El abogado general Saugmandsgaard, sobre evaluación de los cosméticos

Se pronuncia acerca de la cualificación de quienes supervisan su seguridad

Guardar

El abogado general del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) Henrik Saugmandsgaard ha presentado sus conclusiones prejudiciales sobre la cualificación de las personas responsables de la evaluación de seguridad de los productos cosméticos, concretamente en un litigio entre la Federación de Empresarios de Belleza de Francia -entidad que agrupa a empresas del sector cosmético- y los Ministerios de Asuntos Sociales, Educación y Economía de dicho país.

curiaEn concreto, la petición de decisión prejudicial la plantea el Consejo de Estado francés, en relación con el Reglamento europeo sobre productos cosméticos y, en particular, sobre la disposición que establece las cualificaciones requeridas en la persona encargada de realizar la evaluación de la seguridad de tales productos.

Éstas, según dicho reglamento, consisten bien en "una carrera universitaria de estudios teóricos y prácticos de Farmacia, Toxicología, Medicina o una disciplina similar" o en "unos estudios reconocidos como equivalentes por un Estado miembro".
Equivalencia de títulos
La solicitud de decisión prejudicial fue planteada durante la tramitación de un recurso presentado por la organización profesional para anular la Orden relativa a las cualificaciones profesionales de los evaluadores de la seguridad de los productos cosméticos para la salud humana, adoptada en febrero de 2015 por los mencionados ministerios franceses.

Mediante dicha orden, el legislador francés definió los estudios que reconoce como "equivalentes" en el sentido del citado reglamento, mencionando únicamente los títulos expedidos dentro del Espacio Económico Europeo e incluyendo los títulos de Veterinaria y de estudios en Ecotoxicología.

El Consejo de Estado de Francia preguntó entonces al Tribunal de Justicia si el reconocimiento de la equivalencia de los estudios que los Estados miembros pueden llevar se refiere únicamente a los estudios impartidos en Estados no pertenecientes a la Unión Europea, y si, en caso de respuesta afirmativa, con arreglo a qué criterios, un Estado miembro puede determinar las disciplinas que pueden considerarse "similares" a la Medicina, a la Farmacia y la Toxicología.
Recomendaciones del abogado general
En este sentido, el abogado general Saugmandsgaard propone en sus conclusiones que el TJUE responda a las cuestiones prejudiciales planteadas por el tribunal galo afirmando que la expresión "estudios reconocidos como equivalentes" que figura en esta disposición se refiere al reconocimiento de estudios distintos de los universitarios, y no específicamente a los estudios impartidos en terceros países.

Asimismo, concluye que el mencionado Reglamento autoriza a un Estado miembro a determinar las disciplinas que se consideran "similares" a la Farmacia, Toxicología y Medicina, "siempre que respete los objetivos establecidos por dicho Reglamento", en particular, "garantizar que el evaluador de la seguridad de los productos cosméticos ha cursado unos estudios, tanto teóricos como prácticos, que equivalen, en esencia, a una de las tres disciplinas antes mencionadas y que permiten asegurar un elevado nivel de protección de la salud humana".