Apunte del día Editorial

De nuevo, Competencia vuelve sobre la oficina de farmacia

Carlos Nicolás

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha vuelto a poner la oficina de farmacia bajo su punto de mira sin que, por lo que ha transcendido, existan aspectos nuevos a considerar, con la salvedad de que se trata de un sector regulado y, como consecuencia, con restricciones en el acceso al mismo.

Para los representantes del sector es un volver a empezar, pues se trata de un proceso vivido con anterioridad, por más que ahora Competencia lo disfrace con la diversidad (?) de modelos de planificación farmacéutica adoptado por las Comunidades Autónomas en España y las restricciones impuestas en cada modelo regional sobre la competencia en el mercado. Según la CNMC, se quieren evaluar los efectos de las restricciones a la competencia presentes en los distintos modelos de ordenación farmacéutica bajo la óptica de una regulación económica eficiente.

Difícil de entender

Resulta difícil de entender el planteamiento de la CNMC, pues las restricciones parten del hecho fundamental de que el medicamento no es un producto de consumo y, en consecuencia, toda regulación parte de este principio. El presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, lo dejó claro en su discurso programático ante el Parlamento Europeo, al afirmar que, en contra de lo que se había venido insinuando, la Dirección General de Salud seguiría asumiendo la responsabilidad en materia de medicamentos y productos farmacéuticos. Y es que se había difundido que tal competencia iba a pasar a manos de la Dirección General de Empresa e Industria. Decisión que, en palabras de Juncker, respondía al hecho de que los medicamentos no son productos como los demás.

La CNMC debería comenzar por la liberalización de los precios de los medicamentos, con lo que acabaría con el SNS

En esta tesitura se fundamenta el hecho de que el modelo farmacéutico tenga reglas propias, distintas a las del mercado general, pues ni se puede provocar la demanda de manera directa. Además, y es el caso de España, los precios de los medicamentos, en el caso de los financiados públicamente, están intervenidos. Y el establecimiento de oficinas de farmacia está regulado para facilitar el acceso de los pacientes a los productos.

Desconocemos si el objetivo final de la CNMC es poner fin a tantas regulaciones y, con ellas, al sistema sanitario público (SNS), en aras de la liberalización general que, como es lógico, comenzaría por la de los precios, con lo que se acabaría con el debate actual sobre el fármaco destinado a la hepatitis C: precio libre para quienes puedan pagarlo.

En fin, Competencia podría haber comenzado su planteamiento al revés: no por qué está regulado el establecimiento de oficinas de farmacia, sino por qué no hay libertad de precios de los medicamentos. Pero se engaña mejor de la otra manera.

 

Carlos Nicolás

Director Editorial de Acta Sanitaria

1 Comentario

  1. Boticariou says:

    Todos los liberarales estamos por liberar el comercio y ahora que como dice el jefe de la patronal farmaceutica en otro portal de internet el farmaco se ha convertido en una utilitie mas( como si no lo hubiera sido siempre)pues aprovechemos la liberalización para bajar precios.Es lo bueno que tiene el sistema capitalista a mas competencia mejores precios

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