Asturias deberá indemnizar a una mujer que quedó parapléjica tras una operación de espalda

La intervención le provocó importantes secuelas e incapacidad permanente

Guardar

Asturias_sentencia
Asturias_sentencia
La Sala de lo Contencioso-administrativo del Tribunal Superior de Justicia del Principado de Asturias ha estimado parte del recurso de una paciente a la que operaron de espondilolistesis y estenosis de canal medular, provocándole importantes secuelas y la incapacidad permanente; la sentencia considera que los médicos que la atendieron no le informaron convenientemente de los riesgos de la intervención y que pudieron haber optado por otras técnicas menos invasivas.

Según la sentencia, tras la intervención inicial para la corrección de espondilolistesiss L4 y L5 y estenosis de canal medular, a causa de la pérdida de unidades motoras para las raíces L4, L5 y S1 y secundarias a hematoma postquirúrgico, se le diagnosticó en los informes de alta que sufría de paraplesia L5 por lesión de cola de caballo con alteración genitoesfinteriana. Tras el diagnóstico de distintos servicios médicos se concluyó que desde la intervención se produjeron graves alteraciones funcionales y fisiológicas, secuelas por lesiones motoras como las peritonales, que son definitivas e irreversibles.

Además, la sentencia afirma que no existe consentimiento por parte de la demandante, ya que el documento fue redactado siete meses antes de la intervención y no fue firmado por la misma, con lo que existe un excesivo lapsus temporal entre que se suscribe y se realiza el acto médico, para la información actualizada sobre el alcance y las posibles complicaciones de la intervención. Este diferimiento por el sistema de listas de espera instaurado para determinados actos médicos, si bien puede ser admisible desde el punto de vista organizativo y de gestión, no lo es desde el punto de vista de los derechos del paciente para respetar su autonomía y voluntad, como informó el especialista de que se sirvió la parte recurrente. El Tribunal estima que esta falta no se suple con la firma de consentimientos para la anestesia y otras pruebas médicas, ni porque la paciente estuviera incluida en la lista de espera quirúrgica. Además, se destaca también una defectuosa actuación médica, ya que se eligió para la intervención el procedimiento más peligroso y menos adecuado.

El fallo de la sentencia concluye que los daños causados a la recurrente, tanto físicos como psicológicos, son innegables y están avalados médicamente por varios centros, por lo que se le impone a la Consejería de Sanidad del Principado de Asturias a pagar a la recurrente la cantidad de 250.000, euros como indeminzación por los daños y perjuicios producidos.