Punto de vista reflexiones ante futuras pandemias

COVID-19 ¡No somos héroes, somos médicos!

El presidente de la Asociación de Facultativos Especialistas de Madrid (AFEM) aprovecha lo que está pasando para sacar una lección de futuro: que debemos dotarnos de una sanidad pública que pueda hacer frente, sin improvisaciones, a pandemias venideras.

Vivimos uno de los momentos más difíciles para la Sanidad mundial, del país y de Madrid. La pandemia COVID-19 ha supuesto una verdadera amenaza para la humanidad, no por la especial gravedad de la enfermedad, sino por la facilidad de contagio, rapidez de propagación y severidad en una parte de la población que ha colapsado rápidamente nuestro sistema sanitario.

El escenario nos ha cogido por sorpresa en un mundo incrédulo que no ha sabido o no ha querido ver la amenaza. Minimizamos el impacto porque no hemos querido mirar de frente al horror que estaba sucediendo en China y luego en Italia.

Llegado el momento hemos tenido que improvisar soluciones de todo tipo, algunas más acertadas que otras. No podemos ser ajenos a la guerra política emprendida entre Madrid y el gobierno Central, guerra que no hace ningún bien a la verdadera batalla que se desarrolla en los Hospitales y en los Centros de Salud. Se ha querido correr demasiado para poner soluciones sanitarias y correr muy poco para dar soluciones políticas concernientes al aislamiento de la población, como si las dos cosas no fuesen en realidad una sola. Cuando la sociedad y los políticos lo han entendido, el virus ya nos había comido el terreno.

Pasos sin marcha atrás

La pandemia COVID-19 nos ha cogido por sorpresa por nuestra incapacidad para ver lo evidente

En los momentos de crisis como la que vivimos, quizás sea mejor pararse a pensar antes de dar pasos grandiosos sin marcha atrás. IFEMA ha sido un paso grandioso de esos que se dan sin pensar realmente cómo hacerlo. Con qué fuerzas contamos, si se pueden retirar de otras partes y si tenemos los equipos necesarios. Son cuestiones que no parecen haberse tenido muy claras antes de dar el salto al vacío. No vamos a negar la necesidad del salto, sino de elegir el momento en el que se cuente con las fuerzas reales para hacerlo. De lo contrario puede parecer una simple operación publicitaria. No se trata de echar carreras, sino de trazar un plan ganador con inteligencia, trabajo y disciplina social. En este sentido estamos mucho más cerca de los postulados del ICOMEM,  al que del Sr. Lasquetty acusa de poner palos a la rueda “justo cuando están realizando una proeza”. El consejero de Hacienda todavía piensa que las proezas las realiza él, pero, aunque no vamos a decir que “la proeza” mencionada ponga palos en la rueda, sí creemos que no es la forma más acertada de organizarla. En cualquier caso, las proezas no son de los políticos, que han demostrado no dar la talla en ningún momento.

No es admisible que las gerencias de algunos hospitales nos pidan que reutilicemos los equipos de protección personal y que no encarguemos de esterilizarlos y lavarlos nosotros mismos. No es admisible trabajar con bolsas de plástico atadas en la cabeza, cuerpo y pies. No es admisible que nuestro trabajo se desarrolle en estas condiciones, pero es una realidad. No es admisible el dilema ético que se plantea para decidir quién es candidato a vivir y quien no, pero está ocurriendo.

Olvidados por las administraciones

Las proezas no son de los políticos, que han demostrado no dar la talla en ningún momento

Agradecemos enormemente como la sociedad se ha volcado en un apoyo colectivo de aplausos y cooperación para suplir las necesidades de equipos de protección personal, mascarillas, desarrollo 3D e incluso la fabricación de sistemas de ayuda de ventilación y respiración asistida. Al fin y al cabo, es la contestación a un trabajo que hacemos para esta.

Los médicos y resto del personal sanitario nos sentimos olvidados por nuestras administraciones que no han sabido darnos las herramientas necesarias para protegernos mientras discuten unas con otras. No han querido realizar test PCR al personal sanitario para conocer el verdadero estado de salud del único personal capaz de realizar la tarea encomendada. No somos personal sustituible, pero nos infectamos en los centros de trabajo, infectamos a los compañeros e infectamos a los pacientes, a nuestras familias y al resto de la población. Mientras a toda la sociedad se le ha exigido encarecidamente que se aislara, al personal sanitario, lógicamente con libertad de movimientos, no se le ha controlado desde el punto de vista epidemiológico por miedo a conocer una verdad cierta, nos quedamos sin sanitarios. Pero la Administración cierra de nuevo los ojos con la esperanza de que el virus sea benevolente y frenen las curvas antes de que desaparezca la única línea de defensa de la que disponemos como sociedad. A nuestro juicio, es un tremendo error táctico. Algunos dirán que es la consecuencia directa de economizar las pruebas PCR, pero están equivocados. Otros defenderán que las personalidades políticas y sociales tienen justificado el uso de estos test por su relevancia, para nosotros los sanitarios, nula en este momento.

Sumidos en el caos

Somos conscientes de que cuando todo esto se termine, cuando la sociedad vuelva a sus rutinas cotidianas, volveremos a ser los simples mortales que siempre hemos sido y seguiremos siendo ninguneados por parte de la sociedad y la mayoría de la Administración

En medicina no hay héroes, los héroes surgen del caos. En medicina sólo entendemos de compromiso, esfuerzo, dedicación y cuidados, pero si nos consideran héroes, debe ser que estamos sumidos en el caos más absoluto. Por todo esto, no necesitamos monumentos sino herramientas para trabajar.

Somos conscientes de que la sociedad civil y política está contrayendo con nosotros una deuda que difícilmente se va a poder pagar. Somos conscientes de que cuando todo esto se termine, cuando la sociedad vuelva a sus rutinas cotidianas, volveremos a ser los simples mortales que siempre hemos sido y seguiremos siendo ninguneados por parte de la sociedad y la mayoría de la Administración para la que hemos sido, somos y seremos, mano de obra abnegada y barata. Sean conscientes las administraciones de la escasa credibilidad que les profesamos y la tremenda antipatía que nos generan.

El Hombre es capaz de tropezar infinitas veces con la misma piedra por su arrogante falta de memoria histórica. Quizás una piedra como esta sea un duro golpe humano y económico, pero no puede ser olvidado. Cuando todo esto termine, alguna lección debemos extraer de lo ocurrido. Tenemos que dotarnos, como sociedad, de un sistema mucho más robusto para detectar una nueva pandemia, dotarnos de un sistema sanitario público mucho más fuerte y considerar la Sanidad Pública como una inversión de futuro y no como un gasto más que recortar cuando se trate de ahorrar. Solo así nos defenderemos con más eficacia en la próxima ocasión. ¿Alguien es capaz de ponerlo en duda?

 

Documentos

La Asociación de Empresarios de Farmacia de Madrid (Adefarma) ha publicado su informe Radiografía de la Farmacia en la Comunidad de Madrid en el mes de octubre de 2017, que muestra que el consumo de medicamentos en esta región fue un 6,74 por ciento superior al del mismo mes del año 2016, según datos publicados por el Ministerio de Sanidad

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Carlos Castaño Zapatero

Presidente de la Asociación de Facultativos Especialistas de Madrid (AFEM)