Un óvulo estimulado sin fecundación y no apto para convertirse en un ser humano no puede considerarse un embrión humano

Conclusiones del Abogado General del Tribunal Europeo de Justicia

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cruz villalón
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Según el Abogado General Cruz Villalón, un óvulo cuyo desarrollo ha sido estimulado sin fecundación y que no es apto para convertirse en un ser humano no puede considerarse un embrión humano; no obstante, si ese óvulo es manipulado genéticamente de modo que pueda convertirse en un ser humano, debe considerarse un embrión humano y, como tal, debe excluirse su patentabilidad.

Cruz Villalón

Así se manifiesta Cruz Villalón,  Abogado General del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, en las conclusiones  sobre una cuestión prejudicial planteada por la High Court of Justice del Reino Unido, que pregunta al Tribunal Europeo si deben considerarse embriones humanos los óvulos humanos no fecundados que han sido estimulados mediante partenogénesis para desarrollarse y que no son aptos para convertirse en seres humanos.
Invenciones biotecnológicas
En las conclusiones se señala que la Directiva sobre Biotecnología expone las normas que regulan la patentabilidad de las invenciones biotecnológicas. Con arreglo a la Directiva, el cuerpo humano no puede constituir una invención patentable en ningún estadio de su desarrollo. No obstante, un elemento aislado del cuerpo humano u obtenido de otro modo mediante un procedimiento técnico puede ser protegido mediante patente. Sin embargo, se excluye la patentabilidad de las invenciones cuya explotación comercial sea contraria al orden público o a la moralidad. En este contexto, las utilizaciones de embriones humanos con fines industriales o comerciales no son patentables.

International Stem Cell Corporation (ISC), una empresa de biotecnología, presentó ante la UK Intellectual Property Office (Oficina de propiedad intelectual del Reino Unido) dos solicitudes de patente nacional relativas a una tecnología que produce células madre pluripotentes  a partir de ovocitos activados partenogenéticamente.  La Oficina denegó ambas solicitudes basándose en que las invenciones en cuestión implicaban utilizaciones de embriones humanos e incluso la destrucción de éstos, por lo que, con arreglo a la sentencia del Tribunal de Justicia en el asunto Brüstle, no eran patentables.  En dicha sentencia, el Tribunal de Justicia declaró que todo óvulo humano no fecundado que ha sido estimulado para desarrollarse mediante partenogénesis y que es apto para iniciar el proceso de desarrollo de un ser humano constituye un «embrión humano».

ISC impugnó la resolución de la Oficina ante los tribunales del Reino Unido. Alega que, puesto que, a falta de ADN paterno, el ovocito activado no es capaz de convertirse en un ser humano, las restricciones de patentabilidad resultantes de la sentencia Brüstle no se aplican a su tecnología.
Manipulaciones genéticas
En sus conclusiones presentadas este jueves, el Abogado General Pedro Cruz Villalón estima que, a la hora de apreciar si un óvulo humano no fecundado debe considerarse un embrión humano, el criterio decisivo que ha de tomarse en consideración es si tiene la capacidad intrínseca para convertirse en un ser humano. En cambio, el mero hecho de que un óvulo humano no fecundado sea capaz de iniciar un proceso de división y diferenciación celular similar al de un óvulo fecundado no basta por sí solo para considerarlo un embrión humano. Dado que las observaciones presentadas por las partes y las aclaraciones aportadas por la High Court of Justice sugieren que los partenotes, organismos resultantes de la partenogénesis, no tienen la capacidad intrínseca de convertirse en seres humanos, el Abogado General propone al Tribunal de Justicia excluirlos de la definición de embriones humanos.

No obstante, habida cuenta de las manipulaciones genéticas llevadas a cabo con éxito en ratones, Cruz Villalón no puede excluir la posibilidad de que, en el futuro, los partenotes humanos puedan ser modificados genéticamente de tal forma que puedan desarrollarse a término y convertirse en seres humanos. Por esta razón, el Abogado General aclara que los partenotes únicamente pueden excluirse del concepto de «embriones» en la medida en que no hayan sido manipulados genéticamente para ser capaces de convertirse en seres humanos.

Por último, el Abogado General insiste en que, a su juicio, aun cuando los partenotes humanos deban excluirse del concepto de embriones humanos, la Directiva no impide que un Estado miembro excluya la patentabilidad de los partenotes basándose en consideraciones éticas y morales. Opina que, al excluir la patentabilidad de los embriones humanos, la Directiva únicamente expresa una prohibición mínima en todo el ámbito de la Unión, pero permite a los Estados miembros extender la prohibición de la patentabilidad a otros organismos basándose en consideraciones éticas y morales.