El Abogado General Saugmandsgaard propone validar la prohibición del snus

Se trata de un tabaco de uso oral

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El Abogado General del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), Henrik Saugmandsgaard, ha propuesto al órgano judicial europeo que declare que la prohibición de comercializar el snus, un tipo de tabaco de uso oral, es válida, porque considera que es un producto "adictivo" que perjudica a la salud.

En el año 2004, el Tribunal de Justicia declaró válida la prohibición de comercialización del tabaco de uso oral, que estableció una directiva europea y que otra, en 2014, volvió a aprobar en todos los países europeos a excepción de Suecia, donde por su uso tradicional, está permitido. Sin embargo, una sociedad que fabrica y comercializa snus, Swedish Match, alega que esta prohibición resulta ahora "inválida" en virtud de los principios de proporcionalidad y de no discriminación.

Según Swedish Match, el legislador de la Unión Europea (UE) no tiene en cuenta la evolución de los conocimientos científicos y del marco reglamentario aplicable a estos productos. El Tribunal Superior y la Sala y Sección de lo Mercantil-Contencioso de Inglaterra y de Gales acudieron al TJUE para conocer si la Directiva del Tabaco de 2014 es válida en la medida en que establece la prohibición de comercializar el tabaco de uso oral.

En sus conclusiones, presentadas recientemente, el Abogado General Saugmandsgaard considera que la prohibición de comercialización es válida. Por lo que respecta a la conformidad de esta decisión con el principio de proporcionalidad en vista de la evolución de los conocimientos científicos, el abogado estima que el legislador europeo "no rebasó los límites de su facultad discrecional a afirmar que el tabaco de uso oral es adictivo y perjudica a la salud en la medida en que aumenta los riesgos de ciertos efectos nocivos y puede incrementar los riesgos de otros efectos".
La prohibición del tabaco de fumar crearía un mercado negro
Saugmandsgaard explica que el levantamiento de esta prohibición podría iniciar a los jóvenes en el tabaquismo e incrementar el riesgo de un consumo posterior de tabaco de fumar y estima que "no se había demostrado la eficacia del tabaco de uso oral como ayuda para dejar e fumar". También refuta el argumento de que se violó el principio de no discriminación, porque el tabaco de uso oral recibe un tratamiento distinto del dispensado. Según el magistrado del TJUE, el tabaco de uso oral y esos otros productos del tabaco no se encuentran en situaciones comparables, "teniendo en cuenta sus características objetivas".

En lo que atañe a la diferencia de trato con el tabaco de fumar, observa, por una parte, que, contrariamente al tabaco de fumar, el tabaco de uso oral tiene un carácter "novedoso", por lo que su prohibición permite evitar la creación de una nueva fuente de dependencia, a la vista del especial atractivo que podría ejercer sobre los jóvenes.

Por último, en las conclusiones se señala que la prohibición del tabaco de fumar daría lugar a la "más que probable" aparición de un mercado negro y, en cuanto a la diferencia de trato con los cigarrillos electrónicos, se indica que éstos "no contienen tabaco, funcionan sin combustión y son productos relativamente novedosos cuyos riesgos para la salud están por precisar".