Política y Sociedad pese a la "alta efectividad esperada" de la vacuna contra la covid-19

Los médicos madrileños advierten de que falta mucho para alcanzar la inmunidad que frene la pandemia

— Madrid 22 Dic, 2020 - 10:45 am

Ante la inminente llegada a España de la vacuna frente al coronavirus, el Comité Científico sobre la Covid-19 del Colegio Oficial de Médicos de Madrid (ICOMEM) ha elaborado un informe que contiene recomendaciones sobre la misma y que muestra, entre sus conclusiones, que, “pese a la alta efectividad esperada de la vacuna, se tardará mucho en conseguir la tasa estimada de población inmune necesaria para batir la pandemia”.

Por ello, para esta organización colegial de ámbito regional, “será imprescindible no abandonar las medidas de prevención establecidas, no frenar el desarrollo de otras vacunas de antivirales efectivos y de otros fármacos que ayuden al control de la enfermedad”.

“Hay que considerar que la vacuna no la recibirá toda la población, parte por razones técnicas, médicas, poblacionales y geográficas; que la eficacia de la vacuna en la población general será inferior a las altas tasas de eficacia que se han mostrado en los ensayos, tal y como ocurre en cualquiera otra vacuna ensayada; que la inmunidad inducida puede desvanecerse; que puede mutar el virus, hasta ahora estable y perder la eficacia de las vacunas conseguidas. Por todo ello, queda un largo camino y mucho tiempo para conseguir una vuelta a la normalidad”, insiste este Comité.

Este documento muestra que “pueden establecerse estrategias de vacunación que prioricen reducir la enfermedad grave y la mortalidad o reducir la transmisión del virus. Dado que las vacunas han demostrado eficacia sobre el desarrollo de enfermedad grave, pero aún desconocemos su efecto sobre la transmisión, puede ser razonable elegir la primera estrategia”. Además, el ICOMEM destaca que “cualquier propuesta de priorización debe ser flexible”.

Grupos prioritarios

A juicio de este Comité, los primeros grupos que deberían recibir la vacuna son, por este orden: “personas mayores y personas con discapacidad residentes en instituciones; personal sanitario y sociosanitario que atiende a personas institucionalizadas; personal sanitario de primera línea; personas mayores de 70 años no institucionalizadas; menores de 70 años con comorbilidades (enfermedades crónicas graves, obesidad, hipertensión, diabetes mellitus, etc.); otros profesionales sanitarios y otros trabajadores esenciales y de industrias críticas o con dificultad para mantener distancia social; y grupos socioeconómicos vulnerables y otros de alto riesgo”.

“Las vacunas de mayor efectividad se deberían administrar a las personas en mayor riesgo de Covid-19 grave, para lograr en ellas una protección individual, incluso antes de conseguir la inmunidad de rebaño. También es razonable que, en la medida de lo posible, las vacunas de mejor tolerabilidad (menores reacciones locales, fiebre, etc.) se les administren a ellos. Asimismo, las vacunas de una sola dosis se deberían priorizar en las personas en riesgo de exclusión social o que, por cualquier otra razón, pueda resultar difícil captarlas para administrar una segunda dosis”, subraya esta organización colegial.

Por último, el documento del Comité Científico sobre la Covid-19 del ICOMEM advierte “sobre la existencia de una normativa legal sobre la obligatoriedad de la vacunación en situaciones de necesidad” e incide en que “vacunarse es de particular relevancia en el caso de los profesionales sanitarios, que, aunque no exigible, es aún mayor al contribuir así con un debate público en términos prudentes y razonables como camino necesario para fortalecer la confianza social”.