El mirador

Cribado de cáncer de colon, otro a eliminar

Una de las consecuencias, si no la única la más importante, de los cribados del cáncer de colon es que consigue aumentar el número de pacientes diagnosticados, pero no disminuye la mortalidad. De ahí que el autor reitere su oposición a una práctica que, además, tiene sus efectos negativos.

Es fácil desear milagros. Por ejemplo, el milagro de ver a los políticos corruptos españoles en la cola del paro antes de ir al juzgado, sin guardaespaldas, ni coches oficiales, ni tarjetas para taxis, ni prebendas de sueldos y pensiones a costa de los que no pueden, ni puestos “dorados” en empresas corruptoras, ni apoyo de sus partidos, ni acceso a atención sanitaria de privilegiados, ni “presunción eterna de inocencia”, ni posibilidad alguna de volver a robar (después de haber devuelto los sobres y su contenido, y de haber cerrado cuentas en Suiza y haber echado cuentas con Hacienda). Ya digo, los milagros que uno no espera ver, quizá por descreído.

 

La eficacia de la oración por terceros (y retroactiva)

 

La ciencia nos hace ver también milagros. Por ejemplo, hay varios ensayos clínicos que demuestran la eficacia de la oración. No es que los que recen tengan mejor salud, o salgan con bien de situaciones comprometidas para la salud, pues eso cabría esperarlo. La fuerza de la fe mueve montañas, y sobre todo a los que tienen fe. Tener esperanza, compartir creencias y pertenecer a grupos cohesionados podría mejorar la salud. Lo que llama la atención es que tenga eficacia la oración “por terceros”. Es decir, en varios ensayos clínicos se ha demostrado el efecto positivo del rezo por extraños y sin conocimiento de los beneficiarios (ni médicos ni pacientes). Es más, en un ensayo clínico se demostró la eficacia retrospectiva del rezo por terceros: los que rezaban lo hacían por el mejor resultado en pacientes con graves problemas de salud muchos años antes. El rezo de hoy logró que tuvieran mejor salud ayer. Lo analizó la Cochrane que ha revisado la cuestión en varias ocasiones; acabó pidiendo mejoras técnicas en la distribución al azar en dichos ensayos clínicos y que se hagan más estudios pues no se puede llegar a una conclusión definitiva sobre el valor de la oración “por terceros”

http://summaries.cochrane.org/CD000368/intercessory-prayer-for-the-alleviation-of-ill-health

 

Desde luego, la lógica científica nos llevaría bien lejos de la conclusión de la Cochrane, pues lo que hay que pedir es la realización de estudios para ver en qué falla el diseño de los ensayos clínicos. Es decir, no se trata de debatir la eficacia de la oración por terceros, sino de analizar la validez de los ensayos clínicos. De hecho, los ensayos clínicos se han constituido en “la forma de pensar”, no en un instrumento más para comprobar lo pensado. Y así podemos llegar a estos desvaríos de comprobar milagros mediante ensayos clínicos en lugar de estudiar en que fallan los ensayos clínicos para poder justificar tales milagros

http://equipocesca.org/new/wp-content/uploads/2009/04/experiencia-ciencia-y-medicina-basada-en-pruebas-en-atencion-primaria.pdf

 

Los hay que creen en milagros laicos, en la efectividad de los cribados del cáncer.

 

Dracunculiasis

 

Cuentan las leyendas que Asclepio nació por cesárea de Corónide quien, habiendo quedado embarazada de Apolo en forma de cisne, tuvo “relaciones” con un mortal por lo que el dios la mató. En la pira funeraria extrajo a su hijo, Asclepio, que se convirtió en el dios de la medicina en Grecia.

 

La educación de Asclepio quedó a cargo de Quirón, el centauro. Asclepio dominó el arte médico hasta llegar a resucitar a los muertos, lo que enfureció a Zeus que lo mató con un rayo especial fabricado por los cíclopes.

