Punto de vista el campo de la salud, buen ejemplo

De la crisis económica a la expansión internacional, el salto de las pymes al mercado europeo

En un contexto de cambios propiciado como consecuencia de la crisis económica, han surgido pequeñas empresas innovadoras cuya proyección supera el ámbito nacional y, como advierte el comentarista, el campo de la salud es buen ejemplo.

La crisis económica mundial iniciada en el año 2008 provocó, entre otros aspectos, una menor inversión en cuestiones tan esenciales como la investigación en salud, en particular la femenina. Durante un tiempo pareció creerse que este ámbito de la sanidad podía ser relegado a un segundo plano, y grandes laboratorios farmacéuticos decidieron dar por clausuradas las divisiones especializadas en esta materia para centrarse en áreas que les resultaban más rentables. Sin embargo, empresas como Procare Health supieron ver en la crisis una oportunidad y se atrevieron, nos atrevimos, a aplicar una visión distinta de las cosas, adentrándonos en lo que considerábamos un sector con mucho futuro: la prevención en materia de salud femenina.

Una amplia variedad de pymes ha decidido superar la lenta recuperación del mercado nacional para lanzarse a la internacionalización de sus productos

Esta ha sido precisamente la clave del éxito de muchas pequeñas compañías que, a través del desarrollo de tratamientos innovadores, con recursos muy limitados pero con un gran esfuerzo, han conseguido resultados realmente significativos en esta área. En este escenario, la creación de sinergias entre laboratorios, distribuidores e investigadores resulta esencial para sacar adelante con éxito proyectos muy diferentes, y es que, para mantener el pulso comercial, las alianzas entre pequeños y grandes puede marcar la diferencia.

Ajuste de los cambios

La economía española se encuentra en un proceso de ajuste a los cambios que se han generado en el mercado nacional e internacional en los últimos años. Unido a esta situación nos encontramos con una globalización cada vez más vigente y exigente, no solo en lo que a la gestión y acceso a la información se refiere, sino desde una perspectiva comercial, que obliga en cierto modo a las compañías a internacionalizarse. Pero, ¿qué ocurre con las empresas de menor tamaño? Procesos tediosos, burocracia excesiva y mucha, mucha dificultad para llegar a otros países son la respuesta a una pregunta que tiene como resultado que muchas se queden en el camino por no poder alcanzar las magnitudes que el mercado exige.

Crecimiento y desarrollo internacional

Dentro de este conglomerado de pymes, una amplia variedad ha decidido superar la lenta recuperación del mercado nacional para lanzarse a la internacionalización de sus productos. Se trata de empresas que han decidido ir más allá de la mera exportación para fijar filiales en mercados internacionales.

Porque sí, si se quiere, se puede. El truco está en la búsqueda de oportunidades, de países realmente interesados en sectores que, aunque parezcan minoritarios, son realmente necesarios. Sin embargo, para llegar a ellos sí que no hay trucos, y el trabajo se basa principalmente, en el alcance de alianzas comerciales, sobre todo con compañías que ya operen en ese país, ya que estas sinergias benefician a todos, pero sobre todo a los pacientes.

Entonces, ¿qué riesgos y esfuerzos supone? Muchos, e infinitos, pero gracias a ellos los beneficios pueden llegar a ser realmente significativos. La inversión en I+D en las empresas de salud ha de ser uno de esos retos que alcanzar con el fin de obtener el mejor tratamiento.

Yann Gaslain

CEO de Procare Health

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