Derecho Sanitario Por la Audiencia de Valencia

Denegada la suspensión de condena al anestesista que infectó de hepatitis C a 275 pacientes

— Valencia 8 May, 2020 - 6:02 pm

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Valencia ha denegado la suspensión de condena y la concesión de la libertad condicional del anestesista J.M., condenado en 2007 a 1.933 años de prisión por infectar con el virus de la hepatitis C a 275 pacientes de hospitales y clínicas entre 1988 y 1997.

Este tribunal rechaza así, en un auto notificado este 8 de mayo a las partes, la petición de excarcelación presentada por la defensa el pasado 6 de abril con el argumento de que la pandemia de la Covid-19, unida a la avanzada edad (77 años) y los problemas de salud previos del recluso, ponía en peligro su vida.

La Sala no comparte esa tesis, a la vista de un informe remitido por el centro penitenciario donde el anestesista cumple condena. Ese informe refleja que no se registró en este centro hasta la fecha ningún contagio por coronavirus entre los presos.

“Con todo ello, no cabe afirmar que concurra un peligro patente para la vida del interno, cuanto un peligro hipotético y condicionado a la exposición del mismo a situaciones de riesgo de contagio por Covid-19”, señalan los magistrados. No se dan, por tanto, los requisitos que exige el artículo 91.3 del Código Penal para otorgar la suspensión de la condena.

Excarcelación por razones de salud

El condenado ya solicitó antes de la declaración de la pandemia su excarcelación por razones de salud, pero un juzgado de Vigilancia Penitenciaria la rechazó. Esa negativa fue confirmada, posteriormente, en apelación, el 31 de enero, por la propia Sección Segunda de la Audiencia de Valencia, que dictaminó que no existía un riesgo patente para la vida del recluso.

La única circunstancia que cambió, desde entonces, es la declaración de la pandemia por Covid-19, que constituye, a juicio del tribunal, “una incidencia circunstancial de carácter temporal”. Según recoge el auto, lo pretendido por la defensa “supondría atribuirle a un factor ajeno a la salud del interno, que no genera -en este momento- una situación de peligro cierto para su vida, la trascendencia propia de una situación persistente e irrevocable de peligro de muerte: la suspensión de la pena y la concesión de la libertad condicional”.

Este tribunal recuerda que “no está valorando en este recurso si procede o no la progresión de grado del interno o el acceso del mismo a la libertad condicional en el marco del tratamiento penitenciario, sino únicamente si la Covid-19 modifica de manera relevante los parámetros que sirvieron para desestimar la anterior pretensión de libertad condicional”.