Punto de vista desacuerdo entre hechos y actuaciones

¿Cuál es la prioridad del gobierno de la Comunidad de Madrid ante la situación de pandemia?

Lo que está ocurriendo en la Comunidad de Madrid en relación con la pandemia Covid19 provoca muchas preguntas, a la principal de las cuales pretende responder el autor sobre la base de la actuación del gobierno regional e, incluso, del ayuntamiento de la capital.

Podría parecer que la pregunta que encabeza este artículo, por tener una respuesta tan obvia, haría innecesario realizarla: preservar la salud de los madrileños sería la respuesta. Pues bien, en mi opinión, demasiados madrileños tenemos serias dudas de que ello sea así y, como soy consciente de la gravedad que supone tener esas dudas que me gustaría disipar, trataré de explicar en qué las fundamento deseando que quienes pueden disiparlas lo hagan para mayor tranquilidad de todos.

Podríamos convenir que la irrupción de la pandemia a comienzos de marzo encontró desprevenido a nuestro país que tenía un sistema sanitario público debilitado (sin entrar ahora en sus causas ya expuestas en otros escritos) y unas estructuras de Salud Pública escasas y deficientes. Estas carencias eran claramente visibles en el sistema sanitario público madrileño ( las memorias oficiales del SERMAS de la última década son una buena fuente para corroborarlo) y en la situación de las estructuras de Salud Pública claramente insuficientes.

La Consejería de Sanidad de Madrid no valora la labor crucial de la Atención Primaria y la Salud Pública en el control de la pandemia

– Pudimos comprobar cómo la llegada de la pandemia atacó muy duramente a los ciudadanos de la Comunidad madrileña. El número de personas con diagnóstico confirmado, el número de ellos que necesitaron ingreso hospitalario y el número de fallecidos como consecuencia de la infección por el virus arrojaron cifras en la Comunidad de Madrid que hoy siguen provocando escalofríos.

– Podríamos convenir que tras los hechos ya enumerados no era posible poder invocar a LO INESPERADO como causa de no dar la respuesta adecuada a los rebrotes que se sabía se producirían posteriormente.

Las medidas necesarias

– Los verdaderos expertos ( virólogos, epidemiólogos, especialistas en Salud Pública, especialistas en enfermedades infecciosas) así como organizaciones con experiencia en la lucha contra las pandemias indicaron, de manera prácticamente unánime, que en la nueva fase era primordial reforzar la Atención Primaria dotándola de los recursos humanos necesario , es decir contratar profesionales, así como incrementar de manera muy importante los recursos de las estructuras de Salud Pública, mediante la contratación inmediata de los rastreadores necesarios. También indicaban que se incrementase de manera sustancial la realización de pruebas diagnósticas. Todo ello para conseguir una detección precoz de los casos, una localización de sus contactos y el aislamiento de todos ellos, consiguiendo así el control de los brotes e impidiendo se produjese transmisión comunitaria de más difícil control y consecuencias más graves. Esas medidas debían de llevarse a cabo de manera rápida para que los servicios sanitarios estuvieran preparados ante la aparición de los rebrotes y cada Comunidad Autónoma debía llevarlas a cabo en el ámbito de sus competencias en coordinación con el Gobierno de España; esas indicaciones de los verdaderos expertos parecía que eran tenidas por buenas por todas las Instituciones.

ES UN HECHO CONSTATABLE QUE LA COMUNIDAD DE MADRID NO HA ACOMETIDO CON RIGOR LA IMPLEMENTACIÓN DE ESAS MEDIDAS: no se han contratado los refuerzos necesarios en Atención Primaria, los Centros de Salud están hoy bajo mínimos y la escasez de rastreadores sigue siendo muy importante a pesar de la aportación realizada por el Ejército. Parece ciertamente que la Consejería de Sanidad no valora la labor crucial de la Atención Primaria y la Salud Pública en el control de la pandemia y en su lugar se dedica a la construcción de un hospital innecesario en un ejemplo más de despilfarro de dinero público en beneficio de empresas constructoras.

Consecuencias de la política errónea

Las declaraciones del Consejero de Sanidad al conocerse la decisión del gobierno de España son impropias de un profesional de la medicina

La consecuencia de esa errónea política sanitaria en esta cuestión es que hoy la Comunidad de Madrid está en una situación epidemiológica muy preocupante, con transmisión comunitaria en numerosas partes de su territorio lo que, según la opinión mayoritaria de los verdaderos expertos, requeriría aplicar medidas aún más duras y restrictivas de las contempladas en el estado de alarma que el Gobierno de España se vio obligado a declarar porque el gobierno de la Comunidad de Madrid rechazó llevarlas a cabo de motu propio a pesar de haber llegado previamente a un acuerdo sobre ellas tal y como manifestó el vicepresidente Sr. Aguado.

Las declaraciones del Consejero de Sanidad al conocerse la decisión del gobierno de España son impropias de un profesional de la medicina y más bien parecen propias de un director de gabinete. El Sr. Consejero lleva a sus espaldas una gestión nefasta de la pandemia, con un departamento que parece un carrusel con ceses e incorporaciones reiterados y la permanencia inexplicable de su titular. Mayor gravedad revisten las reiteradas declaraciones que la Presidenta Ayuso lleva efectuando desde el inicio de la pandemia hasta la actualidad; al margen de su escaso contenido argumental y su raquítica calidad dialéctica, la Sra. Ayuso elude de manera permanente sus responsabilidades como máximo responsable de la sanidad madrileña, no asume sus graves errores y trata de utilizar la pandemia como arma arrojadiza contra el Gobierno de España. Asimismo habla muy poco de salud y mucho de economía, por lo que podría deducirse que fuese ésta su principal preocupación. Sería interesante que alguno de sus consejeros le recordasen lo manifestado recientemente por el Fondo Monetario Internacional indicando que no controlar la pandemia mediante acciones contundentes es muy pernicioso no sólo para la salud sino también para la economía.