 

El símbolo de Asclepio es un bastón con una serpiente enrollada. Es un símbolo antiquísimo, previo incluso a los griegos y se supone que no alude a serpientes, sino a gusanos. En concreto a un nemátodo, “dracunculus medinensis”, cuyo nombre alude a dragón y a Medina (una infección por pequeños dragones, frecuente en Medina en la Edad Media). Es el gusano de Guinea, de acuerdo con los europeos que lo re-descubrieron en sus viajes de exploración geográfica en el siglo XVII. La enfermedad se describe en el papiro de Ebers y se ha encontrado el nemátodo calcificado en una momia egipcia. También se describe en una poesía de la India antigua, y se menciona en la Biblia, como una serpiente en el Éxodo. En 1986 persistía en 20 países como endemia, y producía más de tres millones de casos anuales. En 2012 hubo en total en el mundo 542 casos, en 4 países (en Sudán del Sur se produjeron 521 de esos casos).

 

El nemátodo contagia a las pulgas de agua, que se ingieren al beber y mueren en el estómago liberando a las larvas. Estas penetran a través de la pared intestinal, se aparean y el macho muere mientras la hembra madura y migra por los tejidos conectivos, al tiempo que crece y se alarga sin parar. Al cabo de un año termina emergiendo por la piel, donde produce una ampolla dolorosísima, quemante. El paciente busca alivio en el agua fresca y el nemátodo libera entonces las larvas, que contaminan y al final contagian a las pulgas de agua. Para ayudar al enfermo hay que extraer con paciencia el gusano, que puede llegar a medir hasta 4 metros (un larguísimo “fideo”). Se pueden tardar semanas en el proceso y se va enrollando el nemátodo en un palito, lo que remeda el bastón de Asclepio y puede explicar su origen del mismo. Si se rompe el gusano se liberan toxinas que pueden producir un shock anafiláctico, además de facilitar la infección de la úlcera, con las complicaciones consiguientes.

 

No hay vacuna ni tratamiento alguno para la dracunculiasis. Sólo cabe impedir la contaminación del agua por los enfermos, y la mejora del suministro del agua y la depuración de las fuentes y pozos. También se pueden emplear simples filtros en una boquilla para beber en caso de necesidad de agua contaminada. Dado que la enfermedad se basa en el humano, la detección de casos y el cambio de conductas facilita la desaparición de la misma.

 

La dracunculiasis será, probablemente, la primera enfermedad eliminada por cambios en la conducta (y por mejoras en las condiciones de suministro de agua). Los hay que creen que el cáncer puede desaparecer tal cual, con los cribados como el del cáncer de colon.

 

El cribado del cáncer de colon, un sinsentido

 

A comienzos del siglo XX el cáncer de estómago era causa frecuente de muerte. A comienzos de siglo XXI ha casi desaparecido, probablemente por los cambios en el suministro y conservación de los alimentos (frigoríficos, medidas higiénicas y otras).

 

Persiste el cáncer oro-faríngeo, muy ligado al consumo de tabaco y de alcohol. Lamentablemente, el retraso en el diagnóstico del cáncer oro-faríngeo es similar al retraso en el diagnóstico del cáncer de colon

http://www.oralcancerfoundation.org/dental/pdf/oralcancerscreeninglancet.pdf

 

El cáncer oro-faríngeo es típico de pobres (que fuman y beben), a los que no se explora en defecto la boca, “por asquerosos”. El cáncer de colon es enfermedad del mundo desarrollado y parece que los intestinos de la clase media y de los ricos tienen gran atractivo para los médicos. Desde luego, los ricos pagan lo que sea para que se los vean (el culo y los intestinos) en busca de evitar todo mal, y la inmortalidad, con un cierto masoquismo

http://www.edmontonjournal.com/health/Simons+Buying+your+front+colonoscopy+line+immortality/7993313/story.html

 

