Punto de vista

Crítica al conservadurismo. A propósito de un documento de FACME

He leído con interés el documento de la Junta Directiva de FACME y el Instituto de Salud y Estrategia (SI-Health): “Impacto de la COVID-19 en lo NO-COVID-19. Estrategias e intervenciones para “re-priorizar” la atención NO-COVID en el Sistema Nacional de Salud”. Se trata de un informe bien documentado y presentado, plagado de buenas intenciones. Sin embargo, me ha llamado la atención la siguiente frase: “Queremos huir de grandes deseos que ‘no ocurren’. Las propuestas que formulamos pueden implementarse y monitorizarse en ‘tiempo real’ desde su inicio”. El citado informe, como muchos otros planes y documentos de política sanitaria que se han presentado tras la crisis causada en nuestro sistema sanitario por la pandemia provocada por el SARS-CV-2, elude la descripción de la “big picture” del sistema sanitario: hacia donde se debería enfocar la transformación del actual, por lo que entiendo que con “los grandes deseos ‘que no ocurren’” el informe se refiere a los relacionados con el cambio del paradigma del modelo sanitario de la Ley General de Sanidad de 1986, por el que han pasado ni más ni menos que 35 años.

Mi posición es muy distinta, pues considero que los distintos agentes sanitarios deben exponer cuál es el sistema sanitario que consideran adecuado para la sociedad española del siglo XXI, por lo que me parece que la autolimitación “pragmática” (conservadora) de la Junta Directiva de FACME y SI-Health no es correcta, por tres motivos.

En primer lugar, y sobre esto he discutido con otros proponentes de los “radicalismos selectivos”, los autores del informe se atribuyen el juicio definitivo sobre la factibilidad de las propuestas, dictando sentencia sobre aquello que no describen, pero que consideran no alcanzable, por lo que son “pragmáticos”; sin embargo, me parece discutible esa auto atribuida magistratura. En este sentido se comportan más como políticos, a quienes corresponde la aplicación práctica, que como médicos a quienes corresponde la propuesta de soluciones, de acuerdo con la famosa frase de Virchow sobre la medicina como ciencia social.

En segundo lugar, al no describir el escenario final deseable para ellos, no provocan un debate sobre el mismo, hurtando a la sociedad y a los agentes sanitarios de un análisis en profundidad de los problemas del sistema sanitario español, del que la crisis de la atención primaria es uno de sus exponentes, y de las propuestas de solución que propugnan los autores del informe (¿no se puede cambiar el modelo del sistema sanitario actual aunque se desea, o no se desea el cambio?).

En tercer lugar, porque las buenas intenciones que contiene el documento pueden quedarse en “wishful thinking” al tropezar con un marco (el del sistema sanitario público actual) que estructuralmente esté incapacitado para acogerlas. De hecho, en el documentado anexo de “experiencias revisadas”, la inmensa mayoría son de los Estados Unidos, con un sistema sanitario muy alejado del nuestro y con un elevadísimo nivel de competencia entre proveedores sanitarios, como sucede con Australia (algún ejemplo), o con el servicio nacional de salud de Inglaterra (también algún ejemplo), que lleva décadas de reforma, incluyendo las referidas a la gestión de los centros sanitarios.

El progreso, incluido el científico, avanza a saltos, no en un continuum “pasito a pasito”, sustituyendo los paradigmas obsoletos por unos nuevos que responden a la evidencia disponible. Para impulsar el cambio se requiere de las grandes ideas o, si se quiere, de los “grandes deseos” y la tarea que realmente merece la pena e ilusiona es impulsarlos para que, superando las barreras de cuyo ejemplo está plagada la historia de la humanidad y de la ciencia, se cumplan.

Las opiniones expresadas en esta nota corresponden exclusivamente a su autor, no comprometiendo a la Fundación IMAS, a su patronato y colaboradores.

 

Francisco Javier Elola Somoza

Doctor en Medicina y Especialista en Cardiología. Director de Elola Consultores y de la Fundación Instituto para la Mejora de la Asistencia Sanitaria (Fundación IMAS)