Tecnología e Investigación Por investigadores del CNIO

Descrita una estrategia molecular que ayudaría a evitar la formación de tumores en ratones

— Madrid 4 Nov, 2019 - 11:38 am

Un equipo de científicos liderados por el jefe de la Unidad de Investigación Clínica de Cáncer de Mama del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), el doctor Miguel Ángel Quintela, ha descubierto la conexión de FASN con el cáncer y mostró que las terapias que inhiben FASN son altamente eficaces en la fase de formación del cáncer para evitar el desarrollo de los tumores en ratones y en cultivos celulares, y no para tratarlo cuando ya apareció.

Los resultados se publicaron en la revista Nature Communications. Uno de los principales hallazgos de este trabajo es que la importancia de FASN para el desarrollo del cáncer no está relacionada con su capacidad para generar ácidos grasos.

Hasta ahora, se pensaba que las células tumorales sobreactivan FASN para poder generar energía, construir su membrana celular, etcétera. «Sin embargo, en el trabajo, demostramos que el cáncer sigue captando esos ácidos grasos de manera externa», explica Miguel Ángel Quintela, que añade que, «por lo tanto, la función de FASN de sintetizar ácidos grasos no es necesaria para el cáncer».

Los investigadores del CNIO resaltan que «lo que sí necesita el cáncer de FASN es que le ayude a surgir» y matizan que «FASN es esencial para que se lleve a cabo uno de los procesos claves en la transformación de una célula normal en una célula cancerosa: el crecimiento independiente del anclaje, es decir, poder crecer sin estar sujeta a una superficie sólida, una capacidad que la célula normal no tiene».

Resistencia a la muerte celular

«Entre otras señales -como la capacidad de invasión, la resistencia a la muerte celular programada, etcétera-, una característica vital que define que una célula se está transformando a maligna es que pueda crecer autónomamente y separarse del tejido al que está anclada», apunta Quintela. Además, concreta que «en cuanto se separan, las células normales entran en un proceso llamado anoikis y mueren, mientras que las tumorales tienen la capacidad de seguir creciendo».

Investigadores de todo el mundo están estudiando el potencial de FASN para tratar determinados tipos de cáncer. Sin embargo, los resultados del equipo del CNIO apuntan a que su eficacia es «preventiva, no terapéutica». «En nuestro modelo de ratón, que desarrolla un cáncer de mama muy penetrante, las zonas en las que hay FASN sí desarrollan cáncer, mientras que en las zonas donde lo bloqueamos, no llegaron a generarse tumores y la supervivencia aumentó en un 68 por ciento», comenta el líder de este estudio.

Deja un comentario