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Cuídate. Quince vivencias personales de cuidadores

— Madrid 13 Jun, 2018 - 5:38 pm

El enfermero especialista en Enfermería geriátrica y gerontológica, Josep París, y la periodista, Gemma Bruna, autores de ‘Cuídate. Quince vivencias personales de cuidadores’, ofrecen relatos y vivencias anónimas de quince hombres y mujeres reales, donde la práctica del cuidado se convierte en el punto de enlace de todas ellas, personas que tuvieron que acompañar, cuidar y dar apoyo a otra persona, en su mayoría a familiares o amigos cercanos y que han querido aportar su visión personal sobre cómo afrontar una situación de pérdida o cambio, provocada en muchas ocasiones por una enfermedad.

Este libro aborda, sin complejos ni tapujos, la extrema vulnerabilidad de la condición humana. La fragilidad es presentada con naturalidad, sin dramatismo, pero, a través de las historias, el lector se percata de que esta constituye el rasgo más común de todos los protagonistas y que iguala a todos los seres humanos.

A lo largo del libro, se expone una tesis poco desarrollada: cuidar de un ser humano es una obra de arte y el arte exige imaginación, sensibilidad, talento y técnica. No se puede cuidar en serie, ni homogéneamente. Cuidar bien exige trascender la aplicación de protocolos, pues cada ser humano es singular y único, y ello exige un cuidado personalizado, centrado en sus necesidades y en sus posibilidades.

En las historias que narran los autores, se pone de manifiesto que la bondad es discreta, que actúa sin hacer ruido, sin necesidad de tener visibilidad, que se abre camino en los espacios íntimos. También se exploran los valores inherentes a la práctica de cuidar como la compasión, el sacrificio, la paciencia, la empatía, la discreción y la generosidad, entre otros. El cuidador, máxime si cuida a un ser querido, su madre, su padre o su hijo, se sumerge en un océano de emociones. Emerge la impotencia, la indignación, el miedo, la desesperación, la rabia y la cólera, pero también la compasión, la ternura, el amor, la piedad, la empatía, la gratitud, el sacrificio y la abnegación. Pero también es muy importante que uno debe cuidarse para poder cuidar correctamente de los demás.

En sus páginas se expone que no es nada fácil ejercitarse en este arte, pero que todavía es más arduo manejar correctamente el arte de dejarse cuidar. Hallar momentos para el autocuidado es decisivo, porque el cuidador también es vulnerable y, como tal, está expuesto a la fatiga, al cansancio, a la fractura, a la enfermedad, a la muerte. El cuidador debe abrirse al otro, tener la audacia de solicitar su ayuda no constituye en ningún caso una debilidad, sino una expresión de fortaleza, pues uno debe vencer la pulsión del ego y la arrogancia. El buen cuidador responde con discreción; responde a la llamada del ser vulnerable sin humillarle, situándose en su plano.

Título: Cuídate. Quince vivencias personales de cuidadores.
Autores: Gemma Bruna Sales y Josep París Giménez.
Prólogo: Francesc Torralba.
Editorial: Plataforma Editorial.

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