es usted mi clonazepam preferido.

    Un saludo desde la asociación PharmaGangstas.

    • Santos Ibáñez says:

      Las más exquisitas fuentes bibliográficas se encuentran desarrolladas y expuestas en los artículos que menciono, Los más destacados e importantes en la materia, los de nuestros compañeros de NoGracias.

      Siempre entendí que uno debe citar la fuente que le nutre, la cual recoge a su vez las fuentes en las que se fundamentó.

      De todos modos, no deja de ser un artículo de opinión.

      Un saludo y recuerde que la palabra a veces tiene más efecto (sí, placebo) que una pastilla.

  4. Daniel says:

    Que artículo más deplorable….

    • David says:

      Crítica sin explicación validez 0. O como usted diria: deplorable.
      Haga el favor de explicarnos por qué lo piensa.

  5. mario says:

    La psiquiatría tiene menos credibilidad que el vudú .

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