El cribado del cáncer de colon pretende el “diagnóstico precoz”, para aumentar la supervivencia. Desde luego, consigue aumentar el número de pacientes diagnosticados de cáncer que viven más sabiéndolo (pero no viven más “en total”). Es decir, aumenta la incidencia pero no disminuye la mortalidad. Son pacientes que se suman al “ejército de sobrevivientes al cáncer”, etiquetados y tratados como tales, toda la vida amargada pendiente de una recidiva…¡pero sin beneficio alguno! (o con disminuciones de la mortalidad clínicamente insignificantes)

http://jama.jamanetwork.com/article.aspx?articleid=192788

 

En el mejor de los casos se evita una muerte por cáncer de colon por cada 900 pacientes cribados: la disminución de la mortalidad por dicho cáncer es mínima (en cifras absolutas) y no tiene efecto sobre la mortalidad total

http://www.plosmedicine.org/article/info%3Adoi%2F10.1371%2Fjournal.pmed.1001352

 

Juan GérvasEl cribado mediante colonoscopia produce, en manos expertas, una hemorragia copiosa cada 150, una perforación cada 1.500 y una muerte cada 10.000

http://www.elsevier.es/es/revistas/gaceta-sanitaria-138/cribado-cancer-colorrectal-no-es-lo-mismo-90024893-debates-2011?bd=1

 

Se promueve la alternativa de la colonoscopia virtual, por más que sea algo sin probar en el cribado, de dudoso beneficio y de daños ciertos (por la irradiación con la TAC)

http://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(13)60056-2/fulltext

http://pub.bsalut.net/risai/vol1/iss4/6/

 

Hay que evitar, sobre todo, los cantos de sirenas de los que viven del cribado del cáncer de colon, con sus alianzas y sus intereses. ¡Cómo no van a creer en el cribado del cáncer de colon, sin comen de él!

 

Lo que procede es promover la dieta mediterránea (y los salarios y horarios laborales que permiten ese “lujo”), estar alerta ante los síntomas iniciales del cáncer de colon, aconsejar contra el exceso de consumo de drogas legales (tabaco y alcohol), explorar las bocas de los pobres y dejar en paz el culo y los intestinos de la población de clase media y alta (y de “sanos preocupados” de cualquier clase socioeconómica).

 

Juan Gérvas ([email protected]) es médico general y promotor del Equipo CESCA (www.equipocesca.org) [email protected] @JuanGrvas

Acta Sanitaria

2 Comentarios

  1. Pablo says:

    Usted nunca me ha merecido mucha credibilidad, pero revisando sus afirmaciones, mi sorpresa es todavía mayor. ¡Cada estudio que cita dice prácticamente lo contrario de lo que usted a quiere hacer ver!
    Como la revisión de cochrane sobre el rezo:
    Ten studies are included in this review (7646 patients). For the comparison of intercessory prayer plus standard care versus standard care alone, overall there was no clear effect of intercessory prayer on death (5 RCTs, n=3389, random-effects RR 1.00 CI 0.74 to1.36). For general clinical state there was also no significant difference between groups (5 RCTs, n=2705, RR intermediate or bad outcome 0.98 CI 0.86 to 1.11). Four studies found no effect for re-admission to Coronary Care Unit (4 RCTs, n=2644, RR 1.00 CI 0.77 to 1.30).Two other trials found intercessory prayer had no effect on re-hospitalisation (2 RCTs, n=1155, RR 0.93 CI 0.71 to 1.22).

    Siguiendo por el de los resultados del screening colorrectal:
    The amount of benefit for those who adhered to the recommended treatment suggested that FS screening reduced CRC incidence by 32% (p<0.001), and CRC-related mortality by 50% (p<0.001).

    El alucinante la desinformación que aquí se promueve

  2. ADR says:

    Pablo, fíjate que los datos aportados en el artículo hablan de datos absolutos y de mortalidad global (por todas las causas) y no de la disminución del riesgo por causa específica. Cuando entiendas estos conceptos, quizá te retractes de tus comentarios.