Pocas dudas disipadas

Esta actuación política, su inacción para controlar la pandemia y sus explicaciones tan pobres no ayudan mucho para disipar las dudas que respecto a las prioridades de su gobierno tenemos demasiados madrileños. La Sra. Presidenta debería saber que hoy, a pesar de ser cierta una mejora discreta en los datos de ocupación hospitalaria, permanece elevado el número de pacientes COVID ingresados en UCI así como los niveles de ocupación totales de esas camas y la incidencia acumulada por más que se retrasen la notificación de casos y se reduzcan las pruebas PCR realizadas sigue siendo superior a 500 en la Comunidad de Madrid y también en la capital, a pesar de lo que manifiesta el Sr. Martínez Almeida, que más bien ejerce de portavoz nacional del Partido Popular que como alcalde de la ciudad de Madrid.

El Sr. Alcalde debería fijarse en las medidas que sus homólogos de grandes urbes europeas están tomando con cifras mucho mejores que las de la ciudad de Madrid y que son mucho más duras y restrictivas y no tratar de confundir a los madrileños sobre la situación real de la pandemia en Madrid ni validar medidas ineficaces y segregadoras como las que impone su compañera de partido, la Presidenta Ayuso. Sería muy bueno que el Sr. Alcalde se volviese a colocar el traje de político sensato y moderado que mostró hace unos meses e instase a la Presidenta a llevar a cabo las medidas que aún no ha adoptado y que son imprescindibles para evitar contagios, ingresos hospitalarios y muertes a sus convecinos. Si no lo hace, habrá que pensar que, al igual que otros dirigentes de su partido, ese pretendido papel moderado y sensato era sólo una ficción. Cuando en lugar de afrontar las medidas sanitarias necesarias para doblegar al virus se transmite a los ciudadanos que la Comunidad de Madrid es la víctima de los ataques del Gobierno de España mis dudas sobre la prioridad del gobierno Ayuso-Aguado no sólo no se disipan sino que se acrecientan.

Incomprensible confrontación con el Gobierno de España

La política irresponsable y peligrosa para la salud que practica el gobierno de Ayuso-Aguado se debe a la necesidad que tiene el Sr. Casado de confrontar permanentemente y por todo con el Gobierno de España

Resulta sorprendente comprobar cómo con cifras de incidencia acumulada muy inferiores a las existentes en la Comunidad de Madrid y con presiones hospitalarias menores, otros territorios del Estado, incluso algunos gobernados por el Partido Popular en solitario o en coalición con Ciudadanos, aplicaron ya hace semanas medidas de confinamiento y de restricciones en diversas actividades en numerosas ciudades con exigencias más duras que las existentes en el territorio madrileño. Por ello es razonable preguntarse: ¿Por qué actúa con ese ánimo de confrontación y no de resolución de la situación sanitaria el gobierno de la Comunidad de Madrid? ¿Cuántos muertos semanales más estamos dispuestos a tolerar y durante cuánto tiempo? ¿Quién dirige en realidad la política global, incluida la sanitaria, de la Comunidad de Madrid?.

Mi impresión es que la política irresponsable y peligrosa para la salud, no sólo de los madrileños sino también para la de otros territorios, que practica el gobierno de Ayuso-Aguado se debe a la necesidad que tiene el Sr. Casado de confrontar permanentemente y por todo con el Gobierno de España para intentar desgastarlo y al unísono afianzar su débil liderazgo, en el contexto de un plan diseñado desde que asumió la presidencia de su partido. Así se entiende la elección de Isabel Díaz Ayuso como candidata a presidir la Comunidad de Madrid; una persona que, como se ha demostrado, no reunía y sigue sin reunir las capacidades para asumir un cargo de ese nivel. Es fácil para Casado manejar a Ayuso; es difícil hacerlo con Fernández Mañueco, más difícil aún con Juanma Moreno e imposible con Núñez Feijóo. Utilizar el Gobierno de la Comunidad de Madrid para hacer oposición al gobierno de España ha sido. desde la llegada de Esperanza Aguirre hasta hoy, un elemento clave de la estrategia del Partido Popular en la oposición. La persistencia de esa estrategia en el contexto de una pandemia que ha producido un número muy elevado de muertes de compatriotas y también de personas que siguen sufriendo las secuelas que la COVID produce, es ciertamente irresponsable y suicida y muestra el deterioro del principal partido de la oposición.

Por todo lo expuesto anteriormente mantengo mis dudas respecto a la prioridad política del gobierno de la Comunidad de Madrid en el contexto de la pandemia y, desde el deseo de poder disiparlas, me permito la licencia de pedir a la Sra. Presidenta cambie el rumbo de su política para controlar la pandemia, contrate a todos los profesionales necesarios en los Centros de Salud, reabra a pleno funcionamiento la totalidad de los recursos de la Atención Primaria, consiga el número de rastreadores necesarios para poder controlar eficazmente lo que nos puede llegar los próximos meses, colabore y no confronte con el gobierno de España, informe con trasparencia y en tiempo real todos los datos referentes a la pandemia y garantice un funcionamiento pleno de la red asistencial.

(Foto de la Comunidad de Madrid: Acto declaración institucional)

Carlos Barra Galán

Médico Especialista Jubilado. Licenciado en Derecho